Entradas

Celebraciones del Triduo Pascual presididas por el Obispo

Día 29: Jueves Santo:

– 19:00: Misa “En la Cena del señor” – Catedral de Segorbe

– 22:00: Procesión Penitencial

 

Día 30. Viernes Santo:

– 08:00: Via Crucis en Castellón – Iglesia de la Sangre hasta Basílica del Lledó

– 10:00: Vía Crucis en Segorbe desde la Catedral por las calles hasta la Catedral.

– 11:00: Ejercicio de la Siete Palabras en la S.I. Catedral de Segorbe.

– 17:00: Celebración Litúrgica de la Pasión del Señor en la Catedral de Segorbe

– 20:00: Procesión del Santo Entierro – Segorbe.

 

Día 31: Sábado Santo:

-10:00: Visita a la Iglesia de la Sangre.

-23:00: Solemne Vigilia Pascual – Catedral de Segorbe.

 

Día 1 de Abril: Domingo de Resurrección:

-10:30: Misa Estacional en la Pascua de Resurrección – Catedral de Segorbe

-12:00. Procesión del Encuentro – Segorbe.

Domingo de Ramos 2018

El Obispo insta a vivir intensamente Semana Santa desde Domingo de Ramos

El domingo de Ramos en la Pasión del Señor inaugura la Semana Santa. “Santa –explicaba el Obispo en la celebración en la Concatedral de Santa María esta mañana- porque está santificada por los acontecimientos que vamos a celebrar que son fuente de vida, salvación y santificación para toda la humanidad”. Esta tarde, a las 18:30h, presidirá la procesión y eucaristía en la Catedral. Mañana, lunes 26, la sede segorbina también acogerá la Misa Crismal a las 11h.

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La Semana más grande del año

Queridos diocesanos:

Para los cristianos, la semana más grande del año es la Semana Santa. La llamamos ‘santa’ porque está santificada por los acontecimientos que conmemoramos en la liturgia y mostramos en las procesiones y en las representaciones de la pasión. Durante estos días, la Iglesia celebra los misterios de la salvación actuados por Cristo en los últimos días de su vida en esta tierra: su pasión, muerte y resurrección. Al celebrarlos, la Iglesia y los cristianos somos santificados y renovados. Leer más

La Junta de Cofradías presenta el cartel

La Junta de Cofradías de Castellón presenta el Cartel de Semana Santa

La semana pasada la Junta de Cofradías de Castellón presentó el cartel de actos de Semana Santa, obra de Miguel Ángel Barreda. La Junta local está compuesta por las cofradías de la Sangre, de Santa María Magdalena, la Hermandad Paz y Caridad, y la cofradía del Cristo de Medinaceli, que este año es la encargada de organizar la procesión diocesana el domingo 18 de marzo.

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Una mujer hará por primera vez el Pregón de Semana Santa

El sábado pasado se anunció la persona encargada del Pregón de Semana Santa que, por primera vez, será una mujer. La elegida es Reyes Moliner Albero, profesora de psicología en la Universidad Católica de Valencia. Mª Jesús Bachero, presidenta de la Cofradía de la Virgen de los Dolores, de L’Alcora, ha explicado que al organizar el acto pensaron en ella por ser una de las fundadoras de la entidad hace 35 años y por su fiel implicación.

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La Semana Santa cristiana

Queridos diocesanos:

Con la celebración del Domingo de Ramos entramos en la Semana Santa. El Domingo de Ramos o de Pasión es el verdadero y gran pórtico que nos lleva a la Semana más grande de la comunidad cristiana y de la liturgia de la Iglesia. Es una semana verdaderamente santa porque está consagrada por entero a los misterios de la pasión, muerte y resurrección del nuestro Señor Jesucristo. Es la semana en la que el Señor Jesús se dirige hacia la culminación de su vida terrena. Él va a Jerusalén para cumplir las Escrituras y para ser colgado en la cruz, el trono desde el cual reinará por los siglos, atrayendo a sí a la humanidad de todos los tiempos y ofrecer a todos el don de la redención.

La pasión, muerte y resurrección son la prueba definitiva del amor de Dios a los hombres, manifestado en la entrega total de su Hijo hasta la muerte. Cristo nos redime así del pecado y de la muerte, y nos devuelve la vida de comunión con Dios y con los hombres: muriendo destruyó la muerte y resucitando restauró la vida. Este misterio de amor se hace actual en la liturgia del triduo pascual, que va desde la tarde del Jueves Santo al Domingo de Pascua. Para poder entrar de lleno en el misterio del amor misericordioso de Dios, el cristiano debe celebrarla con verdadero espíritu de fe y con recogimiento interior participando plenamente en los actos litúrgicos. El creyente no puede limitarse a participar en las procesiones.

Dos sentimientos deberían reinar en los cristianos estos días: la alabanza, como hicieron aquellos que acogieron a Jesús en Jerusalén con su “hosanna” el Domingo de Ramos; y el agradecimiento, porque en esta Semana Santa el Señor Jesús renovará el don más grande que se puede imaginar: nos entregará su vida, su cuerpo y su sangre, su amor. Pero a un don tan grande debemos corresponder de modo adecuado, o sea, con el don de nosotros mismos, de nuestra fe, de nuestro tiempo, de nuestra oración, de nuestro estar en comunión profunda de amor con Cristo que sufre, muere y resucita por nosotros.

Durante la Cuaresma, los cristianos nos hemos ido preparando para la celebración de la Pascua. La Semana Santa es su última etapa y su meta, el Triduo Pascual, la celebración de la pasión, muerte y resurrección del Señor. Las tres son inseparables; y no como algo del pasado, sino como realidad presente. El Jesús que padeció y murió, ha resucitado y vive para siempre. Y lo hace por nosotros: Quienes creen en Él son salvados de sus pecados, del dolor y de la muerte, tienen vida eterna y vivirán para siempre. Ante Cristo debemos deponer nuestra vida, nuestra persona, en actitud de gratitud y adoración.

Vivir cristianamente la Semana Santa es, pues, acompañar y contemplar a Jesús desde la entrada a Jerusalén hasta la resurrección. Vivir la semana Santa es acoger el perdón, el amor misericordioso y la paz de Dios en el Sacramento de la Reconciliación para ser testigos del perdón y constructores de la paz. Vivir la Semana Santa es creer que el misterio pascual se hace presente en cada eucaristía y participar de él en la comunión. Vivir la Semana Santa es aceptar que Jesús está presente también en cada ser humano, que sufre y que padece. Vivir la Semana Santa es seguir junto a Jesús todos los días del año, practicando la oración, los sacramentos, la caridad, el perdón y la reconciliación. Semana Santa es la gran oportunidad para detenernos un poco. Para abrir nuestro corazón a Dios, que sigue esperando. Para abrir el corazón a los hermanos, especialmente a los más necesitados. Semana Santa, es la gran oportunidad para morir con Cristo y resucitar con Él, para morir a nuestro egoísmo y resucitar al amor.

Con mi afecto y bendición,

 

+ Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón