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Domingo de la 16ª semana de Tiempo Ordinario

1ª LECTURA

Lectura del libro del Génesis 18, 1-10a

En aquellos días, el Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda, en lo más caluroso del día. Alzó la vista y vio tres hombres frente a él. Al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda, se prostó en tierra y dijo: – «Señor, mío, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo. Haré que traigan agua para que os lavéis los pies y descanséis junto al árbol. Mientras, traeré un bocado de pan para que recobréis fuerzas antes de seguir, ya que habéis pasado junto a vuestro siervo». Contestaron: – «Bien, haz lo que dices». Abrahán entró corriendo en la tienda donde estaba Sara y le dijo: – «Aprisa, prepara tres cuartillos de flor de harina, amásalos y haz unas tortas». Abrahán corrió enseguida a la vacada, escogió un ternero hermoso y se lo dio a un criado para que lo guisase de inmediato. Tomó también cuajada, leche y el ternero guisado y se lo sirvió. Mientras él estaba bajo el árbol, ellos comían. Después le dijeron: – «¿Dónde está Sara, tu mujer?». Contestó: – «Aquí, en la tienda». Y uno añadió: – «Cuando yo vuelva a verte, dentro del tiempo de costumbre, Sara habrá tenido un hijo».

SALMO

Sal 14, 2-3ab. 3cd-4ab. 5

R. Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

El que procede honradamente y practica la justicia,

el que tiene intenciones leales y no calumnia con su lengua.

El que no hace mal a su prójimo ni difama al vecino.

El que considera despreciable al impío y honra a los que temen al Señor.

El que no presta dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente.

El que así obra nunca fallará.

2ª LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 1, 24-28

Hermanos: Ahora me alegro de mis sufrimientos por vosotros: así completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, en favor de su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado servidor, conforme al encargo que me ha sido encomendado en orden a vosotros: llevar a plenitud la palabra de Dios, e misterio escondido desde siglos y generaciones y revelado ahora a sus santos, a quienes Dios ha querido dar a conocer cuál es la riqueza de la gloria de este misterio entre los los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para presentarlos a todos perfectos en Cristo.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10, 38-42

En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Marta, en cambio, andaba muy afanada con los muchos servicios; hasta que, acercándose, dijo: – «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para servir? Dile que me eche una mano». Pero el Señor le contestó: – «Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; sólo una es necesaria. María, pues, ha escogido la parte mejor, y no le será quitada».

Sábado de la 15ª semana de Tiempo Ordinario

1ª LECTURA

Desean los campos y se apoderan de las casas Lectura de la profecía de Miqueas 2,1-5

¡Ay de los que traman el crimen y planean pérfidas acciones en sus camas. En cuento apunta el día las ejecutan, porque tienen el poder! Desean campos y los roban, las casas, y se apoderan de ellas; oprimen al cabeza de familia y a los suyos, explotan al ciudadano y sus bienes. Por tanto. esto dice el Señor: «Yo también tramo contra estas gentes un mal del que no podréis apartar el cuello y no andaréis con la cabeza alta, pues serán malos tiempos aquellos. Aquel día os dedicarán una sátira, se cantará una elegía que diga: “Estamos totalmente perdidos, pues se reparte el lote de mi pueblo; ¿cómo se volverá hacia mí para restituir nuestros campos que ahora está repartiendo?”. Por ellos, no tendrás quien te eche a suertes un lote en la asamblea del Señor».

SALMO

Sal 9,22-23.24-25.28-29.35

R. No te olvides de los humildes, Señor.

¿Por qué te quedas lejos, Señor, y te escondes en el momento del aprieto?

En su soberbia el impío oprime al infeliz y lo enreda en las intrigas que ha tramado.

El malvado se gloría de su ambición, el codicioso blasfema y desprecia al Señor.

El malvado dice con insolencia: «No hay Dios que me pida cuentas. »

Su boca está llena de maldiciones, de engaños y de fraudes;

su lengua encubre maldad y opresión;

en el zaguán se sienta al acecho, para matar a escondidas al inocente.

Pero tú ves las penas y los trabajos, tú miras y los tomas en tus manos.

