Los niños de los oratorios agradecen su apoyo al Obispo

Esta mañana, nuestro Obispo, don Casimiro López, ha recibido la visita de una familia de la parroquia de la Trinidad, que ha venido expresamente a agradecerle, de parte de todos los niños de los oratorios de Castellón, el apoyo que el Obispo muestra en este encuentro personal con Jesús.

Como muestra de agradecimiento, la familia ha recogido todos los dibujos que han hecho los niños, donde han plasmado lo que para ellos significa y les ayuda el oratorio en su camino de Fe, formando un libro que le han regalado a don Casimiro.

Estos oratorios, a los que acuden niños de entre 5 y 12 años, se encuentran, además de en la parroquia de la Trinidad, en otras parroquias de Castellón, como Nuestra Señor del Carmen, San Miguel, el colegio del Seminario Menor de Segorbe, la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de la Vall d’Uixó y en algunas parroquias de Almenara y Nules, entre otras.

Miércoles, 4 de enero – Tiempo de Navidad.

1ª LECTURA

1ª Juan 3, 7-10

Hijos míos, que nadie os engañe. Quien obra la justicia es justo, como él es justo.
Quien comete el pecado es del Diablo, pues el Diablo peca desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del diablo. Todo el que ha nacido de Dios no comete pecado, porque su germen permanece en él, y no puede pecar, porque ha nacido Dios.
En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del Diablo: todo el que no obra la justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano.

 

Salmo: Sal 97, 1-2ab. 7-8a. 8b-9
R. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.

Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. R.
Retumbe el mar y cuanto contiene, la tierra y cuantos la habitan; aplaudan los ríos,
aclamen los montes. R.
Al Señor, que llega para regir la tierra.
Regirá el orbe con justicia
y los pueblos con rectitud. R.

 

EVANGELIO

Juan 1, 35-42

«Este es el Cordero de Dios».
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta:
«¿Qué buscáis?». Ellos le contestaron:
«Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»- Él les dijo:
«Venid y lo veréis».
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; era como la hora décima.
Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo)». Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo:
«Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro)».

 

Se reúnen las Delegaciones implicadas en la renovación de la pastoral familiar

El Vicario de Pastoral, D. Javier Aparici, ha reunido a los delegados de las áreas implicadas más directamente en la renovación de la pastoral familiar que se quiere impulsar. En la sesión de trabajo han participado D. Luis Oliver, por familia y vida, D. José Miguel Sala, para juventud e infancia, Mauro Soliva, de enseñanza, y Carlos Asensi en lo referente a catequesis. El Consejo Diocesano de Pastoral y el Presbiteral ya trataron recientemente esta cuestión, que es uno de los objetivos prioritarios de la actual Programación de Pastoral.

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Martes, 3 de enero. Tiempo de Navidad.

1ª LECTURA

1ª Carta de Juan 2, 29-3, 6
Queridos hermanos:
Si sabéis que él es justo, reconoced que todo el que obra la justicia ha nacido de él. Mirad qué amor
nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! El mundo no nos conoce porque no
le conoció a él.
Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando
él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.
Todo el que tiene esta esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro.
Todo el que comete pecado quebranta también la ley, pues el pecado es quebrantamiento de la ley. Y
sabéis que él se manifestó para quitar los pecados, y en él no hay pecado.
Todo el que permanece en él no peca. Todo el que peca no le ha visto ni conocido.

 

Salmo: Sal 97,1-2ab.3cd-4.5—6
R. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.

Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. R.
Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera; gritad, vitoread, tocad. R.
Tañed la cítara para el Señor, suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas, aclamad al Rey y Señor. R.

 

EVANGELIO

Juan 1,29-34
Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:
«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de
mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo” Yo no lo conocía, pero
he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel». Y Juan dio testimonio diciendo:«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo
no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquél sobre quien veas
bajar el Espíritu y posarse sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo.” Y yo lo he
visto, y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios”

Siete jóvenes de Belén comparten sus experiencias en Castellón

Siete jóvenes de la parroquia de la Anunciación, en árabe Sayedat Al Bishara, en uno de los tres distritos de Belén, Palestina, han compartido su experiencia humana y de fe con otros jóvenes de varias parroquias de la Diócesis. Así correspondían a la visita de los voluntarios durante los campos de trabajo organizados por Cáritas y el equipo de Cooperación Internacional. Del 26 de diciembre al 4 de enero han recorrido varias localidades españolas, y el lunes recalaron en Castellón.

