ANFE celebra un acto eucarístico en Chilches

El jueves anterior a Corpus, las quince secciones de la Adoración Nocturna Femenina (ANFE) participaron en un acto eucarístico en Chilches. El evento comenzó por la tarde con la acogida, seguida de la eucaristía y exposición del Santísimo, posibilitando así una dimensión más fraternal con un ágape final.

2827 LH junio5 - p7 Breves ANFE ChilchesWEBLa sección anfitriona cuenta con 28 mujeres adoradora, y quiso marcar el Jubileo de la Misericordia con la decoración. Este encuentro se celebra cada año en una localidad diferente como preparación a la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Unos 20 adolescentes participan en el curso afectivo sexual “Aprendamos a amar”

La Delegación de Familia y Vida junto con la fundación Desarrollo y Persona han puesto en marcha el taller de educación afectivo sexual “Aprendemos a amar” para niños de entre 12 y 14 años.

Este curso de dos sesiones impartido por María Luísa Olmos ha proporcionado a técnicas a los jóvenes para conocerse mejor, descubrir la sexualidad como dimensión positiva de la persona y ser conscientes de las propias necesidades de afecto y de la conveniencia de establecer relaciones interpersonales basadas en una madurez afectiva. Durante estas sesiones también se han trabajado las nuevas emociones y sentimientos que surgen durante la pubertad y favorecer el diálogo padres-hijos como pilar fundamental.

El propio Papa Francisco dice “Sí a la educación sexual”, en uno de los apartados de su Exhortación Apostólica sobre la Familia, “La alegría del amor” (Amoris Laetitia) (AL, 280). Los niños y los adolescentes, conforme avanza la edad, y teniendo en cuenta su progreso psicológico, hay que informarles sobre la sexualidad de las personas, la cual es una “educación para el amor, para la donación mutua”. De este modo el lenguaje de la sexualidad no se ve empobrecido, sino iluminado”.

Lo importante en la educación sexual es “enseñarles un camino en torno a las diversas expresiones del amor, al cuidado mutuo, a la ternura respetuosa, a la comunicación rica de sentido. Porque todo eso prepara para un don de sí íntegro y generoso” que desembocará en el compromiso de entrega total de los cuerpos en el matrimonio

Una familia misionera de Castellón vive en Ucrania el drama de la guerra

La semana pasada, 200 personas se enfrentaron en una de las principales plazas de Odesa, Ucrania. A un lado pro-rusos. Al otro, pro-europeos. Es la tensión en la que vive una sociedad que aunque ya no sufre bombardeos, sí siente el peso de un conflicto que puede resurgir en cualquier momento. Muy cerca de donde tienen lugar los enfrentamientos viven David Rubio, María Millán y sus 6 hijos, familia misionera de Castellón. El domino, las parroquias de Segorbe-Castellón hicieron una colecta especial para ayudar a la población afectada por la guerra que se ha cobrado 9.000 vidas y ha dejado desamparados a 200.000 niños.

David y Marí bautizaron en Pascua a su sexto hijo, Francisco Javier. Los otros cinco, comparten sus aulas con numerosos desplazados que han huido de Donets, a unos 450 kilómetros al nor-este, donde aún hay combates aislados. Se calcula que un millón y medio de personas han tenido que huir de sus hogares para buscar refugio.

Para el conjunto de la población, el conflicto ha supuesto una enorme inflación, que ha doblado el precio de productos básicos como el pan o la leche: “En el día a día se nota muy fuerte el impacto económico en toda Ucrania. La grivna, moneda nacional, ha caído mucho, y la clase baja y media ha perdido considerablemente su estabilidad de vida porque los salarios valen la mitad”, explica el padre de familia en misión.

David Rubio asegura que el país sigue dividido. En este contexto, la Iglesia católica, que representa una minoría del 10% (8% greco-católicos y 2% latinos), está comprometida en una labor de pacificación. “Cuando la gente me habla –explica el misionero castellonense-  intento no encenderlos más. Eso es lo que hace la Iglesia: decir que hay que amar al enemigo, no enfrentar más a la gente y pedir la paz”.

 

Se abre el plazo de inscripciones para la peregrinación a Lourdes

Lourdes

El próximo 2 de mayo y hasta el 13 del mismo mes la Hospitalidad de Lourdes abre el plazo para inscribirse en la peregrinación que tendrá lugar del 24 al 28 de junio. Pascual Aznar, presidente de la asociación mariana, asegura que “Jesucristo nos llama, la virgen nos invita y Lourdes nos espera”, e insiste en que éste es un año excepcional por el año jubilar que el Papa ha proclamado de la Misericordia y la Virgen nos pone esta puerta de la Misericordia para encontrarnos con Jesucristo y ser misericordiosos como Él”.

Los organizadores prevén alcanzar los 500 participantes en la peregrinación de este año, también asistirán unos 15 sacerdotes y, como es habitual, estará  presidida por el Obispo, mons. Casimiro López Llorente.

Del 2 al 13 de mayo la sede de la Hospitalidad en el Obispado permanecerá abierta de 19.00h a 20.30h para inscripciones y más información, en la calle Gobernador Bermúdez de Castro, 8. Castellón.. Y en el número de teléfono 964 23 13 34.

Sacerdotes evangelizadores con espíritu de misericordia

Dentro de las actividades organizadas por la Vicaría del Clero para los sacerdotes que ejercen su ministerio en la Diócesis, están los retiros mensuales que este curso siguen el programa propuesto por la Conferencia Episcopal: Evangelizadores con espíritu de misericordia. Este lunes el tema de la meditación ha sido salir de uno mismo para ir hacia todas las periferias.

D. José Antonio Morales, encargado en esta ocasión de guiar el encuentro, ha explicado que “hay que perder el miedo a equivocarse. El Papa dice que es necesario cambiar la manera de actuar y ya no se puede esperar: hay que lanzarse”. Los presbíteros se han reunido en el Palacio Episcopal, donde han dedicado un tiempo largo a la oración ante el Santísimo Sacramento expuesto.

Frutos de evangelización con las jóvenes madres del #ProyectoNazareth

El primer domingo del año, D. Luis Oliver, párroco de Benicasim, bautizó a X.E., de año y medio. Su entrada en la Iglesia ha sido uno de los frutos del Proyecto Nazareth, que desde hace tres años ofrece a jóvenes madres solteras y a sus hijos encuentros de ocio, formación y espiritualidad, que se están convirtiendo no solo en un apoyo a estas familias, sino también en un instrumento de evangelización. Dos chicas más se están preparando para recibir este curso la confirmación.

Con la dimensión formativa y de ocio, el Proyecto Nazareth invita a las familias a entrar en una vivencia de la fe concreta y eclesial. Así se convierte en la ocasión para que tengan una experiencia de la misericordia de Dios y que se animen a retomar su vida cristiana junto con sus hijos. Este apostolado está promovido por la Comunidad de las Bienaventuranzas y cuenta con el apoyo de la Delegación de Familia y Vida y el COF Diocesano.