A ti se encomienda el pobre, tú socorres al huérfano.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 12, 14-21

En aquel tiempo, al salir de la sinagoga, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí, y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Isaías: «Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, en quien me complazco. Sobre él pondré mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, nadie escuchará su voz por las calles. La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no lo apagará, hasta llevar el derecho a la victoria; en su nombre esperarán las naciones».

Viernes de la 15ª semana de Tiempo Ordinario

1ª LECTURA

Lectura del libro de Isaías 38, 1-6. 21-22. 7-8

En aquellos días, el rey Ezequías enfermo mortalmente. El profeta Isaías, hijo de Amós, vino a decirle: – «Esto dice el Señor: “Pon orden en tu casa, porque vas a morir y no vivirás”Haz testamento, porque vas a morir sin remedio y no vivirás.”». Ezequías volvió la cara a la pared y oró al Señor: – «¡Ah, Señor!, recuerda que he caminado ante ri con sinceridad y corazón integro; que he hecho lo que era recto a tus ojos ». Y el rey se deshizo en lágrimas. Le llegó a Isaías una palabra del Señor en estos términos: – «Ve y di a Ezequías: “Esto dice el Señor, el Dios de tu padre David: He escuchado tu plegaria y visto tus lágrimas. Añadiré otros quince años a tu vida y te libraré, a ti y a esta ciudad, de la mano del rey de Asiria y extenderé mi protección sobre esta ciudad”». Isaías dijo: – «Que traigan un emplasto de higos y lo apliquen a la herida, para que se cure». Ezequías dijo: – «¿Cuál es la prueba de que podré subir a la casa del Señor?». Respondió Isaías: – «La señal que el Señor te envía de que cumplirá lo prometido será esta: Haré retroceder diez gradas la sombra en la escalera de Ajaz, que se había alargado por efecto del sol». Y el sol retrocedió las diez gradas que había avanzado sobre la escalera. Y desandó el sol en el reloj los diez grados que había avanzado.

SALMO

Is 38, 10. 11. 12abcd. 16

R. Tú, Señor, detuviste mi alma para que no pereciese.

Yo pensé: «En medio de mis días tengo que marchar hacia las puertas del abismo;

me privan del resto de mis años».

Yo pensé: «Ya no veré más al Señor en tierra de los vivos,

ya no miraré a los hombres entre los habitantes del mundo».

Levantan y enrollan mi vida como una tienda de pastores.

Como un tejedor, devanaba yo mi vida, y me cortan la trama.

¡Señor, en ti espera mi coraón!, que se reanime mi espíritu;

Me has curado, me has hecho revivir.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 12, 1-8

En aquel tiempo, atravesó Jesús en sábado un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los fariseos, al verlo, le dijeron: – «Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado». Les replicó: – «¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes de la proposición, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes. ¿Y no habéis leído en la Ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendierais lo que significa “quiero misericordia y no sacrificio”, no condenaríais a los inocentes. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado».

Jueves de la 15ª semana de Tiempo Ordinario

1ª LECTURA

Lectura del libro de Isaías 26, 7-9. 12. 16-19

La senda del justo es recta. Tú allanas el sendero del justo; en la senda de tus juicios, Señor, te esperamos, ansiando tu nombre y tu recuerdo. Mi alma te ansia de noche, mi espíritu en mi interior madruga por ti, porque tus juicios son luz de la tierra, y aprenden la justicia los habitantes del orbe. Señor, tú nos darás la paz, porque todas nuestras empresas nos las realizas tú. Señor, en la angustia acudieron a ti, susurraban plegarias cuando los castigaste. Como la embarazada cuando le llega el parto se retuerce y grita de dolor, así estábamos en tu presencia, Señor: concebimos, nos retorcimos, dimos a luz… viento; nada hicimos por salvar el país, ni nacieron habitantes en el mundo. ¡Revivirán tus muertos, resurgirán nuestros cadáveres, despertarán jubilosos los que habitan en el polvo! Pues rocío de luz es tu rocío, que harás caer sobre la tierra de las sombras.

SALMO

Sal 101, 13-14 y 15.16-18. 19-21

R. El Señor desde el cielo se ha fijado en la tierra.

Tú permaneces para siempre, y tu nombre de generación en generación.

Levántate y ten misericordia de Sión, que ya es hora y tiempo de misericordia.

