La parroquia de Santa María Magdalena de Vilafranca reedita la “Novena a la Virgen del Losar”

El párroco de Santa María Magdalena de Vilafranca, Salvador Prades, ha informado de que se ha realizado una nueva y cuidada edición de la Novena a la Virgen del Losar. “Agotados los ejemplares de la última impresión, que se hizo en 1981, se ha visto la necesidad de una nueva edición pero, en esta ocasión se han revisado algunos textos, ya que el original databa de 1758, y evidentemente reflejaba un lenguaje barroco propio de la época y una sensibilidad muy extraña a la de hoy en día”.

Esta reedición ha consistido en un libreto a color, con papel de gran calidad y un tamaño de 11x17cm. Mn. Josep Miquel Francés, Prior de la Basílica de la Mare de Déu del Lledó, ha colaborado con la corrección de la Oración Preparatoria, que se dice cada día al comenzar la Novena, así como con el Prólogo.

Salvador Prades añade que se han sustituido “las meditaciones de cada jornada por textos de las Sagradas Escrituras, seguidos por una lectura del Magisterio de la Iglesia más reciente, desde el Concilio Vaticano II hasta el Papa Francisco”. En las letanías del Rosario se han añadido las propuestas por el Santo Padre.

Acompañan al texto varias fotografías a color, tanto de la imagen de la Virgen del Losar como de la ermita. Estas imágenes han sido realizadas por el párroco y por D. Jaime Vives Lorenz. “La intención ha sido la de actualizar lo más posible esta obra a la sensibilidad actual dando vitalidad a este ejercicio de nuestra religiosidad popular e intentando, al mismo tiempo, no desvirtuar la voluntad de su autor original, Mn. Jaume Mateu”, añade.

El precio de venta será de 5 euros, con lo que también será un aporte al sostenimiento económico de la Parroquia. Salvador ha aprovechado para pedir “que si os es posible recéis esta Novena, pidiendo especialmente por el pueblo de Vilafranca, y para que por intercesión de la Virgen del Losar nos veamos liberados de todo mal”.

La parroquia de Santa Isabel de Vila-real celebra sus 50 años con una Misa presidida por el Obispo

Hoy, Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo, la parroquia de Santa Isabel de Aragón, en Vila-real, ha cumplido “50 años de evangelización”, tal y como indicó hace unos días el párroco, Esteban Badenes.

Esta mañana, la comunidad parroquial ha celebrado, con una Misa solemne de acción de gracias, la fundación de la parroquia y la fiesta de la Cofradía de Santa Isabel, que ha presidido el Obispo, D. Casimiro López Llorente. Además, se ha contado con la participación del Coro Parroquial “Shalom”.

“Es un día de gozo, de alegría, de acción de gracias” por los 50 años de la parroquia, “y por tantos dones que vuestra comunidad parroquial ha recibido de Dios”, decía D. Casimiro en el inicio de la homilía, recordando también a los diferentes párrocos que le han servido: Mn. Avelino, Mn. Vicente, Mn. Juan Ángel, Mn. José Francisco, y Mn. Esteban.

Ha agradecido a Dios por tantas y tantas personas que, a través de esta parroquia y su comunidad parroquial, han conocido a Jesucristo y su Evangelio, han renacido a la vida nueva por el bautismo, han recibido la confirmación en su fe, por los niños y adolescentes que se han encontrado con el Señor, o que han participado en la vida parroquial, tanto en el presente como en el pasado.

Se ha hecho mucho, “y queda aún mucho por hacer desde el Señor resucitado, desde la fe en Él, desde la esperanza”, siendo testigos de ella, “llevando su amor y la caridad a todos aquellos que la necesitan”, ha continuado el Obispo.

“Nuestra Iglesia diocesana ha estado trabando y reflexionando, en los últimos años, para que cada comunidad, vuestra comunidad, sea una comunidad viva y evangelizadora”, decía, “una comunidad de hermanos, una familia de familias donde se hace presente el amor de Dios, donde todos se sienten acogidos”.

Ha recordado también las palabras del Papa Francisco, la Iglesia es “en salida”, y una parroquia debe ser “discípula y misionera”, pues no podemos vivir la fe de puertas adentro, “porque el reino de Dios ha de llegar a todos, a todas las periferias, no solo a las geográficas, sino también a las existenciales”.

“Jesús nos convoca, como a los apóstoles, para estar con Él, pero también para enviarnos a evangelizar”, ha explicado, a la vez que indicaba aquellos elementos indispensables en una parroquia: “la Palabra, los sacramentos y la caridad”.

Técnicos y voluntarios de Cáritas concluyen una formación sobre acompañamiento de personas en exclusión

Unas 30 personas participaron ayer, viernes 20, en una intensa jornada de formación on-line sobre acompañamiento de personas en exclusión. Se trata del segundo nivel de unas jornadas que se comenzaron a impartir el curso pasado: “Los formadores venían provenían de la Orden de los Ministros de los Enfermos, más conocidos como Camilos. Todos nos quedamos con ganas de más, y por eso hemos pedido hacer seguir profundizando”, explica Estíbaliz Pinós, responsable técnica de formación en Cáritas.

Era una sesión dirigida a trabajadores y voluntarios de Cáritas. Han participado miembros de las diversas áreas, de parroquias, de servicios de apoyo escolar o del albergue Mare de Déu del Lledó. Pero también se sumaron personas de otras entidades que realizan esta atención, como la Pastoral Penitenciaria o el Centro Social Marillach de las Hijas de la Caridad.

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Cristo Rey: Testigo de la verdad

Queridos diocesanos:

Este domingo, el último del año litúrgico, celebramos la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo. Jesús mismo se declara Rey ante Pilatos en el interrogatorio a que lo sometió cuando se lo entregaron con la acusación de que había usurpado el título de ‘rey de los Judíos’. “Tú lo dices, yo soy rey”, responde Jesús a Pilatos; “pero mi reino no es de este mundo”, aclara (cf. Jn 18, 36-37). Por esta razón, Jesús rechazó el título de rey cuando se entendía en sentido político (cf. Mt 20, 25).

El reino de Jesús, en efecto, nada tiene que ver con los reinos y los poderes de este mundo. No tiene ejército ni policía, no dispone de fuerza coactiva ni de un boletín oficial para imponer su voluntad, no usa el dinero para comprar voluntades. Jesús no pretende imponer su autoridad ni su Evangelio por la fuerza, sino que usa la palabra, la convicción personal y la adhesión de corazón para ofrecer a todos el Reino de Dios. Jesús no vino a dominar sobre los pueblos, sino a liberar a la humanidad de la esclavitud del pecado, de la mentira, de la opresión e injusticias humanas, para reconciliarnos con Dios y con nuestros semejantes.

Con su encarnación, muerte y resurrección, Jesús ha instaurado definitivamente el Reino de Dios: un Reino de la verdad y de la vida, de la santidad y de la gracia, de la justicia, del amor y de la paz. Este Reino está ya presente y actúa en este mundo, y llegará a su plenitud al final de los tiempos, después de que todos los enemigos y por último la muerte sean sometidos. Entonces el Hijo entregará el Reino al Padre y finalmente Dios será “todo en todos” (1 Co 15, 28).

Jesús ha nacido y ha venido al mundo para ser testigo de la verdad (Jn 18, 37). La ‘verdad’ que Cristo vino a testimoniar en el mundo es que Dios es Amor, y que Dios crea todo por amor y para la vida, para darnos parte en su misma Vida y para que seamos eternamente felices con Él. Venimos del amor de Dios y hacia Él caminamos. Su amor es tal que nunca abandona al ser humano, tampoco en momentos de dificultad, como en la actual pandemia. Esta es la verdad de Dios, del hombre y del mundo, que es fuente de esperanza. De ella dio pleno testimonio Jesús con el sacrificio de su vida en el Calvario. La cruz es el ‘trono’ desde el que manifestó la sublime realeza de Dios-Amor: ofreciéndose como expiación por el pecado del mundo, venció el dominio del ‘príncipe de este mundo’ (Jn 12, 31) y, resucitando, instauró definitivamente el Reino de Dios.

Todos estamos llamados a participar de este amor de Dios y de su Reino. El camino para llegar a esta meta no admite atajos. En efecto, toda persona está invitada a acoger libremente la verdad del amor de Dios. Y tanto el amor como la verdad no se imponen jamás: llaman a la puerta del corazón y de la mente y, donde pueden entrar, infunden paz, alegría y esperanza. Este es el modo de reinar de Dios, este es su proyecto de salvación, que se revela y desarrolla poco a poco en la historia.