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Lunes, 2 de enero – 1ª semana de Navidad.

1ª LECTURA

1ª Juan 2, 22-28

Queridos hermanos:
¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Ese es el anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo el que niega al Hijo tampoco posee al Padre. Quien confiesa al Hijo posee también al Padre.
En cuanto a vosotros, lo que habéis oído desde el principio permanezca en vosotros. Si permanece en vosotros lo que habéis oído desde el principio, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre; y esta es la promesa que él mismo nos hizo: la vida eterna.
Os he escrito esto respecto a los que tratan de engañaros. Y en cuanto a vosotros, la unción que de él habéis recibido permanece en vosotros, y no necesitáis que nadie os enseñe. Pero como su unción os enseña acerca de todas las cosas – y es verdadera y no mentirosa -, según os enseñó, permaneced en él. Y ahora, hijos, permaneced en él para que, cuando se manifieste, tengamos plena confianza y no quedemos avergonzados lejos de él en su venida.

 

Salmo: Sal 97, 1-2ab. 2cd -3ab. 3cd 4
R. Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.

Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. R.
El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel. R.
Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera; gritad, vitoread, tocad. R.

 

EVANGELIO

Juan 1, 19-28

Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a que le preguntaran:
«¿Tú quién eres?».
Él confesó y no negó; confesó:
«Yo no soy el Mesías». Le preguntaron:
«¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?». Él dijo:
«No lo soy».
– «¿Eres tú el Profeta?» Respondió: «No».
Y le dijeron:
«¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?». El contestó:
«Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías».
Entre los enviados había fariseos y le preguntaron:
«Entonces, ¿por qué bautizas si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?». Juan les respondió:
– «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia».
Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde Juan estaba bautizando.

Domingo, 1 de enero – Octava de Navidad. Santa María, Madre de Dios.

1ª LECTURA

Números 6. 22-27

El Señor habló a Moisés:
«Di a Aarón y a sus hijos: esta es la fórmula con que bendeciréis a los hijos de Israel: “El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz”. Así invocarán mi nombre sobre los israelitas, y yo los bendeciré».

 

Salmo: Sal 66, 2-3. 5. 6 y 8
R. Que Dios tenga piedad y nos bendiga.

Que Dios tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos, todos los pueblos tu salvación. R.
Que canten de alegría las naciones, porque riges el mundo con justicia, riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra. R.
Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.

 

2ª LECTURA

Gálatas 4, 4-7

Hermanos:
Cuando llegó la plenitud del tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos la adopción filial.
Como sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: «¡Abba! Padre». Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.

 

EVANGELIO

Lucas 2, 16-21

En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo hacía Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño.
Todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores. María, por su parte, conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Y se volvieron los pastores dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho.
Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

Vivir la alegría del amor en la familia

Queridos diocesanos:

En Navidad, Dios, que es amor y comunión de amor, se hace hombre para hacer partícipes al hombre y a la mujer de su misma vida y amor. Y lo hace en el seno de una familia humana, la de Nazaret. Por ello, en el tiempo navideño celebramos la Fiesta de la Sagrada Familia, este año el día 30 de diciembre. En el silencio del hogar de Nazaret, Jesucristo nos ha enseñado, sin palabras, la dignidad y el valor primordial del matrimonio y la familia. Con su vida y sus palabras, Jesús ha devuelto su verdadero sentido el amor, el matrimonio y la familia. Fiel al Evangelio de Jesús, la Iglesia proclama que la familia se funda, según el plan de Dios, en la unión indisoluble entre un hombre y una mujer, quienes, en su mutua y total entrega en el amor, han de estar responsablemente y siempre abiertos a la vida y a la tarea de educar a sus hijos. Leer más