Tus siervos aman sus piedras, se compadecen de sus ruinas.

 

Los gentiles temerán tu nombre, los reyes del mundo, tu gloria.

Cuando el Señor reconstruya Sión, y aparezca en su gloria,

y se vuelva a las súplicas de los indefensos, y no desprecie sus peticiones.

 

Quede esto escrito para la generación futura, y el pueblo que será creado alabará al Señor.

Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario,

desde el cielo se ha fijado en la tierra,

para escuchar los gemidos de los cautivos y librar a los condenados a muerte.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 11, 28-30

En aquel tiempo,tomó la palabra Jesús y dijo: -«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

Miércoles de la 15ª semana de Tiempo Ordinario

PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de Isaías 10, 5-7. 13-16

Esto dice el Señor:

« ¡Ay Asiria, vara de mi ira! ¡ Mi furor es bastón entre sus manos!

Lo envío contra una nación impía, lo mando contra el pueblo que provoca mi cólera, para saquearlo y despojarlo, para hollarlo como barro de las calles.

Pero él no lo entiende así, no es eso lo que piensa en su corazón, sino exterminar, aniquilar naciones numerosas.

Porque se decía: “Con la fuerza de mi mano lo he hecho, con mi saber, porque soy inteligente.

He borrado las fronteras de las naciones, he saqueado sus tesoros y, como un héroe, he destronado a sus señores.

Mi mano ha alcanzado a las riquezas de los pueblos, como si fueran un nido; corno quien recoge huevos abandonados, recogí toda su tierra.

Ninguno batió el ala, ninguno abrió el pico para piar”.

¿Se enorgullece el hacha contra quien corta con ella?

¿Se gloria la sierra contra quien la mueve?

Como si el bastón moviera a quien lo sostiene o la vara sostuviera a quien no es de madera!

Por eso, el Señor, Dios del universo, debilitará a los hombres vigorosos y bajo su esplendor encenderá un fuego abrasador».

 

SALMO

Sal 93, 5-6. 7-8. 9-10. 14-15
R. El Señor no rechaza a su pueblo.

Trituran, Señor, a tu pueblo,
oprimen a tu heredad;
asesinan a viudas y forasteros,
degüellan a los huérfanos.

Y comentan: «Dios no lo ve,
el Dios de Jacob no se entera».
Enteraos, los más necios del pueblo,
ignorantes, ¿cuándo discurriréis?

El que plantó el oído ¿no va a oír?
El que formó el ojo ¿no va a ver?
El que educa a los pueblos ¿no va a castigar?
El que instruye al hombre ¿no va a saber?

Porque el Señor no rechaza a su pueblo,
ni abandona su heredad:
el justo retornará a la justicia
y la seguirán todos los rectos de corazón.

EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Mateo 11, 25-27

En aquel tiempo, tomó la palabras Jesús y dijo:

-«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien.

Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».

Domingo de la 15ª semana de Tiempo Ordinario

1ª LECTURA

Lectura del libro del Deuteronomio 30, 10-14

Moisés habló al pueblo, diciendo: – «Escucha la voz del Señor, tu Dios, observando sus preceptos y mandatos, lo que está escrito en el libro de esta ley, y vuelve al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma. Porque este precepto que yo te mando hoy no excede tus fuerzas, ni es inalcanzable. No está en el cielo, para poder decir: “¿Quién de nosotros subirá al cielo y nos lo traerá y nos lo proclamará, para que lo cumplamos? “. Ni está más allá del mar, para poder decir: “¿Quién de nosotros cruzará el mar y nos lo traerá y nos lo proclamará, para que lo cumplamos?” El mandamiento está muy cerca de ti: en tu corazón y en tu boca, para que lo cumplas.»

SALMO

Sal 68, 14 y 17. 30-31. 33-34. 36ab y 37

R. Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón

Mi oración se dirige a ti, Señor, el día de tu favor;

que me escuche tu gran bondad, que tu fidelidad me ayude.

Respóndeme, Señor, con la bondad de tu gracia;

por tu gran compasión, vuélvete hacia mi.

Yo soy un pobre malherido; Dios mío, tu salvación me levante.

Alabaré el nombre de Dios con cantos,

proclamaré su grandeza con acción de gracias.

Miradlo, los humildes, y alegraos, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.

Que el Señor escucha a sus pobres, no desprecia a sus cautivos.

Dios salvará a Sión, reconstruirá las ciudades de Judá.

La estirpe de sus siervos la heredará, los que aman su nombre vivirán en ella.

2ª LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 1, 15-20

Cristo Jesús es imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque en él fueron creadas todas las cosas: celestes y terrestres, visibles e invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades; todo fue creado por él y para él. Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él. Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo. Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud. Y por él y para él quiso reconciliar todas las cosas del cielo y las de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10, 25-37

En aquel tiempo, se levantó un maestro de la Ley y preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: – «Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?». Él le dijo: – «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?». Él respondió: – «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza y con toda tu mente. Y a tu prójimo como a ti mismo». Él dijo: – «El que practicó la misericordia con él». Jesús le dijo: – «Anda y haz tú lo mismo».

Sábado de la 14ª semana de Tiempo Ordinario

1ª LECTURA

Lectura del libro de Isaías 6, 1 -8

En el año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre un trono alto y excelso: la orla de su manto llenaba el templo. Junto a él estaban los serafines, cada uno con seis alas: con dos alas se cubrían el rostro, con dos el cuerpo, con dos volaban, y se gritaban uno a otro, diciendo: -« ¡Santo, santo, santo, el Señor del universo, llena está la tierra de su gloria!». Temblaban las jambas y los umbrales al clamor de su voz, y el templo estaba lleno de humo. Yo dije: -« ¡Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de labios impuros, que habito en medio de gente de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey y Señor del universo». Uno de los seres de fuego voló hacia mí con un ascua en la mano, que había tomado del altar con unas tenazas; la aplicó a mi boca y me dijo: -«Al tocar esto tus labios, ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado». Entonces escuché la voz del Señor, que decía: -«¿A quién mandaré? ¿Y quién irá por nosotros?». Contesté: -«Aquí estoy, mándame».

SALMO

Sal 92, lab. 1c-2. 5

R. El Señor reina, vestido de majestad.

El Señor reina, vestido de majestad, el Señor, vestido y ceñido de poder.

Así está firme el orbe y no vacila.

Tu trono está firme desde siempre, y tú eres eterno.

Tus mandatos son fieles y seguros;

la santidad es el adorno de tu casa, Señor, por días sin término.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 10, 24-33

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: – «Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo. Si al dueño de casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados! No les tengáis miedo, porque nada hay encubierto, que no llegue a descubrirse; ni nada hay escondido, que no llegue a saberse. Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a la luz y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No; temed al que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la “gehenna”. ¿No se venden un par de gorriones por un céntimo? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo: valéis más vosotros que muchos gorriones. A quien se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre que está en los cielos».

Viernes de la 14ª semana de Tiempo Ordinario

1ª LECTURA

Lectura de la profecía de Oseas 14, 2-10

Esto dice el Señor: «Vuelve, Israel, el Señor tu Dios, porque tropezaste por tu falta. Tomad vuestras promesas con vosotros y volved al Señor . Decidle: «Tú quitas toda falta, acepta el pacto. Pagaremos con nuestra confesión: Asiria no nos salvará, no volveremos a montar a caballo, y no llamaremos ya “nuestro Dios” a la obra de nuestras manos. En ti el huérfano encuentra compasión». «Curaré su deslealtad, los amaré generosamente, porque mi ira se apartó de ellos. Seré para Israel como el rocío, florecerá como el lirio, echará sus raíces como los cedros del Líbano. Brotarán sus retoños y será su esplendor como el olivo y su perfume como el del Líbano. Regresarán los que habitaban a su sombra, revivirán como el trigo, florecerán como la viña, será su renombre como el del vino del Líbano. Efraín, ¿qué tengo que ver con los ídolos? Yo soy quien le responde y lo vigila. Yo voy como un abeto siempre verde, de mí procede tus fruto». ¿Quién será sabio para comprender estas cosas, inteligente, para conocerlas? Porque los caminos del Señor son rectos: los justos los transitan, pero los traidores tropiezan en ellos.

SALMO

Sal 50, 3-4. 8-9. 12-13. 14 y 17

R. Mi boca proclamará tu alabanza.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa;

lava del todo mi delito, limpia mi pecado.

Te gusta un corazón sincero, y en mi interior me inculcas sabiduría.

Rocíame con el hisopo: quedaré limpio; lávame:

quedaré más blanco que la nieve.

Oh Dios, crea en mi un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme.

No me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso.

Señor, me abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 10, 16-23 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: -«Mirad que yo os envío como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero ¡cuidado con la gente!, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa, para dar testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os entreguen, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en aquel momento se os sugerirá lo que tenéis que decir, porque no seréis vosotros los que habléis sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. El hermano entregará al hermano a la muerte, el padre al hijo; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Y seréis odiados por todos a causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el final, se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. En verdad os digo que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre».

Jueves de la 14ª semana de Tiempo Ordinario

1ª LECTURA

Lectura de la profecía de Oseas 11, 1-4. 8c-9

Esto dice el Señor: «Cuando Israel era joven lo amé y de Egipto llamé a mi hijo. Cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí: sacrificaban a los baales, ofrecían incienso a los ídolos. Pero era yo quien había criado a Efraín, tomándolo en mis brazos; y no reconocieron que yo los cuidaba. Con lazos humanos los atraje con vínculos de amor. Fui para ellos como como quien al un niño hasta sus mejillas. Me incliné hacia él para darle de comer. Mi corazón, está perturbado, se conmueven las entrañas. No actuaré en el ardor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraín, porque yo soy Dios, y no hombre; santo en medio de vosotros, y no me dejo llevar por la ira».

SALMO

Sal 79, 2ac y 3b. 15-16

R. Que brille tu rostro, Señor, y nos salve.

Pastor de Israel, escucha, tú que te sientas sobre querubines, resplandece;

despierta tu poder y ven a salvarnos.

Dios de los ejércitos, vuélvete: mira desde el cielo, fíjate, ven a visitar tu viña.

Cuida la cepa que tu diestra plantó, y al hijo del hombre que tú has fortalecido.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 10, 7-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: – «ld y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis. No os procuréis en la faja oro, plata ni cobre; ni tampoco alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en una ciudad o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa, saludadla con la paz; si la casa se lo merece, vuestra paz vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros. Si alguno no os recibe o no os escucha vuestras palabras, al salir de su casa o de la ciudad, sacudid el polvo de los pies. En verdad os digo que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra que a aquella ciudad»

Miércoles de la 14ª semana de Tiempo Ordinario

1ª LECTURA

Es tiempo de consultar al Señor Lectura de la profecía de Oseas 10, 1-3. 7-8. 12

Una viña arrasada es Israel, l fruto es como ella. Por la abundancia de sus frutos, multiplicó sus altares. Cuanto mas rica era su tierra, más adornaban sus estelas. Su corazón es inconstante, así pues pagarán. Él mismo hará pedazos sus altares, demolerá sus estelas. Entonces dirán: «no tenemos rey, porque no tuvimos temor del Señor…, y el rey ¿qué haría por nosotros?». Ha desaparecido el rey de Samaria, como una rama de la superficie del agua. Serán destruidos los altozanos de los Iniquidad, ¡pecado de Israel! Espino y maleza crecerán sobre sus altares. Dirán a las montañas: «Cubridnos», y a las colinas : «Caed sobre nosotros». Sembrad con justicia, recoged con amor. Poned al trabajo un terreno virgen. Es tiempo de consultar al Señor, hasta que venga y haga llover sobre vosotros la justicia.

SALMO

Sal 104, 2-3. 4-5. 6-7

R. Buscad continuamente el rostro del Señor.

Cantadle al son de instrumentos, hablad de sus maravillas;

gloriaos de su nombre santo, que se alegren los que buscan al Señor.

Recurrid al Señor y a su poder, buscad continuamente su rostro.

Recordad las maravillas que hizo, sus prodigios, las sentencias de su boca.

¡Estirpe de Abrahán, su siervo; hijos de Jacob, su elegido!

El Señor es nuestro Dios, él gobierna toda la tierra.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 10, 1-7

En aquel tiempo, Jesús, llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia. Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo, y Tadeo; Simón el el de Caná, y Judas Iscariote, el que lo entregó. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: -«No vayáis a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaria, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos»