Sacerdotes, colegios y delegaciones diocesanas felicitan la Navidad al Obispo

Los días 22 y 23 de diciembre, el Obispo, don Casimiro López, está recibiendo multitud de visitas de los arciprestazgos de Segorbe y Castellón, colegios diocesanos y delegaciones para felicitarle las fiestas de la Navidad.

Ayer en la catedral, la primera visita fue por parte de los párrocos del primer y segundo arciprestazgo, el de Segorbe y Jérica, y el colegio diocesano La Milagrosa. Esta mañana, en el Obispado, lo han hecho los sacerdotes de la Diócesis y Manos Unidas. En ambos actos, don Yago Gallo, el Vicario General, ha leído el Evangelio del día, y posteriormente, el Obispo ha expresado unas palabras de acogida y agradecimiento a los presentes, y les ha deseado una profunda, feliz y cristiana Navidad. Leer más

El Seminario celebra la Navidad como comunidad amplia y numerosa

Seminaristas del Mater Dei y del Redemptoris Mater, los adolescentes y jóvenes del menor, los aspirantes al diaconado permanente, profesorado, equipo administrativo, familias, mayores y bebés de días constituyeron la expresión plural y numerosa de la comunidad del Seminario. El Seminario celebra la Navidad tres días antes junto con el Obispo que confesó que este acto era un anuncio del sueño que tiene para esta institución que en repetidas ocasiones ha calificado como el “corazón de la Diócesis”.

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Los catequistas de la Arciprestal profundizan su identidad

Los catequistas de la Arciprestal San Jaime de Vila-real participaron en un encuentro de convivencia y formación antes de las fiestas navideñas. Bajo su responsabilidad está la transmisión de la fe de más de 300 niños y jóvenes. En el marco del ermitorio de la Virgen de Gracia, reflexionaron sobre la identidad del catequista, sus características y su aplicación práctica de la mano del delegado diocesano, Carlos Asensi.

 

En una segunda sesión, se presentó la pedagogía de Jesús para dar a la tarea evangelizadora su mismo estilo en el anuncio del Reino. La mañana se concluyó con una comida fraterna y el deseo de una feliz Navidad.

Primera imagen de Santa Teresa de Calcuta en la Diócesis

La parroquia de Jesús Obrero de la Vall d’Uixò ha bendecido la primera imagen de Santa Teresa de Calcuta expuesta a la veneración de los fieles junto con reliquias de la fundadora de la Misioneras de la Caridad, canonizada por el Papa Francisco poco antes de concluir el Jubileo de la Misericordia. La celebración, en la que participaron cerca de 300 personas, estuvo precedida por otros actos que, según el párroco, D. Vicente Esteller, ha permitido sentir “con toda la comunidad cristiana su alegría y humildad, que deben ser espejo en el que mirarnos”.

Álex Díaz, párroco de Bechí y buen conocedor del carisma de la Madre Teresa, explicó anécdotas y vivencias de la santa en una conferencia titulada “Un lápiz en las manos de Dios”. Por su parte, unos 70 niños de catequesis participaron en una jornada de convivencia centrada en la Santa de Calcuta. El programa respondía a la fiesta de la parroquia por los 48 años de su creación.

Misas del Gallo presididas por el Obispo y en Segorbe y Castellón

Misas del Gallo Presididas por el Obispo, Mons. Casimiro López Llorente: 

Sábado 24.

19h Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Castellón

24h S.I. Catedral de Segorbe

Domingo 25. Misa de Navidad.

12h S.I. Concatedral de Castellón

 

Misas del Gallo

En Segorbe:

Parroquia de San Pedro Apóstol 24h

En Castellón:

S.I. Concatedral de Santa María 24h

Parroquia del Carmen 24h

Parroquia de la Sagrada Familia 19h y 24h

Parroquia de la Santísima Trinidad 19h y 24h

Parroquia de Sto. Tomás 24h

 

La Buena Noticia de la Navidad

Queridos diocesanos:

En Navidad celebramos el nacimiento de Jesús en Belén. Os anuncio una gran alegría… hoy os ha nacido, en la ciudad de David, un Salvador, el Mesías, el Señor” (Lc 2,10-11); este es el anuncio del ángel a los pastores aquella noche fría de Belén. Aquel Niño es el Mesías esperado, el Salvador de la humanidad, el Señor de tierra y cielo. Esta es la Buena Noticia de la Navidad, la razón más profunda de nuestra alegría navideña y el motivo de nuestra esperanza. Como los pastores, los cristianos escuchamos con asombro este anuncio y acudimos con gozo a Belén a contemplar este misterio de salvación: el Hijo de Dios, la Palabra eterna de Dios, se hace carne y acampa entre nosotros. Dios viene hasta nosotros por amor a cada uno de nosotros. Dios se hace uno de los nuestros, asume nuestra propia carne, nuestra propia naturaleza y condición para llevarnos a Él, para hacernos partícipes de su misma vida.

Jesús nace en una familia pobre, pero rica en amor. Nace en un establo, porque para Él no hay lugar en la posada. Es acostado en un pesebre, porque no tiene una cuna. Llega al mundo ignorado de muchos, pero acogido por los humildes pastores. Pero ese Niño frágil, humilde y pobre es el Hijo eterno del Padre-Dios, el Creador del cielo y de la tierra. Ese Niño revela el misterio de Dios: Dios es amor y ama al ser humano. Ese Niño es la revelación definitiva de Dios a los hombres. Jesús dirá más tarde, “el que me ve a mí, ve al Padre”. Ese Niño es el Emmanuel, el “Dios-con-nosotros”, que viene a llenar la tierra de la gracia y del amor de Dios, de luz, de verdad y de  vida. Dios se hace hombre para que, en Él y por medio de Él, todo ser humano pueda quedar sanado, redimido y salvado, pueda renovarse y alcanzar la plenitud, la felicidad plena. A quien lo acoge con fe le da la capacidad de participar de su misma vida divina, le da el poder ser hijo de Dios (cf. Jn 1,12).

  Con la venida de Cristo, la historia humana adquiere una nueva dimensión y profundidad. En este Niño, Dios mismo entra en la historia humana, y la abraza totalmente desde la creación a la parusía. El mundo, la historia y la humanidad recobran su sentido: no estamos sometidos a la fuerzas de un ciego destino o a una evolución sin rumbo. El destino de la humanidad, de cada ser humano, de la misma creación no es otro sino Dios en Cristo Jesús.

En Navidad, Dios mismo se pone a nuestro alcance en el Niño de Belén. Y Jesús no es una ficción, sino un hombre de carne y hueso; no es un mito ni una leyenda piadosa, sino alguien concreto, que provoca nuestra fe. En ese Niño, Dios mismo sale a nuestro encuentro. Dios no es una idea ni un ser lejano, sino Dios con nosotros: Él está en medio de nuestro mundo, inserto en nuestra historia personal y colectiva.

Es una tentación y una tragedia pensar que Dios es el adversario del hombre. El Dios, que se manifiesta en el Niño nacido en Belén, no es un dios celoso del hombre, de su desarrollo, de su progreso o de su  realización. Dios no es una ilusión construida por el hombre con lo mejor de si mismo, que le impida ser él mismo. Dios se hace hombre por amor al hombre, para que éste lo sea en verdad y en plenitud, es decir conforme a su condición de ‘imagen de Dios’. En Jesús, Dios ha hecho suya la causa del hombre. Sólo en Cristo Jesús encuentra el hombre su identidad, su plenitud y la salvación.

En Navidad nace Dios; y lo hace para todos los hombres, también para los hombres de hoy. Este Niño nos trae la salvación, el amor, la alegría y la paz de Dios para todos. El Niño Dios de Belén nos abre a todos el camino hacia Dios, y nos da la posibilidad de alcanzar la suprema aspiración del hombre: ser como Dios.

Navidad es así la proclamación de la dignidad de todo ser humano. Porque el hombre sólo es digno de Dios y de su amor: somos  hechura de Dios, creados por amor y para el amor de Dios sin límites. Este es el fundamento de la verdadera dignidad de todo ser humano.

Acojamos al Niño Dios que nace en Belén. Os deseo a todos una feliz y cristiana Navidad.

Con mi afecto y bendición,

+Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón