Vicente Botella: “El hombre se encuentra a sí mismo en la persona de Cristo, que es amor”

Don Vicente Botella, decano de la Facultad de Teología de Valencia, pronunció ayer sábado la conferencia inaugural del inicio del curso pastoral en nuestra diócesis, que se celebró en el seminario “Mater Dei” y al que asistieron más de 450 personas. El padre dominico afirmó que para ser verdaderamente humanos necesitamos del amor de Dios. El ser humano se encuentra a sí mismo cuando encuentra a Dios, en la persona de Jesucristo, que es Dios y hombre verdaderos. “La segunda persona de la Santísima Trinidad no solo revela Dios al hombre, sino que también revela el hombre al propio hombre. Dios y el hombre se definen en la realidad del amor. Nadie puede ser tan humano como lo es nuestro Dios en Jesús de Nazaret (…), que no es rival del ser humano; es su mejor amigo y está empeñado a sacar lo mejor de nosotros mismos”, afirmó. Leer más

Homilía de Mons. López Llorente en la fiesta de san Juan de Ávila

Castellón de la Plana, Capilla del Seminario Diocesano Mater Dei,

10 de Mayo de 2019

 

(Ez 34,11-16; Sal 22. 1 Pt 5,1-4; Lc 22,24-30)

 

 

Amados sacerdotes, diáconos y seminaristas:

1.Con la alegría propia del tiempo de Pascual celebramos hoy la Fiesta de San Juan Avila, el Patrono de clero español. Al recordar hoy al Maestro de Ávila y Apóstol de Andalucía queremos dar gracias a Dios por el regalo de este gran santo y doctor de la Iglesia universal.

Animados por el espíritu de San Juan de Ávila queremos manifestar hoy nuestra alegría en el seguimiento del Señor en el ministerio presbiteral. Cantemos las misericordias del Señor y, con María, proclamemos su grandeza por las maravillas que ha obrado en nosotros, sacerdotes, y por los testimonios de entrega y de santidad de tantos sacerdotes de nuestro presbiterio diocesano de Segorbe-Castellón. Como Obispo vuestro, hoy doy gracias a Dios por todos vosotros, queridos sacerdotes: por vuestras personas, por el don de vuestra vocación y vuestro ministerio sacerdotal, por vuestra entrega fiel a Jesucristo, el Buen Pastor, y a las ovejas de su rebaño que Él a través de nuestra Iglesia os ha confiado.

Gracias damos a Dios de un modo muy especial por los que este año celebráis las bodas sacerdotales: por D. Joaquín Gil Gargallo y D. Marcelino Cervera Herrero, en sus bodas de diamante: por D. Joaquín Esteve Domínguez y D. José Aguilella Maneu en su bodas de oro; y por D. Vicente Paulo Gómez y D. Javier Aparici Renau, en sus bodas de plata. Mi más cordial y sentida enhorabuena a todos. El Señor ha estado grande con vosotros y con nuestra Iglesia diocesana: gracias por vuestra entrega al ministerio, gracias por vuestra fidelidad al don que un día recibisteis, gracias por nuestra cercanía y colaboración. Por la intercesión de nuestro Santo Patrono suplico a Dios que nos conceda a vosotros y a todos nosotros, pastores del pueblo de Dios, la gracia de la santidad siguiendo el ejemplo de este “maestro ejemplar por la santidad de su vida y por su celo apostólico”.

Pastores del rebaño de Dios

2.Queridos hermanos, sacerdotes: No olvidemos que somos pastores del rebaño de Dios, es decir somos un don de Dios a su pueblo. El pueblo de Dios no nos pertenece: es su pueblo, propiedad suya, no es propiedad nuestra. Los presbíteros hemos sido ungidos, consagrados y enviados para ser pastores y guías al servicio del pueblo de Dios. Somos sus pastores en nombre y representación de Jesús, el único Buen Pastor del rebaño de Dios. En él se cumple la profecía de Ezequiel: “Yo mismo apacentaré mis ovejas y las haré reposar” (Ez 34, 16). Al afirmar, pues, nuestro ser y nuestra función de pastores del pueblo de Dios, no puede en caer en olvido el lugar central de Cristo en el Pueblo de Dios y la referencia permanente de nuestro ministerio a Él; la centralidad de Jesucristo siempre debe quedar resaltada en el ejercicio y vivencia de nuestro ministerio.

No podremos ser buenos pastores del Pueblo de Dios, sin una profunda relación de amor con Dios Padre, buscando siempre su voluntad, como Cristo Jesús. Y no podremos tampoco ser buenos pastores, sin cultivar una profunda relación de amor y amistad con Cristo Jesús, el Buen Pastor, alimentada en la oración, en la Eucaristías, en la adoración, en el sacramento de la Penitencia, en el ejercicio de nuestro ministerio. Recordemos la triple pregunta de Jesús a Pedro, antes de encomendarle el pastoreo de la Iglesia: “Pedro ¿me amas?” (cf. Jn 21, 15-17). Nadie da lo que no tiene. Nadie puede transmitir y llevar a Cristo, si no está unido vital y existencialmente a Él por el amor. Si estamos desnutridos, si estamos alejados de la fuente de la  Vida, no podremos transmitir vida. Sólo desde nuestro amor a Cristo, podremos amar, cuidar y apacentar a aquellos que Él nos encomienda. Nuestra caridad pastoral será la prueba de nuestro amor a Cristo.

Según el corazón de Jesús

3.Dios quiere que seamos pastores de su pueblo según su corazón; Dios quiere que se cumpla en nosotros la promesa hecha su pueblo: “Os daré pastores según mi corazón”. (Jer 3,15). Para caminar hacia la santidad en el ejercicio de nuestro ministerio hemos de ir ajustando nuestra vida con el corazón de Dios, que se nos revela en el corazón de Jesús. Al celebrar el Centenario de la Consagración de España al Corazón de Jesús y para aproximarnos a lo que Dios quiere de nosotros, nos viene muy bien recordar y seguir el consejo de San Juan de Ávila: “Ábrele el corazón, y abrirásle el tesoro con que más se huelga. Ya abrió Dios sus entrañas y su corazón. Por aquel agujero del costado puedes ver su corazón y el amor que tiene. Ábrele el tuyo. Sobre todo, metámonos, y no para luego salir, más para morar, en las llagas de Cristo, y principalmente en su costado, que allí en su corazón, partido para nos, cabrá el nuestro y se calentará con la grandeza del amor suyo”.

Sólo permaneciendo en el corazón de Cristo se fortalece y se mantiene fresca y lozana la caridad pastoral; sólo en el corazón de Jesús aprendemos cómo cuidar del rebaño. ¿Cómo era el amor del corazón de Jesús? El Evangelio es el libro siempre abierto que nos descubre en cada una de sus líneas el corazón de Cristo. El amor de Jesús era bondadoso, compasivo y misericordioso, paciente y humilde, benigno y comprensivo. Este amor de su corazón se vuelve divinamente celoso cuando se trata de nuestra salvación. Jesús se declara nuestro Pastor, un Pastor que conoce y ama a cada una de sus ovejas y de las que dice que nadie se las arrebatará de la mano. Un amor que no se queda en palabras vacías, sino que se entrega hasta el final.

El amor de Jesús es un amor a Dios, su Padre, y a nosotros los hombres. En relación con Dios, se pasa horas y noches enteras en oración con Dios su Padre; se somete a su voluntad hasta aceptar la muerte en la cruz; se siente lleno de celo por su gloria y dice no tener más alimento que hacer la voluntad de su Padre Dios. A los hombres nos ama como a verdaderos hermanos suyos, a todos, sin excluir a ninguno; si alguna preferencia tiene es precisamente con los más alejados, con los pecadores y con los pobres. Es el suyo un amor generoso, complaciente, dulce y suave, magnánimo y tolerante. Pero es también un amor que no le deja parar cuando se trata de nuestro bien, y toda su ternura y delicadeza se convierten en audacia, valentía y decisión que no le detienen ante ningún peligro.

No olvidemos, queridos hermanos, que esa promesa de Dios de dar a su pueblo pastores según su corazón, se la hace a quienes necesitan de nuestro amor pastoral. El destinatario del compromiso de Dios no es otro que el rebaño de Cristo. Por eso, nuestro corazón sacerdotal, conformado al corazón de Cristo, es siempre un regalo de Dios a su pueblo, en concreto a este pueblo que nosotros apacentamos. No hurtemos a nuestro pueblo este don de Dios.

En eso insiste San Pedro en la segunda lectura de hoy: “pastoread el rebaño de Dios que tenéis a vuestro cargo, mirad por él, no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por sórdida ganancia, sino con entrega generosa; no como déspotas con quienes os ha tocado en suerte, sino convirtiéndoos en modelos del rebaño” (1 Pt 5,2-3). “Mirad por él”: mirad por el rebaño que tenéis a vuestro cargo, nos dice Pedro; y para motivarnos en ese cuidado amoroso del rebaño nos dice: “como Dios quiere”. Eso significa que hemos de ajustar nuestra mirada al pueblo santo que cuidamos con el mirar de Dios, que es siempre un mirar desde el corazón, buscando lo que Dios quiere y pide en cada momento. Buscar siempre la voluntad de Dios, no la nuestra: en la escucha de los hombres y los acontecimientos, y en el discernimiento desde la obediencia a la Palabra de Dios.

De ahí que el nuestro ha de ser siempre un corazón que ve y contempla a nuestra gente con la mirada de Dios. San Pedro para indicarnos cómo es el querer de Dios, primero nos advierte de lo que no podemos permitirnos: “no a la fuerza” –con desgana o por cumplir-, “no por sórdida ganancia” –para enriquecerse o medrar-, “no como déspotas” –autoritarios con el rebaño-. Más claro imposible. Y después, ya en positivo, nos recomienda que lo hagamos todo “como modelos del rebaño que nos ha tocado en suerte y con entrega generosa”. Es el amor entrañable y entregado, lo que caracteriza al pastor. Ser buen pastor exige celo apostólico, entrega incondicional y amor entrañable. Nuestro único interés ha de ser Jesucristo, su Evangelio y llevar a las personas al encuentro con Cristo y su salvación.

Con una actitud de servicio

4.Pedro, al hacernos esta recomendación, interpreta muy bien a Jesús cuando le enseñó a los apóstoles como habrían de estar junto al rebaño. “Yo estoy en medio de vosotros como el que sirve” (Lc 22,27). De Jesús aprendió Pedro que apacentar el rebaño es servir, aunque en su caso con muchas dificultades para comprenderlo y asimilarlo. En realidad, no hay otro modo de participar en el sacerdocio de Cristo: “Vosotros no hagáis así, sino que el mayor entre vosotros se ha de hacer como el menor, y el que gobierna como el que sirve” (Lc 22,26). El servicio es imprescindible en los trabajos del Reino, sólo el servicio sitúa en la intención del corazón de Cristo. No servir y utilizar el sacerdocio y el ministerio para otros fines lo adultera todo y nos sitúa al margen de los verdaderos deseos de Dios en favor de los hombres.

Sólo el servicio, la actitud de servicio amoroso y desinteresado, nos abre a la conversión pastoral a la que nos llama el Papa Francisco. Sólo la actitud de servicio y de un amor apasionado como el de Jesús nos proyecta hacia las necesidades de nuestros hermanos y hermanas, de nuestras comunidades y de nuestra sociedad. El que no está dispuesto a servir, el indiferente o el acomodado, tampoco estará dispuesto a evangelizar, es decir, a tocar la carne herida de los hombres y mujeres de nuestros pueblos y ciudades. Sólo en la actitud de servicio y de compasión se puede fortalecer en nosotros el sueño misionero de llegar a todos. Esta actitud de servicio en todos crea comunión y proyecta nuestro ministerio a la misión compartida.

Dejemos que nuestra vida como nos dice San Juan de Ávila se vaya ordenando siempre más a la transformación del corazón, a imagen del corazón de Cristo, que enviado por el Padre para realizar su designio de amor se conmovió ante las necesidades humanas, salió a buscar la oveja perdida, hasta el extremo de ofrecer su vida por ellas y no vino para ser servido sino para servir. Este es nuestro reto personal y comunitario como presbiterio: que nos mantengamos en un proceso de gradual y continua configuración en Cristo, en su ser y en su hacer. Ese será el reto permanente de nuestro crecimiento interior. A partir de ahí, la misión estará siempre metida en nuestras entrañas sacerdotales y nosotros estaremos dispuestos a entrar con pasión evangelizadora en el corazón del mundo.

5.Felicito de todo corazón una vez más a nuestros hermanos en sus bodas sacerdotales. Que sigáis manifestando al mundo la alegría de vuestra entrega y fidelidad al Señor y al ministerio recibido. Que la seducción del amor de Cristo siga tan viva como el primer día. Felicito también al neopresbítero Servilien.

Recordamos en esta Santa Misa a los hermanos que partieron a lo largo de este último año a la casa del Padre: Mn. José Domnech y D. Miguel Aznar. Que el Señor les conceda su paz y la gloria para siempre.

Y que María nos acompañe a todos y cuide de nosotros para que sigamos siendo fieles a su Hijo Jesucristo, según la vocación y el ministerio que cada uno hemos recibido del Señor. Ella sabrá guiarnos, día a día, para que seamos pastores según el corazón de su Hijo, el buen Pastor. Amén.

+Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón

El programa “Última Ronda” de La Ocho Mediterráneo TV dedicó un espacio al Día del Seminario

El programa “Última Ronda” de La Ocho Mediterráneo TV dedicó ayer domingo su tertulia al Día del Seminario, celebrado del 17 al 19 de marzo en nuestras diócesis, y en el que participaron José Salas, seminarista del “Redemptoris Mater” y el periodista de la Delegación de Medios del Obispado de Segorbe-Castellón, Nacho García. Leer más

Francisco y Raúl: “Nada nos compensa más que estar en el seminario”

Francisco Armenteros es un seminarista barcelonés de 36 años. Raúl Engonga es un seminarista de Bata, segunda ciudad más importante de Guinea Ecuatorial y tiene 24 años. Ambos nos han concedido una entrevista en la que hablan sin tapujos de su vocación sacerdotal. Leer más

Todo preparado para el Encuentro Diocesano de Apostolado Seglar en Castellón

El próximo sábado 2 de febrero se celebra el Encuentro Diocesano de Apostolado Seglar en el Seminario “Mater Dei” de la capital de La Plana, que ha sido convocado por el Obispo de la Diócesis de Segorbe-Castellón, Monseñor López Llorente, como preparación del Congreso Nacional del Laicado, que tendrá lugar en Madrid en 2020.

El programa de esta fase precongresual comenzará a las 10:00 horas con la acogida de los participantes y la entrega de documentación para las sesiones. A continuación, sobre las 10:30, se rezará una oración, se saludará a los presentes y se presentará el encuentro. A las 11:00 horas está prevista la ponencia “Laicos: Discípulos-misioneros”, que pronunciará Monseñor Salinas Viñals, obispo auxiliar de Valencia y presidente de la Comisión Episcopal del Apostolado Seglar (CEAS) de la Conferencia Episcopal Española.

Seguidamente, a las 12:30, se celebrará el plenario del Encuentro Diocesano de Apostolado Seglar, en el que se escuchará a los laicos de la diócesis, se hablará de los distintos caminos de santidad y se plantearán los primeros objetivos de cara al mencionado congreso que tendrá lugar en la capital de España el año que viene. La jornada finalizará con información de la Delegación de Apostolado Seglar de nuestra diócesis y una comida de hermandad.

Francisco Pérez, delegado diocesano de Apostolado Seglar de la diócesis de Segorbe-Castellón, ha manifestado que el encuentro del próximo sábado 2 de febrero “es un momento de comunión de toda la iglesia diocesana” y -como nos ha recordado nuestro Obispo en su carta pastoral ‘Es la hora de los laicos’- “también de oración y de reflexión sobre la responsabilidad y tareas de los laicos en la misión en la Iglesia y, de modo particular en lo que les es específico, en el mundo”. Esperamos que haya buena acogida y que sea un momento de “nuevo aliento para el laicado de nuestra diócesis con miras también al congreso que se celebrará en Madrid en 2020”, ha concluido.

El encuentro de Apostolado Seglar es una invitación de Monseñor López Llorente “a todo el Pueblo de Dios de Segorbe-Castellón; vale pues para todos: laicos, consagrados, diáconos permanentes y sacerdotes. Vale, en primer lugar, para todos los laicos –hombres y mujeres-, especialmente para los jóvenes, estéis asociados o no; vale para los miembros de movimientos apostólicos y nuevos movimientos, de cofradías y hermandades y de otras realidades eclesiales, incluidas las que no se consideran movimientos; y, vale, por supuesto, para catequistas, profesores de religión, profesores cristianos, visitadores de enfermos, voluntarios de Cáritas, monitores de tiempo libre, etc. Que nadie se sienta excluido”.

Homilía diaconado Ndagijimana

Jornada de oración sacerdotal, esta mañana en el Mater Dei

Esta mañana, 24 de octubre, el Seminario Mater Dei acogerá una Jornada de oración sacerdotal convocada por el Obispo, Mons. Casimiro López Llorente, dirigida a todos los sacerdotes de la Diócesis. El encuentro comenzará a las 10h y contará con la participación de Francisco Javier Díaz, sacerdote de la diócesis de Jaén.

Este encuentro servirá, como apunta D. Casimiro López en la carta invitatoria a la jornada, para iniciar un tiempo de oración y reflexión personal y conjunta sobre la vida y el ministerio de los sacerdotes. El Papa Francisco también invita a la conversión pastoral de la Iglesia, y eso conlleva una “conversión personal a Cristo”. De este modo, Mons. Casimiro López invita a participar “de corazón” a todos los sacerdotes, y a “ponerse en camino” a este tiempo de oración y reflexión.

Jornada de Apertura del Curso Pastoral

Padres, profesores, catequistas, realidades parroquiales, cofradías, delegaciones, movimientos esclesiales, en definitiva, todos los participantes en las parroquias de la Diócesis de Segorbe-Castellón han tenido esta mañana una importante cita en el Seminario diocesano Mater Dei. Se ha llevado  a cabo la Jornada Diocesana de Inicio de Curso, un acto que se celebra cada año para dar la bienvenida al nuevo curso y dar a conocer algunas acciones pastorales.

Para ello, han colaborado varias de las delegaciones de la Diócesis, concretamente la de Catequesis, Enseñanza, Familia y Vida y Juventud, así como la Vicaría de Pastoral y del Clero. Estas han expuesto las diferentes acciones que llevarán a cabo en la Diócesis, para favorecer la participación de los feligreses en las parroquias y las parroquias en la vida de la Diócesis. Ver acciones específicas aquí.

El punto fuerte de esta Jornada lo ha marcado la ponencia a cargo de D. Mariano Ruiz, Rector del Colegio Patriarca de Valencia, que ha hablado sobre “La Eucaristía, fuente y culmen de la vida y misión de la Iglesia diocesana”. D. Mariano ha explicado, en primer lugar, el papel fundamental de la Eucaristía en el siglo XXI, y asegura que los cristianos de este siglo “serán identificados por su vivencia auténtica en la Eucaristía”. Tanto San Juan Pablo II, como Benedicto XVI y el actual Papa Francisco han publicado diferentes documentos en los que manifiestan, como bien ha expresado Mons. Casimiro López, que la Eucaristía es el “centro de la vida y misión de la comunidad parroquial y de todo cristiano”. Además, el ponente ha hablado sobre la relación que existe entre la Eucaristía y la renovación pastoral, para la que “es necesaria un cambio de mentalidad”, y la Eucaristía como centro de la comunidad parroquial, invitando a la lectura de un best-seller del canadiense James Mallon: “Una renovación divina”. Leer ponencia completa aquí.

Para finalizar la Jornada, todos los presentes – unas 300 personas – han celebrado juntas una Eucaristía presidida por Mons. Casimiro López, en la que ha invitado a vivir la celebración eucarística como un “venir” al encuentro del Señor resucitado, a escuchar para dejar que “la Palabra de Dios cale en nosotros y cambie nuestra mente y corazón”, y por último, “salir alimentados por Él, y que llegue a todos la Buena Noticia de la salvación”.

Convivencias para chicos y chicas en el Mater Dei

Desde septiembre y hasta junio, en el Mater Dei se están celebrando unas convivencias, normalmente mensuales, por un lado de chicos y por otro de chicas con el fin de ayudar a los jóvenes en su discernimiento vocacional.

El pasado fin de semana fue la de chicas, de entre 6º de Primaria hasta 2º de Bachillerato, las que se reunieron en el Seminario Menor, y este fin de semana será el turno de los chicos. El encuentro de chicas dio comienzo el sábado a las 16h de la tarde y finalizó, con la Santa Misa, el domingo a la hora de comer.

Objetivo de las convivencias

La primera intención del organizador, D. José Antonio Morales, es invitar a jóvenes cristianos a estas convivencias con regularidad para que entren en contacto con otros jóvenes creyentes y, además, ofrecer así una alternativa de diversión, ya que se preparan juegos, se visualizan películas, y estudian, rezan y hacen deporte juntos.

Además, en estas convivencias siempre hay un momento formativo, cada mes de un tema distinto, pero siempre aportando una formación humana y espiritual. Normalmente son las Hermanas de las Angélicas de Almenara quienes imparten estas charlas a las chicas y D. José Antonio Morales quien lo hace en la convivencia de chicos.

Cáritas conmemora el Día Internacional de Erradicación de la Pobreza

Cáritas de Segorbe-Castellón tuvo ayer una visita guiada enmarcada dentro de los actos previstos para conmemorar el Día Internacional de Erradicación de la Pobreza, celebrado el pasado 17 de octubre.

La visita guiada fue a los recursos de Cáritas: en primer lugar, una acogida parroquial en Nuestra Señora de los Ángeles, el Taller Jove en el Barranquet, al Centro Mare de Déu del Lledó y al Huerto Urbano de Roquetes con los alumnos del Taller de Jardinería y Viverismo​.

La segunda actividad prevista será mañana viernes, 20 de octubre, una Eucaristía a las 19h en la Parroquia de San Cristóbal (C/ Lagasca, 4, Castellón), junto con Manos Unidas y Confer.

Las fotografías de la visita guiada se pueden ver en este enlace.

Mater Dei, abierto por vacaciones

Cuando el curso acaba y seminaristas, alumnos y profesorado comienzan las vacaciones, el Seminario Diocesano Mater Dei entra en un periodo de intenso trabajo como residencia de verano. Este año se acogerán seis grupos y parroquias, además de tres centenares de residentes, familias o personas solas, que en algunos casos hace décadas que vienen a esta casa de diocesana. El administrador, José Poves, declara que “aunque supone sacrificio y esfuerzo, abrir el Seminario en verano es una misión muy gratificante”.

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