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21 de noviembre: Jornada de Oración por los Consagrados fallecidos a causa de la Covid-19

Bajo el lema “Recuerdo orante y agradecido”, la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal Española ha pedido que nos unamos todos en oración, el próximo sábado 21 de noviembre, por las personas consagradas que han fallecido víctimas de la Covid-19.

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Fondo ante el Covid-19: Comisión de seguimiento de esta semana

La Comisión del Fondo Diocesano ante el Covid-19 se reunió ayer, miércoles 11 de noviembre, para valorar un total de ocho peticiones. Éstas han sido presentadas por la Cáritas de El Santo Ángel a través de la Cáritas Interparroquial de La Vall d’Uixó, por la Cáritas Parroquial de San Jaime de Vila-real, por la Cáritas Parroquial de San Bartolomé de Onda, por la Cáritas Parroquial de San Bartolomé de Alfondeguilla, y por las Cáritas parroquiales de Ntra. Sra. de la Esperanza, de San Miguel y de Santa María de Castellón. En esta ocasión, el total de las ayudas concedidas han ascendido a 2.500,22€, cubriendo recibos de luz y agua, alquileres y un seguro de coche. 

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Nota sobre nuevas disposiciones de la Generalitat Valenciana

Castellón, a 6 de noviembre de 2020

Esta mañana, viernes 6 de noviembre de 2020, ha sido publicado en el DOGV, el DECRETO 16/2020, de 5 de noviembre, del President de la Generalitat, por el que se restringe el aforo de los lugares de culto al 30%. En el apartado Tercero del Decreto, dice: “La permanencia en lugares de culto, para reuniones, celebraciones y encuentros religiosos, incluidas las ceremonias nupciales u otras celebraciones religiosas específicas, no podrá superar el 30% de su aforo. El aforo máximo deberá publicarse en lugar visible del espacio destinado al culto y se deberán cumplir las medidas generales de seguridad e higiene establecidas por las autoridades sanitarias”. Esta norma del 30% del aforo “surtirá plenos efectos desde las 00:00 h del día 7 de noviembre de 2020” (DISPOSICIÓN FINAL, punto 2). Desde esta Vicaría General se comunicará cuando deja de estar en vigor esta medida.

Este mismo día, la Consellería de Sanidad Universal y Salud Pública, ha publicado la RESOLUCIÓN por la que se acuerdan medidas adicionales extraordinarias como consecuencia de la situación de crisis sanitaria. Las medidas que nos pueden afectar son:

  1. Cuando esta resolución habla de “Medidas relativas a velatorios y entierros” no se refiere a las celebraciones realizadas en lugares de culto. Solo a las comitivas de acompañamiento del féretro hasta la iglesia o el cementerio. En estos casos la comitiva “se restringe a un máximo de 25 personas en espacios al aire libre” (Art. 1.1.2).
  2. No se autoriza ningún tipo de evento o actividad multitudinaria” (Art. 1.3), por lo que la celebración de procesiones o actos públicos se debe comunicar, a través de la Vicaría General, a la Subdelegación del Gobierno para su posible autorización.
  3. En la preparación de convivencias y encuentros de grupos, movimientos o diocesanos, hay que tener en cuenta, que “la celebración de congresos, encuentros, reuniones de negocios, conferencias y eventos, que se organicen de manera presencial, promovidos por cualesquiera entidades de naturaleza pública o privada, se llevará a cabo sin superar en ningún caso el 50% del aforo” (Art. 1.16.2).
  4. El punto que afecta directamente a la catequesis parroquial, considerada como enseñanza no reglada, dice lo siguiente: “Podrá impartirse de forma presencial, guardando la distancia de seguridad interpersonal y manteniendo las medidas de higiene y prevención, y siempre que no se supere el 50% del aforo máximo de la instalación” (Art. 1.19.2).
  5. Si no hay una corrección de la Consellería de Sanidad, las medidas citadas estarán en vigor hasta el 9 de diciembre: “la presente resolución producirá efectos desde las 00:00 h del día 7 de noviembre de 2020 hasta las 23:59 h del día 9 de diciembre de 2020” (Art. 6).

Para cualquier duda o aclaración, estoy a vuestra disposición. Sigamos siendo responsables en el cuidado de la vida propia y la de los demás.

 

Javier Aparici Renau

Vicario General

 

Fondo ante el Covid-19: Comisión de seguimiento de esta semana

La Comisión del Fondo Diocesano ante el Covid-19 se reunió el martes para valorar las peticiones presentadas por las Cáritas de La Asunción, de El Santo Ángel y de Jesús Obrero a través de la Cáritas Interparroquial de La Vall d’ Uixó y de la Cáritas Parroquial de Ntra. Sra. de la Esperanza de Castellón. Las ayudas han ascendido a 600,45€, cubriendo recibos de luz y de agua, y de alquiler.

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Manos Unidas recuerda a las víctimas de la pandemia y trata de salvar la financiación de los proyectos de la campaña

El jueves pasado, 17 de septiembre, Manos Unidas ofreció Misas por las víctimas de la pandemia y otras causas, de voluntarios, familias, socios, colaboradores y personas cercanas a la organización católica de ayuda al desarrollo. Las celebraciones se  realizaron en Castellón – donde el consiliario, Juan Crisóstomo Nangagahigo presidió el acto en la Concatedral de Santa María -, San Pedro de Segorbe, la Arciprestal de San Jaime en Villareal, la Natividad de Almazora y Santo Tomás de Villanueva en Benicasim.

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Protocolo para el inicio de las catequesis en la diócesis

De cara al inicio del nuevo curso pastoral, la Delegación Diocesana de Catequesis ha elaborado un protocolo con orientaciones para el comienzo de la catequesis presencial en las distintas parroquias de la diócesis. Se indica que «el lugar propio de la catequesis es la comunidad cristiana, de forma particular la Parroquia, donde se educa, se crece, se celebra y vive la fe, de ahí el valor de la catequesis presencial para todos, especialmente quienes se inician en la fe».

Con él, además evitar contagios y de minimizar los riesgos ante un posible caso de COVID, se pretende dar cumplimiento a la normativa vigente, a la vez que se proporciona a todas las parroquias una herramienta común, facilitándose la comunión y la unidad de acción en la Diócesis.

Lo que se procura es ayudar «a los responsables de la catequesis, sacerdotes y catequistas», indicándose y especificándose una serie de orientaciones que deberán «concretarse y adaptarse de forma más específica a la realidad de cada comunidad cristiana donde se desarrolla la catequesis de niños, adolescentes, jóvenes y adultos».

Se detallan aspectos como la recomendación de que la inscripción sea a través de medios digitales, en el caso de que sea posible; la configuración de pequeños grupos, no superándose los 8 o 10 miembros, proporcionándose gel y garantizándose una distancia de metro y medio entre los compañeros, quienes deberán realizar los mínimos movimientos posibles; y la desinfección y ventilación de las salas antes y después de cada sesión, entre otros aspectos.

También se contempla el protocolo de actuación ante un contagio confirmado, «comunicar al grupo y seguir el protocolo que mande Sanidad en esos casos», así como la forma de actuar en el caso de que la situación sanitaria impida la catequesis de forma presencial.

Lecturas recomendadas para este verano: COVID-19

“Con el estudio de los libros se busca a Dios,
con la meditación se le encuentra”

Con esta frase del Padre Pío de Pietrelcina vamos a recomendar, durante estos días, una serie de lecturas con las que disfrutar durante este verano. Tanto las de adultos como las infantiles, además de distraer y entretener, pueden ayudar a los lectores a adquirir conocimientos, suponen un enriquecimiento cultural, e incluso pueden ayudarnos a hacer buenas opciones de vida.

Así pues, dentro de una temática muy actual, la del Covid-19, hoy proponemos los siguientes:

“Testigo de excepción. Diario de un cura en un hospital del COVID”

  • Ignacio Carbajosa
  • Ediciones Encuentro

En este libro, escrito día a día tras una agotadora jornada en el hospital, hay un pulso que le sostiene la mirada a la desgracia. Sin regodearse en el sufrimiento ni caer en la cursilería, la voz del autor se yergue dolorida, a la vez que serena y esperanzada, en medio de la insólita y terrible situación de decenas de enfermos que atravesaron el trance de la vida sin la compañía física de sus seres queridos.

La vida después de la pandemia

  • Papa Francisco
  • Librería Editorial Vaticana (disponible gratuitamente en formato digital)

Recoge las reflexiones del Papa Francisco – textos escritos y hablados – sobre la pandemia de coronavirus que se ha extendido en la familia humana, con las que se esbozan las pautas para un nuevo inicio que tenga el sabor de un renacimiento. Son ocho textos, con fecha del 27 de marzo al 22 de abril, que podrían leerse como un desarrollo único de su pensamiento y como un rico mensaje a la humanidad. El prefacio está firmado por el cardenal Michael Czerny, SJ, Subsecretario de la Sección de Migrantes y Refugiados del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

Cuarentena. Diario desde la “peste” en una villa de emergencia

  • Alver Metalli
  • Editorial San Pablo

Con Prólogo del Papa: “Nos hará bien leer este diario que cuenta día por día la “Cuarentena” vivida en una villa de emergencia, donde trabaja un grupo de sacerdotes a los que quiero mucho. El diario no solo cuenta las historias dramáticas de muchas mujeres y hombres de la villa, en medio de droga, violencia y miseria. También nos muestra la hermosa humanidad de tanta gente que, en torno a la parroquia, se brinda continuamente para ayudar a los que están más necesitados de ayuda”.

“Tejer Historias. Comunicar esperanza en tiempos de pandemia”

  • Fernando Prado Ayuso
  • Publicaciones Claretianas
  • Con su venta se ayudará a Cáritas en la campaña  #CadaGestoCuenta

Una treintena de periodistas aportan sus historias y reflexiones en estos tiempos difíciles. Se trata de historias que quieren ofrecer Esperanza en medio de la triste y complicada situación que vivimos en todo el mundo.

Cuento infantil: “Un Bichito Muy Muy Feo”

  • Carla Gómez de Lechón, con ilustraciones de Marta Arnau
  • Editorial Vinatea
  • Beneficios destinados a Cáritas Valencia.

Este pequeño cuento quiere rendir homenaje a los niños, que se portaron como auténticos campeones durante la cuarentena que nos tocó vivir por causa del coronavirus Covid-19. También es en recuerdo de todos los familiares de esos niños que, a causa de este bichito malo, los cuidan desde el cielo.

El Vaticano publica el documento “Humana Communitas” dedicado a las consecuencias de la pandemia

Ayer, la Pontificia Academia para la Vida publicó el documento “Humana Communitas, en la era de la pandemia: consideraciones intempestivas sobre el renacimiento de la vida”, dedicado a las consecuencias del coronavirus, animando a unir fuerzas para responder a la crisis, y reclamando que la vacuna contra el virus sea «un derecho humano universal».

Este documento empieza con una pregunta: «¿Qué lecciones hemos aprendido? Más aún, ¿qué conversión de pensamiento y acción estamos dispuestos a experimentar en nuestra responsabilidad común por la familia humana?».  La respuesta la podemos encontrar más adelante, «En el sufrimiento y la muerte de tantos, hemos aprendido la lección de la fragilidad».

Otra lección de la que podemos aprender es sobre el modo en el que hemos tratado a la creación y a la naturaleza, «por eso estamos llamados a reconsiderar nuestra relación con el hábitat natural. Para reconocer que vivimos en esta tierra como administradores, no como amos y señores». «Se nos ha dado todo, pero la nuestra es sólo una soberanía otorgada, no absoluta. Consciente de su origen, lleva la carga de la finitud y la marca de la vulnerabilidad», dice también la Academia.

Al mismo tiempo, la PAV hace un llamamiento a los «esfuerzos mundiales y cooperación internacional», para que haya una verdadera «investigación científica responsable», es decir, que sea «íntegra, libre de conflictos de intereses y basada en reglas de igualdad, libertad y equidad», porque «el bien de la sociedad y las exigencias del bien común en el ámbito de la atención de la salud se anteponen a cualquier preocupación por el lucro».

 

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El Obispo se reúne con un grupo de jóvenes: “Ahora hay que ayudar a los demás, es lo que espero de vosotros, dando una respuesta humana y espiritual”

El Obispo, D. Casimiro López Llorente, se reunió en la tarde de ayer con una veintena de jóvenes responsables de pastoral de niños y adolescentes en varias parroquias de la diócesis.

En este coloquio, y en un ambiente distendido, le han presentado varias dudas e inquietudes personales sobre la Iglesia, entre ellas el modo en el que es tratada en la sociedad, o las vocaciones. Pero también se han preocupado y le han preguntado a nuestro Obispo por cómo ha vivido este tiempo de pandemia y de confinamiento, pidiéndole una reflexión sobre la situación actual.

“Lo he vivido con mucho dolor – les decía- por todos los fallecidos, sabiendo que muchos han muerto en soledad, aislados, por el sufrimiento de sus familiares, pero también por los contagiados”. “También con preocupación personal – ha continuado – pero igualmente por todo el Pueblo de Dios, por la Diócesis y por el mundo entero”. “Y con mucha oración y esperanza, porque la vida es un don que se nos ha dado, y desde la fragilidad sabemos que estamos de camino”.

El Obispo ha reflexionado con estos jóvenes sobre el porqué de toda esta situación, “realmente no sabemos el origen de este virus, pero seguro que no es un castigo divino, y nos lleva a mirarnos a nosotros mismos, a repensar y a reflexionar sobre nuestra forma de vida”. “Sobre el materialismo, el abuso de la naturaleza, el poder sobre el otro, el individualismo y el egoísmo”, ha explicado, “y nos hemos visto frágiles, débiles, vulnerables, finitos y mortales, sabiendo que no somos dioses y que la ciencia no lo puede todo, pues tenemos limitaciones”.

“Hay que centrarse en lo realmente fundamental en la vida y reconocer que somos débiles, pero que no por ello estamos solos, ya que estamos llamados a convivir, a crear un mundo más humano, más fraterno y más solidario”, ha continuado. “Estamos llamados a valorar aquello que permanece, a reconocer que somos frágiles y finitos, pero que vamos en camino, pues el ser humano no es un ser para la muerte, sino para la vida, una vida que tenemos que cuidar, que disfrutar y que vivir con intensidad, pero para hacer el bien”.

Sobre los efectos de la pandemia les decía, “debemos estar preparados para recuperarnos de las consecuencias humanas, sociales, económicas, laborales y  políticas”. “Ahora hay que ayudar a los demás, y esto es lo que espero de vosotros, desde la reflexión pero dando una respuesta humana y espiritual”.

Familia en misión en Ucrania: “ante esta situación no podemos perder de vista que existe la vida eterna y que hay un Dios que es Padre”

Los castellonenses David Rubio (35 años) y María Millán (34 años) pertenecen a la parroquia de Santo Tomás de Villanueva, llevan 14 años casados y tienen 8 hijos: Israel, Josué, David, Juan, Pablo, Francisco Javier, María y Cecilia. Son una familia misionera en Ucrania, destinados desde el año 2010, y enviados por el Papa Benedicto XVI y por el Obispo, D. Casimiro, a la ciudad de Odessa.

Son los responsables de la misión ad gentes, en la que junto a cuatro familias más, a tres chicas misioneras, a un seminarista y a un sacerdote, viven y forman una comunidad cristiana. En total son 25 adultos y 20 niños viviendo en medio de una sociedad y un ambiente sin presencia de cristianismo.

Cada sábado salen a la calle a evangelizar, realizan catequesis para adultos, también para los niños en preparación para recibir el sacramento de la Comunión, así como encuentros para jóvenes, manteniendo un contacto diario con las personas. Hacen presente a la Iglesia en una zona de Ucrania secularizada y destruida, en este caso por el comunismo.

 

¿Cómo habéis vivido las noticias que os iban llegando desde España?

Con preocupación, sobre todo por la gente mayor, que son las personas que más han sido y están siendo afectados. Son personas que en general aún mantienen una moral y ética cristiana, con raíces y valores. Vemos que son los que más están falleciendo, y también, en muchos caso en soledad. Hemos rezado muchísimo por España.

Pero también lo hemos vivido sabiendo que Dios es Padre, y que ante esta situación, en la que un virus que no podemos ver nos pone en jaque, se nos hace presente que no somos dioses y que la vida no depende de nosotros. Ante esto es necesario volver a Él y reencontrarnos con Él, reconociéndolo como Dios.

¿Cómo ha sido y como es la situación actual en Ucrania?

Cuando en Ucrania empezó a escucharse noticias sobre el virus, ya había avanzado bastante en muchas partes de Europa, por lo que la gente no se lo tomaba en serio porque no se creían que un virus podía hacer tanto daño.

Pero poco a poco, viendo cómo iba creciendo, el gobierno ucraniano cerró las fronteras, los colegios, ciudades enteras…, y se fue tomando más en serio, por lo que los fallecidos y contagiados han sido bastantes menos que aquí. Oficialmente, a día de hoy hay alrededor de 1500 fallecidos en un país de unos 40 millones de habitantes, cifra demoledora, pero nada que ver con las datos europeos.

¿Cómo ha vivido esta situación la Iglesia ucraniana?

Al no tener el virus la misma incidencia que en otros países, como en Italia o España, no se llegaron a cerrar los templos, aunque al principio sí que se limitó la asistencia a una persona cada 10m² y con un máximo de diez personas. Por otra parte, y debido al importante temor al contagio de la gente, realmente acudían muy pocas personas a las iglesias.

¿Cómo habéis vivido vuestra fe durante todo este tiempo?

Nosotros hicimos una cuarentena en casa, igual que si hubiéramos estado en España, y por la crisis sanitaria y otras circunstancias vivimos una Cuaresma y una Pascua con dificultades pero con un encuentro mucho más personal que en otras ocasiones, donde nos pudimos encontrar unos con otros, tuvimos más tiempo para hablar con nuestro hijos, sobre todo con los adolescentes.

También pudimos preparar y celebrar el Triduo Pascual en familia, rezamos el Rosario todos los días, y los niños han sido partícipes en todo, han estado contentísimos, con transmisión de fe viva, y esperando el paso de Jesucristo Resucitado. Ésta ha sido una de las mejores pascuas de nuestra vida y hemos visto la providencia de Dios en todo.

A pesar de toda esta situación de enfermedad, de muerte y de sufrimiento, como cristianos no podemos perder de vista que esta vida no se acaba con la muerte, porque existe la vida eterna y la resurrección, que hay un Dios que es Padre, que nos cuida y que provee.