Domingo 27 de septiembre: Jornada Mundial del Migrante y Refugiado

“Como Jesucristo, obligados a huir” es el lema de la 106ªJornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que se celebrará el próximo domingo 27 de septiembre, y que trata de poner rostro a las personas vulnerables “rescatándoles de las listas anónimas de cifras”, recuerdan en su mensaje los obispos de la Subcomisión Episcopal de Migraciones y movilidad humana.

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Celebración de la Virgen de la Merced en las prisiones de la Diócesis

Hoy, 24 de septiembre, es la fiesta de Ntra. Sra. de la Merced, patrona de las Instituciones Penitenciarias, Madre de los cautivos y Reina de la Misericordia, por lo que hoy es un día importante para todos los presos, como los de los centros penitenciarios de Castellón I y Castellón II (Albocàsser).

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El Cristo de la Junquera de Chilches suscita la solidaridad con 50 familias atendidas por Cáritas parroquial

La Parroquia Ntra. Sra. de la Asunción de Chilches transformó la tradicional ofrenda de flores al Santísimo Cristo de la Junquera, el 19 de septiembre,  en una ofrenda solidaria de alimentos. Todo lo recogido se repartirá entre las 50 familias más necesitadas a través de Cáritas Parroquial.

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¿Debería toda persona renunciar a huir del dolor en general, y del dolor de la agonía en particular?

#NoHayEnfermosIncuidables

#SembradoresDeEsperanza

El ser humano ha sido creado para vivir y ser feliz y, por tanto, siente rechazo ante el dolor y el sufrimiento. Y, por ello, este rechazo es justo y no censurable. Sin embargo, convertir la evitación de lo doloroso en el valor supremo y último que haya de inspirar toda conducta, a toda costa y a cualquier precio, es una actitud que acaba volviéndose contra los que la mantienen, porque supone negar de raíz una parte de la realidad humana.

Solo es posible afrontar la aparición del sufrimiento en las distintas etapas de la vida si se es capaz de encontrarle algún sentido, cuando lo asumo por algo o por alguien, porque el sufrimiento nunca es un fin en sí mismo.

Como afirmaba el Papa Benedicto XVI en su encíclica sobre la esperanza Spe salvi: «Conviene ciertamente hacer todo lo posible para disminuir el sufrimiento; impedir cuanto se pueda el sufrimiento de los inocentes; aliviar los dolores y ayudar a superar las dolencias psíquicas. Todos estos son deberes tanto de la justicia como del amor y forman parte de las exigencias fundamentales de la existencia cristiana y de toda vida realmente humana. Debemos hacer todo lo posible para superar el sufrimiento, pero extirparlo del mundo por completo no está en nuestras manos, simplemente porque no podemos desprendernos de nuestra limitación, y porque ninguno de nosotros es capaz de eliminar el poder del mal, de la culpa, que —lo vemos— es una fuente continua de sufrimiento» (n. 36).

Estas ideas son especialmente patentes en el caso de la agonía, de los dolores que, eventualmente, pueden preceder a la muerte y que deben ser convenientemente abordados. Pero convertir la ausencia de dolor en el criterio exclusivo, sin atender a otras dimensiones, para reconocer un pretendido carácter digno de la muerte puede llevar a legitimar la supresión de la vida humana —bajo el nombre de eutanasia—.

Aliviar el sufrimiento, el dolor, la angustia y la soledad en la situación terminal de enfermedad, con la cooperación del propio enfermo, su familia y su entorno, es un deber ético de primer orden.

(Del documento “Sembradores de esperanza Acoger, proteger y acompañar en la etapa final de esta vida”.)

Comienzan las actividades de la Delegación de Infancia y Juventud

Los movimientos y asociaciones representados en el Consejo de juventud de la Delegación Diocesana de Infancia y Juventud participarán este viernes próximo, 25 de septiembre, en la Eucaristía de inicio de curso de la pastoral juvenil. La celebración será en la parroquia de la Sagrada Familia de Castellón a las 21h. Desde media hora antes, los sacerdotes presentes estarán disponibles para confesar.

La siguiente actividad de la Delegación de este curso será la vigilia de oración en la Concatedral de Santa María, el viernes 13 de noviembre a las 21h. El 27 de febrero está previsto el Encuentro de Jóvenes en proceso de Confirmación.  Por su parte, los diversos movimientos y asociaciones también están retomando su programa de encuentros y actos.