La realeza de Cristo no puede ser comprendida por quien se aferra al poder de este mundo. Confesar hoy, en tiempos de relativismo, la verdad que Cristo nos ofrece, es objeto de incomprensión o de burla escéptica, como lo fue Jesús por parte de Pilatos. Además la realeza de Cristo va unida al amor por la verdad, que no siempre es cómoda. Hay una forma de ejercer hoy el poder que busca someter la verdad a la ‘verdad oficial’. El totalitarismo, dijo san Juan Pablo II “nace de la negación de la verdad en sentido objetivo. Si no existe una verdad trascendente, con cuya obediencia el hombre conquista su plena identidad, tampoco existe ningún principio seguro que garan­tice relaciones justas entre los hombres”.

Se manipula la verdad con el fin de lograr y mantener el poder. Y así el fraude, el robo, la corrupción, la mentira, el aborto o la eutanasia -vendidos como progreso y como un derecho, cuando en verdad son un crimen-, y muchas otras formas injus­tas de tratar al hombre y de no reconocer su dignidad sagrada, dejan de reconocerse como males. La manipulación de la verdad mantiene a los hombres en la esclavitud, bajo la apariencia de libertad. Algunos experimentan la crueldad de esta situación, mientras que otros son esclavos de la mentira en el sueño de una aparen­te libertad.

Jesucristo, al liberarnos de la mentira, nos capacita para ordenar toda nuestra vida y nuestras acciones según Dios. Jesucristo abre ante nosotros un nuevo horizonte de libertad, que vence el miedo ante todo poder humano. Dejemos que su Reino se haga presente en medio de noso­tros. Sólo él puede liberarnos de toda forma de tira­nía.

 

Con mi afecto y bendición,

+Casimiro López  Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón

La CEE se pronuncia sobre la LOMLOE y la situación de Canarias

Ante la LOMLOE

Pese al poco consenso, el Congreso de los Diputados aprobó ayer la nueva Ley de Educación, la polémica LOMLOE, también conocida como Ley Celaá, tras un bronco debate y con solo un voto por encima de la mayoría absoluta. Continuará su trámite parlamentario en el Senado, antes de volver definitivamente al Congreso para su aprobación definitiva.

En este sentido, tras la celebración de la Asamblea Plenaria, la Conferencia Episcopal Española ha comunicado una serie de reflexiones, todas ellas recogidas íntegramente en el siguiente enlace.

Los obispos defienden la Educación porque “tiene un significado singular y relevante para la vida y el futuro de niños y jóvenes, de las familias y de la sociedad entera. Es el ámbito donde se contribuye a edificar el porvenir de una nación y su salud democrática”. “Ante la gran inquietud que ha generado”, continúan “la formulación y la manera de tramitarse de la nueva ley, nos parece necesario ofrecer ahora algunas reflexiones”.

SOBRE LA NUEVA LEY DE EDUCACIÓN

La situación de los inmigrantes en Canarias

Las llegadas de inmigrantes a las Islas Canarias por mar han crecido un 1.019,16% en lo que va de año, y según los datos del Ministerio de Interior, ya han llegado 16.760 personas en 553 embarcaciones. Muchos de ellos muriendo en el viaje.

Es un auténtico drama humanitario, al que se suman las condiciones en las que se encuentran al congregarse en tierra y la presión que supone para las poblaciones de acogida.

La CEE se ha unido a la reflexión y llamamiento que han realizado los obispos de las dos diócesis canarias, “pues el problema no es solo canario, es de toda España, europeo y global, y quienes sufren las migraciones forzosas gozan de una dignidad inalienable y compartida con todos nosotros”. “Para un cristiano el migrante es hijo de Dios”, defienden, “un hermano con una vida marcada por el dolor y el sufrimiento que busca la esperanza de alcanzar una vida mejor. No podemos permanecer ajenos a su dolor ni indiferentes a la hora de valorar la extraordinaria aportación de los que llegan a nuestras sociedades envejecidas”.

SOBRE LA SITUACIÓN DE LOS INMIGRANTES EN LAS ISLAS CANARIAS

Encuentro diocesano de alumnos universitarios en torno a la encíclica “Fratelli tutti”

Ayer, jueves 19 de noviembre, en  la parroquia El Salvador, Castellón, tuvo lugar el primer Encuentro de alumnos  universitarios, organizado por la Subdelegación Diocesana de Pastoral Universitaria. El acto comenzó con una ponencia del párroco y subdelegado de la pastoral, Samuel Torrijo, sobre la última encíclica del Papa Francisco, “Fratelli Tutti”.

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El día que nuestros hijos decidieron ser seminaristas

El 8 de diciembre se celebrará el Día del Seminario, que se tuvo que suspender el 19 de marzo a causa del confinamiento. Con esta entrevista, comenzamos a prepararlo.

Nuria Escrihuela, madre de dos seminaristas

Nuria está casada con Enric, “quien nos conoce sabe que vamos juntos a todos lados. Somos así y quizás aquí empieza esta historia”. Tienen cuatro hijos.  El mayor se casó el invierno pasado y están esperando un nieto. Pero también tienen dos hijos seminaristas. Son Isaac, que está en el Seminario Mayor Mater Dei, y Joan, en el Seminario Menor. Y Miriam, “en casa echando mucho de menos a sus hermanos”. Viven en el barrio de la parroquia de Santo Tomás de Villanueva, en Castellón.

¿Qué sientes al ver a Isaac y a Joan en el seminario?

En primer lugar tengo que aclarar que Isaac está en el segundo año de seminario, tras dos años de discernimiento, mientras empezó sus estudios en Pamplona.  Joan está en el Seminario Menor, estudiando 2º de Bachillerato. Es un tiempo de discernimiento de la vocación, en  un ambiente que acompaña, pero abierto a lo que el Señor pueda suscitar. Que estén en el seminario es un regalo, porque tienen una gran oportunidad de estar cerca del Señor, ponerse a la escucha de su Palabra y su voluntad, desde la libertad de los hijos de Dios. Para mí lo más importante es que sean “…en estos tiempos recios…amigos fuertes de Dios” (Sta. Teresa de Jesús).

¿Cuándo descubriste la vocación de tus hijos?

Vocación tenemos todos, todos somos llamados por Dios a una misión en la Iglesia. Isaac nos comunicó su inquietud vocacional cuando estudiaba 2º de Bachiller y volvió de una peregrinación a Roma (UNIV). Recibimos la noticia con alegría y sorpresa ya que en esta época  andaba bastante despistado y adolescente.

Joan siempre ha sido más sensible a las “cosas de Dios”, pero el que fuera al Seminario Menor a acabar sus estudios fue una decisión familiar en la que él estuvo de acuerdo. Creo que todos los chavales  deberían tener la oportunidad de pasar por un seminario menor en el que poder estar abierto y a la escucha del Señor, ese acercarse tanto a Dios que puedas conocer  su voluntad  mientras recibes una formación cristiana y un acercamiento a los sacramentos. Creo que muchos más jóvenes descubrirían la llamada de  Dios al sacerdocio y también a formar familias bien cimentadas en la Palabra de Dios y los sacramentos.

¿Cómo vives la entrega de tus hijos a la Iglesia?

Para nosotros es importante ser hijos de la Iglesia, en familia, porque así lo hemos vivido desde nuestras familias de origen. En armonía y respeto unos estados de vida con otros. Todos somos importantes y un regalo unos para otros.

¿Crees que la familia ha tenido algo que ver en esta decisión?

Creo que el Señor es capaz de sacar vocaciones de donde Él quiera, y de hecho conocemos vocaciones de chicos que no han tenido una experiencia de Dios en familia. Pero también creo que, a veces, se puede preparar el camino y es lo que hemos intentado hacer mi esposo y yo, con aciertos y errores y con la ayuda de Dios. Desde que han nacido hemos intentado transmitir la Palabra del Señor y esta ha sido el centro de nuestro hogar. Desde muy pequeños Enric les ha narrado la historia del Pueblo de Dios y el Evangelio, y al acabar les deba una cucharadita de miel con las palabras “La Paraula de Déu és tan dolça com la mel”, y con estas palabras y una bendición se iban a dormir.

¿Qué significa para la familia tener dos hijos seminaristas?

El seminario es para nosotros una ayuda importante para que nuestros hijos crezcan en la fe. Creemos que hay un momento en que es bueno salir de la casa paterna para poder crecer. El nido se queda pequeño y hay que empezar a volar.

¿Qué le dirías a una madre a la que su hijo le dice que se quiere ir al Seminario?

Yo creo que ser seminarista es una puerta abierta al sacerdocio, si es esa la voluntad de Dios,  y una entrega total a la Iglesia. Aunque no la única. Si un día llegan al sacerdocio estaremos felices, pero si en el camino de discernimiento se ve que es otra su vocación también estaremos felices. Lo más importante es que vivan su vocación bautismal y ahí todos somos profetas, reyes y sacerdotes.

21 de noviembre: Jornada de Oración por los Consagrados fallecidos a causa de la Covid-19

Bajo el lema “Recuerdo orante y agradecido”, la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal Española ha pedido que nos unamos todos en oración, el próximo sábado 21 de noviembre, por las personas consagradas que han fallecido víctimas de la Covid-19.

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