El servicio a la Palabra en el mundo digital

Queridos Diocesanos;

El Domingo de la Ascensión celebramos la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. En este Año especial Sacerdotal, el Papa Benedicto XVI ha dedicado su mensaje al tema: “El sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra”.

Es conocida la gran extensión de Internet en el ámbito de la comunicación. Este medio también ha sido incorporado en la vida de la Iglesia, de las parroquias y en el ejercicio del ministerio pastoral de los sacerdotes. A pesar de los peligros que alberga, este mundo ofrece a la Iglesia y al sacerdote nuevas posibilidades de realizar su servicio particular especial a la Palabra y de la Palabra; su uso es cada vez más importante y útil en el ministerio sacerdotal.

Todo sacerdote ha de anunciar a Cristo, la Palabra de Dios hecha carne, siguiendo la exhortación paulina: “¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!” (1 Co 9,16). Su objetivo será siempre llevar al hombre y mujer de hoy, que sigue buscando a Dios, al conocimiento y al encuentro salvador con Cristo, pues nadie que cree en Él quedará defraudado. Las posibilidades del mundo digital aumentan la responsabilidad del anuncio de Jesucristo y piden un compromiso más intenso en el mundo digital.

Ahora bien: no se trata solamente de estar presentes en Internet, sino, ante todo, de participar en este mundo siendo fieles al mensaje del Evangelio y aprovechando sus ocasiones inéditas para la evangelización y la catequesis. El sacerdote podrá ayudar a las personas de hoy a descubrir el rostro de Cristo. Al uso oportuno y competente de tales medios ha unir una sólida preparación teológica y una honda espiritualidad sacerdotal, alimentada por un constante diálogo con el Señor, para que en todo momento se transparente su alma y su corazón de pastor.

La solicitud amorosa de Dios en Cristo por nosotros no pertenece al pasado, sino que es una realidad muy concreta y actual. Y esta realidad debe mostrarse por todos los medios a las personas de nuestro tiempo y a la humanidad desorientada de hoy. A quien como sacerdote usa estos medios, le corresponde ofrecer a quienes viven nuestro tiempo ‘digital’, los signos necesarios para reconocer al Señor y de acercarse a la Palabra de Dios que salva y favorece el desarrollo humano integral.

La Iglesia ha de continuar preparando los caminos que conducen a la Palabra de Dios, sin descuidar una atención particular a quien está en actitud de búsqueda. Mantener viva esa búsqueda es el primer paso de la evangelización, en especial para quienes Dios es un desconocido y para quienes no creen, pero llevan en el corazón el deseo de absoluto.

Las nuevas tecnologías constituyen una gran oportunidad para los creyentes y, en especial, para los sacerdotes. Ningún camino debe estar cerrado a quien, en el nombre de Cristo resucitado, es enviado a ser testigo de Cristo y de la vida renovada que surge de la escucha de su Evangelio. No hay que olvidar, sin embargo, que la fecundidad del ministerio sacerdotal deriva sobre todo del mismo Cristo, que es escuchado y encontrado en la oración, anunciado con la predicación y el testimonio de la vida, y celebrado en los sacramentos de la  Eucaristía y la Reconciliación.

Con mi afecto y bendición,

 

+Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón

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