Carta `Samaritanus bonus´ de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre el cuidado de las personas en las fases críticas y terminales de la vida

«El Buen Samaritano que deja su camino para socorrer al hombre enfermo»

 

El Vaticano acaba de presentar, en una conferencia, la Carta ‘Samaritanus Bonus’ sobre el cuidado de las personas en las fases críticas y terminales de la vida. Elaborada por la Congregación para la Doctrina de la Fe y aprobada por el Papa Francisco el pasado 25 de junio.

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El dolor y la muerte ¿forman parte de la vida humana o, por el contrario, son obstáculos para ella?

#NoHayEnfermosIncuidables

#SembradoresDeEsperanza

El dolor y la muerte forman parte de la vida humana desde que nacemos hasta que morimos: causamos dolor a los que nos quieren y sufrimos por el propio proceso que conduce a la muerte. Así lo acreditan la experiencia personal de cada uno de nosotros y la literatura universal, en la que esta experiencia es no solo motivo de inspiración, sino objeto de reflexión constante.

A lo largo de toda la existencia, el dolor físico y el sufrimiento moral están presentes de forma habitual en todas las biografías humanas: nadie es ajeno al dolor y al sufrimiento. El dolor producido por accidentes físicos —pequeños o grandes— es compañero del ser humano en toda su vida; el sufrimiento moral (producto de la incomprensión ajena, la frustración de nuestros deseos, la sensación de impotencia, el trato injusto, etc.) nos acompaña desde la más tierna infancia hasta los umbrales de la muerte.

La muerte es la culminación prevista de la vida terrenal, aunque incierta respecto a cuándo y cómo ha de producirse. Forma parte de nuestra biografía, porque nos afecta la de quienes nos rodean y porque la actitud que adoptamos ante el hecho de que hemos de morir determina en parte cómo vivimos.

El dolor y la muerte son dimensiones o fases de la existencia humana. Obstáculo para la vida es la actitud de quien se niega a admitir la presencia de estos hechos constitutivos de toda vida, intentando huir de ellos como si fuesen totalmente evitables, hasta el punto de convertir tal huida en valor supremo. Esta es la negación de la propia realidad, que puede llegar a ser causa de deshumanización y de frustración vital.

(Del documento “Sembradores de esperanza Acoger, proteger y acompañar en la etapa final de esta vida”.)

Cáritas inicia sus actividades formativas del curso

Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón ha iniciado este lunes, 21 de septiembre, su labor formativa de este curso, parte fundamental del ser y el hacer del organismo oficial de la Iglesia que expresa el amor preferencial de Dios por los más empobrecidos de la tierra.

La primera sesión ha sido la Formación Básica con una sesión formativa con el título “¿Qué es Cáritas?”. El acto estaba dirigido a todos aquellos interesados en conocer mejor al organismo, sus recursos y el modo en el que trabajan. Han participado 10 personas.

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La aceptación de la eutanasia y el suicidio asistido ¿no es un signo de civilización?

#NoHayEnfermosIncuidables

#SembradoresDeEsperanza

 Signo de civilización es justamente lo contrario, es decir, la fundamentación de la dignidad de la persona en el hecho elemental de ser humana, con independencia de cualquier otra circunstancia como raza, sexo, religión, salud, edad, habilidad manual, capacidad mental o económica. Esta visión esencial del ser humano significa un progreso cualitativo importantísimo, que distingue justamente a las sociedades civilizadas de las que se daban en tiempos ya superados, en las que la vida del prisionero, el esclavo, la persona discapacitada o el anciano, según épocas y lugares, era despreciada. La eutanasia y el suicidio asistido no hacen a la sociedad mejor ni más libre, ni son expresión de verdadero progreso.

Con la eutanasia o el suicidio asistido se elimina la vida de quien sufre para que deje de sufrir. Y eso es incompatible con la civilización verdadera, porque un ser humano no pierde la dignidad por sufrir. Resulta especialmente contradictorio defender la eutanasia precisamente en una época como la actual, en la que la medicina ofrece alternativas, como nunca hasta ahora, para tratar y cuidar a los enfermos en la última fase de sus vidas.

Es probable que este resurgimiento de las actitudes eutanásicas sea una consecuencia de la conjunción de dos factores: por un lado, los avances de la ciencia en la prolongación de la vida; y por otro, un ambiente cultural que considera el dolor y el sufrimiento como los males por excelencia, que se deben eliminar a toda costa. Esto se da de manera particular cuando no se percibe una visión trascendente de la vida, que ayude a penetrar en el misterio del sufrimiento, que es inherente a toda vida humana.

(Del documento “Sembradores de esperanza Acoger, proteger y acompañar en la etapa final de esta vida”.)