Sigue la visita pastoral en Cortes y Zucaina

Tras la pausa del fin de semana pasado, este sábado Mons. Casimiro López Llorente retoma la visita pastoral al arciprestazgo de Lucena por las parroquias de Ntra. Sra. de los Ángeles en Cortes del Arenoso, y la Transfiguración del Señor en Zucaina. El programa incluye la celebración de la Eucaristía, encuentros con los feligreses, los niños y jóvenes y los enfermos. El Obispo también rezará por los difuntos en el cementerio. Los párroco de las dos poblaciones fijan en la cercanía a la gente y la iniciación cristiana los signos de esperanza para el futuro. Leer más

Lecturas y comentario del Jueves IV del Tiempo Ordinario. Presentación del Señor y Jornada de la Vida Consagrada.

17.02.02 Jueves Manuel Díaz1ª LECTURA

Malaquías 3, 1-4

Así dice el Señor:
«Mirad, yo envío a mi mensajero, para que prepare el camino ante mi. De pronto entrará en el santuario el Señor a quien vosotros buscáis, el mensajero de la alianza que vosotros deseáis. Miradlo entrar – dice el Señor de los ejércitos -.
¿Quién podrá resistir el día de su venida?, ¿quién quedará en pie cuando aparezca?
Será un fuego de fundidor, una lejía de lavandero: se sentará como un fundidor que refina la plata, como a plata y a oro refinará á los hijos de Levi, y presentarán al Señor la ofrenda como es debido. Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados, como en los años antiguos».

Salmo: Sal 23, 7. 8. 9. 10
R. El Señor, Dios de los ejércitos, es el Rey de la gloria.

¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas: va a entrar el Rey de la gloria. R.
-¿Quién es ese Rey de la gloria?
-El Señor, héroe valeroso; el Señor, héroe de la guerra. R.
¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas: va a entrar el Rey de la gloria. R.
-¿Quién es ese Rey de la gloria?
-El Señor, Dios de los ejércitos. Él es el Rey de la gloria. R.

2ª LECTURA

Hebreos 2, 14-18

Los hijos de una familia son todos de la misma carne y sangre, y de nuestra carne y sangre participó también Jesús; así, muriendo, aniquiló al que tenía el, poder de la muerte, es decir, al diablo, y liberó a todos los que por miedo a la muerte pasaban la vida entera como esclavos.
Notad que tiende una mano a los hijos de Abrahán, no a los ángeles. Por eso tenía que parecerse en todo a sus hermanos, para ser sumo sacerdote compasivo y fiel en lo que a Dios se refiere, y expiar así los pecados del pueblo. Como él ha pasado por la prueba del dolor, puede auxiliar a los que ahora pasan por ella.

EVANGELIO

Lucas 2, 22-32

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo primogénito varón será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones».
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
-«Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel».

“¿Qué sería del mundo si no existieran los religiosos?”

“En realidad, la vida consagrada está en el corazón mismo de la Iglesia como elemento decisivo para su misión, ya que «indica la naturaleza íntima de la vocación cristiana» y la aspiración de toda la Iglesia Esposa hacia la unión con el único Esposo”. San Juan Pablo II, ‘Vita Consecrata‘, 25 de marzo de 1996.

El próximo jueves, 2 de febrero, la Diócesis de Segorbe-Castellón estará de conmemoración por la Presentación del Señor y Día de la Vida Consagrada. Por este motivo, nuestro Obispo, don Casimiro López Llorente, presidirá la Santa Misa en la Concatedral a las 19 horas, a la que invita a todos los feligreses a participar en una fiesta tan importante para la Diócesis y la Iglesia.

Nuestra Diócesis lleva ya veinte años celebrando esta fecha, tan significativa para la Iglesia que diversos Papas se han preocupado en hablar y reflexionar sobre este tema. Tanto es así, que San Juan Pablo II decidió en marzo de 1996 convocar un Sínodo para profundizar en su significado y perspectivas, y afirma en su Exhortación apostólica Vita Consecrata: “La presencia universal de la vida consagrada y el carácter evangélico de su testimonio muestran con toda evidencia que no es una realidad aislada y marginal, sino que abarca a toda la Iglesia. Los Obispos en el Sínodo lo han confirmado muchas veces: «de re nostra agitur», «es algo que nos afecta»”. Leer más

Lecturas y comentario del Miércoles IV del Tiempo Ordinario.

17.02.01 comentario miércoles1ª LECTURA

Hebreos 12, 4-7. 11-15

Hermanos:
Todavía no habéis llegado a la sangre en vuestra pelea contra el pecado, y habéis olvidado la exhortación paternal que os dieron:
«Hijo mío, no rechaces la corrección del Señor, ni te desanimes por su reprensión; porque el Señor reprende a los que ama y castiga a sus hijos preferidos». Soportáis la prueba para vuestra corrección, porque Dios os trata como a hijos, pues, ¿qué padre no corrige a sus hijos?
Ninguna corrección resulta agradable, en el momento, sino que duele; pero, luego produce fruto apacible de justicia a los ejercitados en ella.
Por eso, fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes, y caminad por una senda llana: así el pie cojo,no se retuerce, sino que se cura. Buscad la paz con todos y la santificación, sin la cual nadie verá al Señor.
Procurad que nadie se quede sin la gracia de Dios y que ninguna raíz amarga rebrote y haga daño, contaminando a muchos.

Salmo: Salmo: Sal 102, 1-2. 13-14. 17-18a
R. La misericordia del Señor dura siempre, para aquellos que lo temen.

Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios. R.
Como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Señor ternura por sus fieles; porque él conoce nuestra masa,
se acuerda de que somos barro. R.
La misericordia del Señor
dura desde siempre y por siempre, para aquellos que lo temen;
su justicia pasa de hijos a nietos: para los que guardan la alianza. R.

EVANGELIO

Marcos 6, 1-6

En aquel tiempo, Jesús se dirigió a su ciudad y lo seguían sus discípulos.
Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada:
«¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada? ¿Y esos milagros que realizan sus manos? ¿No es este el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?». Y se escandalizaban a cuenta de él. Les decía:
«No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa».
No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se admiraba de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

COMENTARIO

pluma-papel

 

“Todavía no habéis llegado a la sangre en vuestra pelea con el pecado” (Hb 12,4)

Es un clásico en el arte de la guerra la máxima “conoce a tu enemigo”. Es evidente que conocerlo bien puede ayudar a vencerlo. Y el cristiano tiene enemigos. El Señor mismo llama “enemigo” al diablo en la parábola del trigo y la cizaña. En otras ocasiones lo describe como un lobo o como un homicida. Es un enemigo superior a nuestras fuerzas y sólo con las de Dios puede ser vencido.

Pero hoy no quisiera fijarme en un enemigo “exterior” sino en un enemigo “interior” y, quizá, por ello, más oscuro e insidioso. Y es que, dentro de nosotros conviven el deseo de “ser cordero” y la inclinación de “lobo rapaz”. Sí, dentro de cada hombre y de cada mujer existe también una inclinación al mal, una inclinación que presenta como bueno y apetecible algo que, en verdad, es malo para cada uno de nosotros… y para los demás. Existe, lo queramos o no, esa inclinación al pecado, que puede ser, en ocasiones, nuestro peor enemigo y contra la que tenemos que luchar.

Es una inclinación que, con la ayuda de Dios y de la Virgen, podemos frenar pero no extirpar. No del todo, no en esta vida. Madre mía, tú puedes transformar, con tu intercesión poderosa, ese “lobo rapaz” en perro fiel, primero, y en dócil cordero después.