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Sábado de la 16ª semana de Tiempo Ordinario

1ª LECTURA

Lectura del libro de Jeremías 7, 1-11

Palabra del Señor que recibió Jeremías: -«Ponte a la puerta del templo, y grita allí esta palabra: “ ¡Escucha, Judá, la palabra del Señor, los que entráis por esas puertas para adorar al Señor! Así dice el Señor de los ejércitos, Dios de Israel: Enmendad vuestra conducta y vuestras acciones, y habitaré con vosotros en este lugar. No os creáis seguros con palabras engañosas, repitiendo: ‘Es el templo del Señor, el templo del Señor, el templo del Señor.’ Si enmendáis vuestra conducta y vuestras acciones, si juzgáis rectamente entre un hombre y su prójimo, si no explotáis al forastero, al huérfano y a la viuda, si no derramáis sangre inocente en este lugar, si no seguís a dioses extranjeros, para vuestro mal, entonces habitaré con vosotros en este lugar, en la tierra que di a vuestros padres, desde hace tanto tiempo y para siempre. Mirad: Vosotros os fiáis de palabras engañosas que no sirven de nada. ¿De modo que robáis, matáis, adulteráis, juráis en falso, quemáis incienso a Baal, seguís a dioses extranjeros y desconocidos, y después entráis a presentaros ante mí en este templo, que lleva mi nombre, y os decís: ‘Estamos salvos’, para seguir cometiendo esas abominaciones? ¿Creéis que es una cueva de bandidos este templo que lleva mí nombre? Atención, que yo lo he visto.”» Oráculo del Señor.

SALMO

Sal 83, 3. 4. 5-6a y 8a. 11

R. ¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos!

 

Mi alma se consume y anhela los atrios del Señor,

mi corazón y mi carne retozan por el Dios vivo. R.

 

Hasta el gorrión ha encontrado una casa;

y la golondrina, un nido donde colocar sus polluelos:

tus altares, Señor de los ejércitos, Rey mío y Dios mío. R.

 

Dichosos los que viven en tu casa, alabándote siempre.

Dichosos los que encuentran en ti su fuerza; caminan de baluarte en baluarte. R.

 

Vale más un día en tus atrios que mil en mi casa,

y prefiero el umbral de la casa de Dios a vivir con los malvados. R.

 

EVANGELIO

San Mateo 13, 24-30

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?” Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho.” Los criados le preguntaron: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?” Pero él les respondió: “No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: ‘Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.’”“

Viernes de la 16ª semana de Tiempo Ordinario. Santa María Magdalena

 1ª LECTURA

Lectura del libro del Cantar de los cantares 3, 1-4a

Así dice la esposa: «En mi cama, por la noche, buscaba al amor de mi alma: lo busqué y no lo encontré. Me levanté y recorrí la ciudad por las calles y las plazas, buscando al amor de mi alma; lo busqué y no lo encontré. Me han encontrado los guardias que rondan por la ciudad: “¿Visteis al amor de mi alma?”. Pero, apenas los pasé, encontré al amor de mi alma».

SALMO

Sal 62, 2. 3-4. 5-6. 8-9

R. Mi alma está sedienta de ti, mi Dios.

 

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti;

mi carne tiene ansia de ti,

como tierra reseca, agostada, sin agua. R.

 

¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria!

Tu gracia vale más que la vida,

te alabarán mis labios. R.

 

Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote.

Me saciaré como de enjundia y de manteca,

y mis labios te alabarán jubilosos. R.

 

Porque fuiste mi auxilio,

y a la sombra de tus alas canto con júbilo;

mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. R.

 

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 1. 11-18

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: -«Mujer, ¿por qué lloras?». Ella les contesta: -«Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto». Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: -«Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?». Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: -«Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré». Jesús le dice: -«¡María!». Ella se vuelve y le dice: -«¡Rabboni!», que significa: «¡Maestro!». Jesús le dice: -«Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: “Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro”». María Magdalena fue y anunció a los discípulos: -«He visto al Señor y ha dicho esto».

Jueves de la 16ª semana de Tiempo Ordinario

1ªLECTURA

Lectura del libro de Jeremías 2, 1 3. 7 8. 12 13

El Señor me dirigió la palabra: «Grita y que te oiga todo Jerusalén: Esto dice el Señor: Recuerdo tu cariño juvenil, el amor que me tenías de novia, cuando ibas tras de mí por el desierto, por tierra que nadie siembra. Israel era sagrada para el Señor, fruto primero de su cosecha: quien probaba de ella lo pagaba, la desgracia caía sobre él – oráculo del Señor – . Os traje a una tierra de huertos, para comer sus frutos deliciosos; pero entrasteis y profanasteis mi tierra, hicisteis abominable mi heredad. Los sacerdotes no preguntaban: “¿Dónde está el Señor?”. Los expertos en leyes no me reconocían; los pastores se rebelaban contra mí, los profetas profetizaban por Baal, fueron tras ídolos que no sirven de nada. Espantaos, cielos, de ello, horrorizaos y temblad aterrados – oráculo del Señor -, pues una doble maldad ha cometido mí pueblo: me abandonaron a mí, fuente de agua viva, y se cavaron aljibes, aljibes agrietados, que no retienen el agua».

SALMO

Sal 35, 6 7ab. 8 9. 10 11

R. En ti, Señor, está la fuente viva.

 

Señor, tu misericordia llega al cielo, tu fidelidad hasta las nubes;

tu justicia es como las altas cordilleras,

tus juicios son como el océano inmenso. R.

 

¡Qué inapreciable es tu misericordia, oh Dios!,

los humanos se acogen a la sombra de tus alas;

se nutren de lo sabroso de tu casa,

les das a beber del torrente de tus delicias. R.

 

Porque en ti está la fuente viva,

y tu luz nos hace ver la luz.

Prolonga tu misericordia con los que te reconocen

tu justicia con los rectos de corazón. R.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 13, 10-17

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: -«¿Por qué les hablas en parábolas?» Él les contestó: -«A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumple en ellos la profecía de Isaías: “Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure”. Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven, y vuestros oídos, porque oyen. En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron».

Miércoles de la 16ª semana de Tiempo Ordinario

1ª LECTURA

Comienzo del libro de Jeremías 1, 1. 4-10

Palabras de Jeremías, hijo de Jilquías, uno de los sacerdotes de Anatot, en territorio de Benjamin. El Señor me dirigió la palabra: -«Antes de formarte en el vientre, te elegí; antes de que salieras del seno materno, te consagré: te constituí profeta de las naciones». Yo repuse: -« ¡Ay, Señor, Dios mío! Mira que no sé hablar, que soy un niño». El Señor me contestó: -«No digas que eres un niño, pues irás adonde yo te envíe y dirás lo que yo te ordene. No les tengas miedo, que yo estoy contigo para librarte» – oráculo del Señor – . El Señor extendió la mano, tocó mi boca y me dijo: -«Voy a poner mis palabras en tu boca. Desde hoy te poder sobre pueblos y reinos para arrancar y arrasar, para destruir y demoler, para reedificar y plantar».

 

SALMO

Sal 70, 1-2. 3-4a. 5-6ab. l5ab y 17

R. Mi boca contará tu salvación.

A ti, Señor, me acojo: no quede yo derrotado para siempre.

Tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo,

inclina a mí tu oído, y sálvame. R.

 

Sé tú mi roca de refugio, el alcázar donde me salve,

porque mi peña y mi alcázar eres tú.

Dios mío, líbrame de la mano perversa. R.

 

Porque tú, Señor, fuiste mi esperanza

y mi confianza, Señor, desde mi juventud.

En el vientre materno ya me apoyaba en ti,

en el seno tú me sostenías. R.

 

Mi boca contará tu justicia, y todo el día tu salvación.

Dios mío, me instruiste desde mi juventud,

y hasta hoy relato tus maravillas. R.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 13, 1-9

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al mar. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y toda la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas: -«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otra cayó entre abrojos, que crecieron y lo ahogaron. Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta. El que tenga oídos que oiga».

Martes de la 16ª semana de Tiempo Ordinario

PRIMERA LECTURA
Lectura de la profecía de Miqueas 7, 14-15. 18-20

Pastorea a tu pueblo, Señor, con tu cayado, al rebaño de tu heredad,que anda solo en la espesura, en medio del bosque; que se apacienta como antes en Basán y Galaad,.

Como cuando saliste de Egipto, les haré ver prodigios.

¿Qué Dios hay como tú, capaz de perdonar el pecado de pasar por alto la falta del resto de tu heredad?

No conserva para siempre su cólera, pues le gusta la misericordia.

Volverá a compadecerse de nosotros destrozará nuestras culpas, arrojará nuestros pecados a lo hondo del mar.

Concederás a Jacob tu fidelidad y a Abrahán tu bondad, como antaño prometiste a nuestros padres.

 

SALMO

Sal 84, 2-4. 5-6. 7-8
R. Muéstranos, Señor, tu misericordia.

Señor, has sido bueno con tu tierra,
has restaurado la suerte de Jacob,
has perdonado la culpa de tu pueblo,
has sepultado todos sus pecados,
has reprimido tu cólera,
has frenado el incendio de tu ira. R.

Restáuranos, Dios salvador nuestro;
cesa en tu rencor contra nosotros.
¿Vas a estar siempre enojado,
o a prolongar tu ira de edad en edad? R.

¿No vas a devolvernos la vida,
para que tu pueblo se alegre contigo?
Muéstranos, Señor, tu misericordia
y danos tu salvación. R.

 

EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 12, 46-50

En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él.

Uno se lo avisó:

-«Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo».

Pero él contestó al que le avisaba:

-«¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?»

Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo:

-«Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre».

Domingo de la 16ª semana de Tiempo Ordinario

1ª LECTURA

Lectura del libro del Génesis 18, 1-10a

En aquellos días, el Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda, en lo más caluroso del día. Alzó la vista y vio tres hombres frente a él. Al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda, se prostó en tierra y dijo: – «Señor, mío, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo. Haré que traigan agua para que os lavéis los pies y descanséis junto al árbol. Mientras, traeré un bocado de pan para que recobréis fuerzas antes de seguir, ya que habéis pasado junto a vuestro siervo». Contestaron: – «Bien, haz lo que dices». Abrahán entró corriendo en la tienda donde estaba Sara y le dijo: – «Aprisa, prepara tres cuartillos de flor de harina, amásalos y haz unas tortas». Abrahán corrió enseguida a la vacada, escogió un ternero hermoso y se lo dio a un criado para que lo guisase de inmediato. Tomó también cuajada, leche y el ternero guisado y se lo sirvió. Mientras él estaba bajo el árbol, ellos comían. Después le dijeron: – «¿Dónde está Sara, tu mujer?». Contestó: – «Aquí, en la tienda». Y uno añadió: – «Cuando yo vuelva a verte, dentro del tiempo de costumbre, Sara habrá tenido un hijo».

SALMO

Sal 14, 2-3ab. 3cd-4ab. 5

R. Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

El que procede honradamente y practica la justicia,

el que tiene intenciones leales y no calumnia con su lengua.

El que no hace mal a su prójimo ni difama al vecino.

El que considera despreciable al impío y honra a los que temen al Señor.

El que no presta dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente.

El que así obra nunca fallará.

2ª LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 1, 24-28

Hermanos: Ahora me alegro de mis sufrimientos por vosotros: así completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, en favor de su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado servidor, conforme al encargo que me ha sido encomendado en orden a vosotros: llevar a plenitud la palabra de Dios, e misterio escondido desde siglos y generaciones y revelado ahora a sus santos, a quienes Dios ha querido dar a conocer cuál es la riqueza de la gloria de este misterio entre los los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para presentarlos a todos perfectos en Cristo.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10, 38-42

En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Marta, en cambio, andaba muy afanada con los muchos servicios; hasta que, acercándose, dijo: – «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para servir? Dile que me eche una mano». Pero el Señor le contestó: – «Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; sólo una es necesaria. María, pues, ha escogido la parte mejor, y no le será quitada».

Sábado de la 15ª semana de Tiempo Ordinario

1ª LECTURA

Desean los campos y se apoderan de las casas Lectura de la profecía de Miqueas 2,1-5

¡Ay de los que traman el crimen y planean pérfidas acciones en sus camas. En cuento apunta el día las ejecutan, porque tienen el poder! Desean campos y los roban, las casas, y se apoderan de ellas; oprimen al cabeza de familia y a los suyos, explotan al ciudadano y sus bienes. Por tanto. esto dice el Señor: «Yo también tramo contra estas gentes un mal del que no podréis apartar el cuello y no andaréis con la cabeza alta, pues serán malos tiempos aquellos. Aquel día os dedicarán una sátira, se cantará una elegía que diga: “Estamos totalmente perdidos, pues se reparte el lote de mi pueblo; ¿cómo se volverá hacia mí para restituir nuestros campos que ahora está repartiendo?”. Por ellos, no tendrás quien te eche a suertes un lote en la asamblea del Señor».

SALMO

Sal 9,22-23.24-25.28-29.35

R. No te olvides de los humildes, Señor.

¿Por qué te quedas lejos, Señor, y te escondes en el momento del aprieto?

En su soberbia el impío oprime al infeliz y lo enreda en las intrigas que ha tramado.

El malvado se gloría de su ambición, el codicioso blasfema y desprecia al Señor.

El malvado dice con insolencia: «No hay Dios que me pida cuentas. »

Su boca está llena de maldiciones, de engaños y de fraudes;

su lengua encubre maldad y opresión;

en el zaguán se sienta al acecho, para matar a escondidas al inocente.

Pero tú ves las penas y los trabajos, tú miras y los tomas en tus manos.

A ti se encomienda el pobre, tú socorres al huérfano.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 12, 14-21

En aquel tiempo, al salir de la sinagoga, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí, y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Isaías: «Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, en quien me complazco. Sobre él pondré mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, nadie escuchará su voz por las calles. La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no lo apagará, hasta llevar el derecho a la victoria; en su nombre esperarán las naciones».

Viernes de la 15ª semana de Tiempo Ordinario

1ª LECTURA

Lectura del libro de Isaías 38, 1-6. 21-22. 7-8

En aquellos días, el rey Ezequías enfermo mortalmente. El profeta Isaías, hijo de Amós, vino a decirle: – «Esto dice el Señor: “Pon orden en tu casa, porque vas a morir y no vivirás”Haz testamento, porque vas a morir sin remedio y no vivirás.”». Ezequías volvió la cara a la pared y oró al Señor: – «¡Ah, Señor!, recuerda que he caminado ante ri con sinceridad y corazón integro; que he hecho lo que era recto a tus ojos ». Y el rey se deshizo en lágrimas. Le llegó a Isaías una palabra del Señor en estos términos: – «Ve y di a Ezequías: “Esto dice el Señor, el Dios de tu padre David: He escuchado tu plegaria y visto tus lágrimas. Añadiré otros quince años a tu vida y te libraré, a ti y a esta ciudad, de la mano del rey de Asiria y extenderé mi protección sobre esta ciudad”». Isaías dijo: – «Que traigan un emplasto de higos y lo apliquen a la herida, para que se cure». Ezequías dijo: – «¿Cuál es la prueba de que podré subir a la casa del Señor?». Respondió Isaías: – «La señal que el Señor te envía de que cumplirá lo prometido será esta: Haré retroceder diez gradas la sombra en la escalera de Ajaz, que se había alargado por efecto del sol». Y el sol retrocedió las diez gradas que había avanzado sobre la escalera. Y desandó el sol en el reloj los diez grados que había avanzado.

SALMO

Is 38, 10. 11. 12abcd. 16

R. Tú, Señor, detuviste mi alma para que no pereciese.

Yo pensé: «En medio de mis días tengo que marchar hacia las puertas del abismo;

me privan del resto de mis años».

Yo pensé: «Ya no veré más al Señor en tierra de los vivos,

ya no miraré a los hombres entre los habitantes del mundo».

Levantan y enrollan mi vida como una tienda de pastores.

Como un tejedor, devanaba yo mi vida, y me cortan la trama.

¡Señor, en ti espera mi coraón!, que se reanime mi espíritu;

Me has curado, me has hecho revivir.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 12, 1-8

En aquel tiempo, atravesó Jesús en sábado un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los fariseos, al verlo, le dijeron: – «Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado». Les replicó: – «¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes de la proposición, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes. ¿Y no habéis leído en la Ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendierais lo que significa “quiero misericordia y no sacrificio”, no condenaríais a los inocentes. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado».

Jueves de la 15ª semana de Tiempo Ordinario

1ª LECTURA

Lectura del libro de Isaías 26, 7-9. 12. 16-19

La senda del justo es recta. Tú allanas el sendero del justo; en la senda de tus juicios, Señor, te esperamos, ansiando tu nombre y tu recuerdo. Mi alma te ansia de noche, mi espíritu en mi interior madruga por ti, porque tus juicios son luz de la tierra, y aprenden la justicia los habitantes del orbe. Señor, tú nos darás la paz, porque todas nuestras empresas nos las realizas tú. Señor, en la angustia acudieron a ti, susurraban plegarias cuando los castigaste. Como la embarazada cuando le llega el parto se retuerce y grita de dolor, así estábamos en tu presencia, Señor: concebimos, nos retorcimos, dimos a luz… viento; nada hicimos por salvar el país, ni nacieron habitantes en el mundo. ¡Revivirán tus muertos, resurgirán nuestros cadáveres, despertarán jubilosos los que habitan en el polvo! Pues rocío de luz es tu rocío, que harás caer sobre la tierra de las sombras.

SALMO

Sal 101, 13-14 y 15.16-18. 19-21

R. El Señor desde el cielo se ha fijado en la tierra.

Tú permaneces para siempre, y tu nombre de generación en generación.

Levántate y ten misericordia de Sión, que ya es hora y tiempo de misericordia.

Tus siervos aman sus piedras, se compadecen de sus ruinas.

 

Los gentiles temerán tu nombre, los reyes del mundo, tu gloria.

Cuando el Señor reconstruya Sión, y aparezca en su gloria,

y se vuelva a las súplicas de los indefensos, y no desprecie sus peticiones.

 

Quede esto escrito para la generación futura, y el pueblo que será creado alabará al Señor.

Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario,

desde el cielo se ha fijado en la tierra,

para escuchar los gemidos de los cautivos y librar a los condenados a muerte.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 11, 28-30

En aquel tiempo,tomó la palabra Jesús y dijo: -«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

Miércoles de la 15ª semana de Tiempo Ordinario

PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de Isaías 10, 5-7. 13-16

Esto dice el Señor:

« ¡Ay Asiria, vara de mi ira! ¡ Mi furor es bastón entre sus manos!

Lo envío contra una nación impía, lo mando contra el pueblo que provoca mi cólera, para saquearlo y despojarlo, para hollarlo como barro de las calles.

Pero él no lo entiende así, no es eso lo que piensa en su corazón, sino exterminar, aniquilar naciones numerosas.

Porque se decía: “Con la fuerza de mi mano lo he hecho, con mi saber, porque soy inteligente.

He borrado las fronteras de las naciones, he saqueado sus tesoros y, como un héroe, he destronado a sus señores.

Mi mano ha alcanzado a las riquezas de los pueblos, como si fueran un nido; corno quien recoge huevos abandonados, recogí toda su tierra.

Ninguno batió el ala, ninguno abrió el pico para piar”.

¿Se enorgullece el hacha contra quien corta con ella?

¿Se gloria la sierra contra quien la mueve?

Como si el bastón moviera a quien lo sostiene o la vara sostuviera a quien no es de madera!

Por eso, el Señor, Dios del universo, debilitará a los hombres vigorosos y bajo su esplendor encenderá un fuego abrasador».

 

SALMO

Sal 93, 5-6. 7-8. 9-10. 14-15
R. El Señor no rechaza a su pueblo.

Trituran, Señor, a tu pueblo,
oprimen a tu heredad;
asesinan a viudas y forasteros,
degüellan a los huérfanos.

Y comentan: «Dios no lo ve,
el Dios de Jacob no se entera».
Enteraos, los más necios del pueblo,
ignorantes, ¿cuándo discurriréis?

El que plantó el oído ¿no va a oír?
El que formó el ojo ¿no va a ver?
El que educa a los pueblos ¿no va a castigar?
El que instruye al hombre ¿no va a saber?

Porque el Señor no rechaza a su pueblo,
ni abandona su heredad:
el justo retornará a la justicia
y la seguirán todos los rectos de corazón.

EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Mateo 11, 25-27

En aquel tiempo, tomó la palabras Jesús y dijo:

-«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien.

Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».