Profesores jubilados de Nules dan clases de refuerzo

Unos veinte niños y adolescentes de Nules pueden tener clases de refuerzo escolar gracias a una decena de maestros y profesores jubilados que siguen ejerciendo su vocación de educar. Hace dos años la parroquia promovió desde Cáritas estas aulas después del horario de clases para los hijos de familias necesitadas de la población. Ricardo Albert Montoliu, uno de los promotores, explica que su motivación es “intentar ayudar a los demás” desde el compromiso cristiano: “Veo a un chaval y veo a Jesús”.

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La diócesis celebra con Vila-real a San Pascual, testigo de la Misericordia

Hoy se ha celebrado a San Pascual Baylón, patrón de Vila-real y de la diócesis. La eucaristía que ha tenido lugar a las 11h de la mañana, ha estado presidida por Mons. Casimiro López y concelebrada por una treintena de sacerdotes y donde han participado también multitud de fieles. Por la tarde, pasadas las 18.30h, la imagSan Pascual2en del santo de la eucaristía ha salido de la Basílica para procesionar por las calles de Vila-real.

Durante la misa, el Obispo de Segorbe-Castellón ha destacado las cualidades de este “joven austero y sacrificado, amante de la verdad y honrado, alegre y generoso con todos y amante de la Eucaristía”. Y en este sentido ha afirmado que “los santos como Pascual, nos sitúan en la verdad de nuestra persona, de nuestra vida, de nuestro origen y nuestro destino. Sin Dios no somos nada: no hay esperanza, sin Dios nos quedamos en la trivialidad y vulgaridad”, ha insistido el prelado. Leer más

Ministros extraordinarios de la comunión

El 12 de junio más de 250 seglares recibirán de parte del Obispo las credenciales como ministros extraordinarios de la comunión. Alrededor de 200 renovarán esta función, mientras que el resto la asumirán por primera vez. Éstos últimos comenzaron en Castellón la semana pasada una formación específica organizada por la Delegación Diocesana de Liturgia. Segorbe acogerá dos jornadas con este objetivo el 1 y 2 de junio.

 

El ministro extraordinario de la comunión es un servicio por el que seglares son llamados de manera estable a asistir al sacerdote cuando las necesidades pastorales son excepcionales. Es el caso, por ejemplo, de una celebración con gran afluencia de fieles o en la visita a los enfermos. Los candidatos son propuestos por el párroco, y su función está circunscrita a la jurisdicción de una parroquia específica.

Religiosos de la diócesis celebran el Jubileo de la Misericordia

 

Ayer por la tarde la Basílica del Lledó acogió a unos 60 religiosos de diferentes congregaciones de vida activa de la diócesis en un Jubileo de la Misericordia. La celebración estuvo presidida por Mons. Casimiro López.Jubileo religiosas2

“La misericordia debe ser la columna vertebral de la Iglesia”, dijo el Obispo, “ y “vosotros debéis ser portadores de esta misericordia perdonando de corazón, enseñando al que no sabe, orando por los vivos y por los difuntos…” Leer más

El Obispo confirma a 80 adultos de diferentes parroquias de la diócesis

 

Mons. Casimiro López confirmó ayer, en la víspera de la fiesta de Pentecostés a 80 catecúmenos en la confirmacionesConcatedral de Santa María, procedentes de parroquias de Castellón, Almazora, Vila-real, Nules, Burriana y Benasal.

Durante el curso pasado el Obispo confirmó a 1.300 personas entre las celebraciones en parroquias de toda la diócesis más las confirmaciones de adultos en la Concatedral. Esta ocasión especial para los mayores de 18 años se lleva realizando desde hace 7 cursos con ocasión de la fiesta de Pentecostés.

En su homilía el Obispo alentó a los confirmandos a fortalecer su fe  y a dar testimonio de ella como discípulos: “Vosotros sois los discípulos de hoy. Dejad entrar a Dios en vuestra vida, que el Espíritu Santo nos llene de su amor, entonces tconfirmaciones2endréis la fuerza y la necesidad de comunicar a Dios”. Y les pidió: “Donde estéis se tiene que notas que sois cristianos, sed amantes de la verdad, de la justicia”.

Don Juan Ángel Tapiador, delegado de Catequesis, asegura que es una oportunidad de recuperar lo que un día se perdió. Muchos de ellos se vuelven a encontrar con la Iglesia y tienen una real experiencia de Dios. La gente tiene necesidad del encuentro con Cristo”.

La Jornada de Apostolado Seglar prioriza la comunión y los consejos parroquiales

 

En la puesta en común del trabajo de grupos en la Jornada Diocesana de Apostolado Seglar, este sábado en el Mater Dei, todos los equipos han coincidido en la necesidad de avanzar en la comunión y conocimiento de las diversas realidades eclesiales, así como la importancia de los Consejos Parroquiales de Pastoral. Mons. Casimiro López Llorente, ha alentado a que éstos sean un instrumento de la vida parroquial, y a crecer en una pertenencia parroquial y diocesana que, incluyendo la propia sensibilidad, no quede limitada por particularismos.

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Celebración de San Pascual en Vila-real, patrón diocesano

 

El próximo martes 17, la Basílica de San Pascual, en Vila-real, acogerá a las 11h la celebración del Patrón de la Diócesis. La eucaristía estará presidida por el Obispo, mons. Casimiro López Llorente, y a las 18:30h está prevista la procesión. Las clarisas, que custodian el lugar, han destacado la preparación eucarística a esta fiesta, tanto por las velas de adoración como la procesión del Santísimo el último día de la novena, este viernes 13.

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La Eucaristía, fuente de la misericordia

Queridos diocesanos:

Se acerca la Fiesta del Corpus Christi, del Cuerpo y Sangre de Cristo. En este día, nos reuniremos como Pueblo de Dios en torno a la Eucaristía para celebrar, adorar y mostrar al mundo el tesoro más precioso que nos ha dejado Jesús. Por eso hemos de prepararnos celebrando un año más “la Semana de la Caridad”.

En la Eucaristía actualizamos, en efecto, el memorial de la Pascua de Jesús: su entrega hasta la muerte en la cruz por amor a todos los hombres y su resurrección para que todo el crea en él tenga Vida eterna. Si, como dice el papa Francisco, Jesucristo es la misericordia encarnada de Dios, la muerte y resurrección del Señor es la manifestación suprema de la Misericordia de Dios, y, su actualización en la Eucaristía, la fuente permanente e inagotable de la misericordia. Además, en la Eucaristía él mismo Jesucristo se nos da como comida y bebida para hacernos partícipes del amor misericordioso y de la vida misma de Dios.

Cada vez que recibimos a Jesús debidamente preparados en la sagrada Comunión, Jesús mismo se une a nosotros, nos atrae hacia sí; su amor y su misericordia nos transforman. La participación plena en la Eucaristía crea y recrea los lazos de amor y de fraternidad en los que comulgan, sin distinción de personas, de razas y de condiciones sociales. Cada vez que participamos en la santa Misa y nos alimentamos del Cuerpo de Cristo, Jesús mismo y el Espíritu Santo actúan en nosotros, conforman nuestro corazón y nos comunican actitudes interiores que nos capacitan para ser misericordiosos como el Padre y para vivir según el Evangelio. Por todo ello, comulgar tiene unas exigencias concretas para nuestra vida cotidiana, tanto para cada uno de los cristianos como para toda comunidad eclesial. Estamos llamados a vivir y a ser testigos del amor misericordioso que Jesús nos ha dado, para que este amor llegue a todos, pues a todos está destinado.

En este Año Jubilar Extraordinario de la Misericordia el papa Francisco nos llama a practicar las obras de misericordia, la corporales y las espirituales. Las obras de misericordia son un hermoso catálogo de actitudes y de acciones que hacen efectivo y concreto el precepto del amor fraterno, distintivo de los cristianos. La Iglesia nos propone practicar y vivir las “obras de misericordia” en todo tiempo y en toda ocasión. El amor misericordioso de Dios, celebrado y recibido en la Eucaristía, ha de llegar a todos para que todos experimenten la misericordia de Dios. Quien en la comunión comparte el amor de Cristo es enviado a dar de comer al hambriento y de beber al sediento, a visitar y cuidar a los enfermos, a dar posada al forastero, inmigrante o refugiado, a vestir al desnudo, a visitar a los presos o a enterrar a los difuntos; pero también es enviado a enseñar al que no sabe, a dar buen consejo al que lo necesita, a corregir fraternalmente al que se equivoca, a perdonar de corazón al que le ofende, a consolar al triste, a sufrir con paciencia los defectos del prójimo y a rezar a Dios por los vivos y por los difuntos.

La misericordia no es un añadido en la vida de la Iglesia y de los cristianos; es parte integrante de nuestro ser y de nuestra misión, que brota de la Eucaristía, manantial permanente del amor y de la misericordia de Cristo hacia todos. Como el buen samaritano hemos de atender con diligencia y gratuidad, con corazón compasivo y misericordioso, al prójimo necesitado, cercano o lejano. Jesús nos dice: “Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos pequeños, conmigo lo hicisteis” (Mt 25, 40). Cristo nos apremia a vivir desde Él y con Él la misericordia en nuestro tiempo. Nuestra misericordia arraiga y se alimenta en el amor de Dios a la humanidad manifestado y ofrecido en Cristo-Eucaristía; es su prolongación necesaria y tiene una preferencia especial por los más pobres de pan, de cultura y de Dios. Cada cristiano y cada comunidad eclesial han de poner en práctica y no pueden descuidar el servicio de la caridad. Hagamos de nuestra vida una existencia eucarística; es decir, una ofrenda de amor a Dios, que se haga servicio de amor a los hermanos en las obras de misericordia.

Con mi afecto y bendición,

+Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón