Desde Tierra Santa, donde aconteció el misterio Pascual

Como hizo el apóstol San Pablo en los Hechos de los Apóstoles, Pablo VI instituyó en 1975 una colecta especial el Viernes Santo para el sostenimiento de la Iglesia de Jerusalén. Este año, se traslada al 13 de septiembre a causa de las restricciones impuestas por las medidas de seguridad ante el Covid-19. De todos modos, ese día la mirada de los cristianos se vuelve a Tierra Santa, donde aconteció el misterio Pascual que celebramos en Semana Santa. Cuando uno ha tenido la oportunidad de vivirlo sobre el terreno, todo es diferente, como atestigua Luisa Herrera (en la foto, a la derecha durante el Domingo de Ramos de 2019 en Jerusalén), misionera seglar en Israel.

En 2015, Luisa, que forma parte de la primera comunidad del Camino Neocatecumenal de Santa María, en Castellón, se propuso para ser enviada en misión. Hacía tiempo que sentía esta llamada, pero la retenían sus cinco hijas. Cuando al final hizo el paso, aún tuvo que esperar un año para recibir una llamada que le anunciaba su destino: la casa Domus Galilae donde está un Seminario Redemptoris Mater. El 12 de marzo de 2019 llegó a Israel: “Al llegar, sentí que era mi casa”.

A los pocos días celebraba el Domingo de Ramos en el mismo lugar por donde Jesús entró en Jerusalén dos mil años atrás: “Madrugamos mucho para coger el autobús y subir a la ciudad. Caminamos tres horas para llegar al inicio de la procesión, y cuando vi aquella gente, cantando, cada uno a su manera y en diferentes lenguas pero los mismos salmos, me produjo una gran impresión. Tenía la impresión de que realmente Jesucristo iba delante de nosotros sobre el borriquillo”.

Luisa Herrera, sentada a la derecha, con los seminaristas del Redemptoris Mater de la Domus Galilae

Para esta castellonense de 60 años, viuda, la experiencia de la misión en Tierra Santa es algo excepcional: “Lo que se vive ahí no lo puedo explicar; aquello te cambia la vida. Pisar aquellas piedras, aquellas montañas… tienes la impresión de tener a Jesús sentado a tu lado. ¡Impresionante!. Es una tierra preciosa y muy rica, pero sobre todo te llena espiritualmente. A mi me ha enriquecido y me ha cambiado todo el mirar respecto a la vida”.

Por los plazos del visado, tuvo que volver a los tres meses. Regresó a inicios de curso, y cuando volvió a Castellón en enero para renovar los papeles, ya se quedó confinada por la pandemia. Quiere volver en cuanto sea posible. De momento, desde aquí recuerda a las personas que ha dejado: “Estoy llorando por ellos. Son mi otra familia. No es el Paraíso, pero sí las puertas del paraíso a pesar de las necesidades y contratiempos”. En esta familia, Luisa Herrera también incluye la población cristiana, mayoritariamente de origen palestino: “Tienen tantas necesidades, pero sobre todo de Dios. Por eso creo que lo primero es rezar por ellos”.

Colecta Pro Tierra Santa aplazada

Al mismo tiempo, la Colecta Pro Tierra Santa es una aportación muy importante para estas comunidades cristianas, atendidas desde hace siglos por los franciscanos. Por esta razón el Santo Padre Francisco ha autorizado para este año su traslado al 13 de septiembre de 2020, víspera de la fiesta de la Exaltación de la Cruz, que conmemora la dedicación de la basílica del Santo Sepulcro en el siglo IV. “De este modo, la Iglesia universal podrá asegurar la ayuda necesaria a la tierra donde están las raíces de nuestra fe, haciendo un esfuerzo de solidaridad y comunión en el sufrimiento”, explica un comunicado de la Custodia de Tierra Santa.

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