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Los catequistas de la Arciprestal profundizan su identidad

Los catequistas de la Arciprestal San Jaime de Vila-real participaron en un encuentro de convivencia y formación antes de las fiestas navideñas. Bajo su responsabilidad está la transmisión de la fe de más de 300 niños y jóvenes. En el marco del ermitorio de la Virgen de Gracia, reflexionaron sobre la identidad del catequista, sus características y su aplicación práctica de la mano del delegado diocesano, Carlos Asensi.

 

En una segunda sesión, se presentó la pedagogía de Jesús para dar a la tarea evangelizadora su mismo estilo en el anuncio del Reino. La mañana se concluyó con una comida fraterna y el deseo de una feliz Navidad.

El Obispo bendice los nuevos salones de San Francisco

Mons. Casimiro López Llorente ha bendecido las nuevas instalaciones de la parroquia de San Francisco en Castellón tras varios meses de obras de renovación de los salones. Tras la misa en la que administró el sacramento de la confirmación, el Obispo visitó, acompañado de un grupo de fieles, la renovación que permite aprovechar mejor el espacio para las reuniones de los grupos, de catequesis y de otras labores pastorales.

En pocos días las salas ya estarán completamente operativas, una vez terminados algunos retoques finales. El párroco, D. Antonio Caja y el vicario, D. Héctor Gozalbo, agradecieron la colaboración desinteresada de muchas personas que desde el primer momento han contribuido en esta reforma.

Seis parroquias acogen las catequesis iniciales del Camino Neocatecumenal

Seis  parroquias acogen desde esta semana las catequesis iniciales del Camino Neocatecumenal. Precisamente este fin de semana el Mater Dei acoge la convivencia de los catequistas y responsables de las 40 comunidades de la Diócesis, con la que se prepara el inicio de este itinerario que pretende ser un “tiempo kerigmático de anuncio de la Buena Noticia para hacer presente a la gente la necesidad de la fe mediante los signos del amor y la unidad”, explica Vicente García, responsable del equipo de evangelización.

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El Obispo subraya la vinculación eclesial en el Jubileo de catequistas y profesores

 

Los catequistas y profesores de religión de la Diócesis han celebrado su Jubileo de la Misericordia con una consigna clara de Mons. Casimiro López Llorente: “Vamos a necesitar mucho caminar juntos”. La vinculación eclesial ha sido un elemento esencial subrayado por el Obispo en el día en que recibían el envío y la missio canonica para este curso. La jornada comenzaba en el Seminario celebrando el sacramento de la confesión y con una peregrinación hasta la Catedral para pasar por la Puerta Santa. Leer más

A vueltas con la Religión en la escuela (III): Catequesis y clase de Religión

Queridos diocesanos

Con motivo del proyecto de reforma de la Ley de Educación, la LOMCE, los contrarios a la presencia de la Religión en el aula argumentan que el lugar propio de la religión no es la escuela, sino la catequesis parroquial y la educación religiosa en la familia. Esta postura se basa, de un lado, en el intento de desalojar la religión del ámbito público para recluirla en el ámbito privado y, de otro lado, en la negación de la dimensión religiosa de la persona y de su apertura a la trascendencia; una dimensión que, sin embargo, ha de ser tenida en cuenta si se quiere ayudar al desarrollo de la personalidad del alumno en su integridad. Este posicionamiento desconoce además u olvida conscientemente que la catequesis y la enseñanza religiosa en la escuela tienen objetivos y contenidos propios y complementarios.

Ya en el año 1979, la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la Conferencia Episcopal publicó el documento “Orientaciones pastorales sobre la Enseñanza Religiosa Escolar”, que sigue siendo válido hoy también; en él se expone con toda claridad y extensión la legitimidad de la religión en la escuela, así como el carácter propio y el contenido específico de la catequesis y de la enseñanza religiosa.

Ambas -catequesis y clase de religión- se sitúan, en efecto, en un ámbito distinto -la parroquia o la familia y la escuela- lo que les proporciona su peculiaridad propia. Su intencionalidad es distinta: la catequesis tiene como intención directa y explícita la evangelización del niño o del joven; es decir, ayudar a que el niño o al joven a conocer a Jesucristo y encontrarse con Él para que, con la ayuda de la gracia, se convierta a Él y a su Evangelio y sea un creyente, un discípulo y un testigo del Señor Jesús y del Evangelio y que se vaya integrando más y más en la comunidad cristiana. En la enseñanza religiosa escolar, por su parte, lo que se ofrece y lo que los padres piden y desean es que lo religioso se integre en la formación humana de sus hijos, que el sentido de la vida y visión del mundo que van a recibir en la escuela tengan perspectiva cristiana, en el caso de la enseñanza religiosa católica.

Y, finalmente, ambas tienen objetivos distintos: La catequesis tiene como objetivo que la fe del cristiano se inicie y madure en el seno de la comunidad eclesial, enraizándose en la fe de la misma, adquiriendo los contenidos de fe y moral, nutriéndose en las celebraciones litúrgicas y robusteciéndose en los compromisos cristianos. La enseñanza religiosa escolar, por su parte, tiene como objetivo estimular a que, desde un conocimiento de la fe cristiana, tenga lugar el diálogo interdisciplinar que debe establecerse entre el Evangelio y la cultura humana, en cuya asimilación crítica madura el alumno. La enseñanza religiosa pretende integrar esta dimensión en la formación de la personalidad, incorporar el saber de la fe en el conjunto de los demás saberes y la actitud cristiana en el interior de la actitud general que el alumno va adoptando ante la vida. Y esto es tanto más necesario cuando, como ocurre hoy, en el ámbito escolar el alumno recibe en otras disciplinas concepciones de Dios, del hombre, del mundo y de la historia que son distintas, cuando no contrarias, a las que le ofrece la propia fe. No podemos hurtar a nuestros niños y jóvenes la posibilidad de un diálogo crítico con estas concepciones desde la propia fe, que les ayude a darse a sí mismos y dar a otros razón de su fe.

La clase de religión no sustituye a la catequesis, sino que es su complemento necesario. La clase de religión tiene toda su legitimidad en la escuela, además de garantizar el derecho de los padres a la educación de sus hijos según sus convicciones religiosas.

Con mi afecto y bendición.

 

+ Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón