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El Obispo suprime la dispensa del precepto dominical y exhorta a los fieles a volver a la celebración presencial

Mons. Casimiro López Llorente ha firmado un decreto con fecha de 10 de julio en el que determina las disposiciones de prevención para la celebración del culto público y tareas pastorales en la Diócesis una vez que ha cesado el estado de alarma. Entre las más destacadas está la supresión de la dispensa del precepto dominical, es decir, que vuelve a ser obligatoria la participación en la Eucaristía los domingos y demás días de precepto.

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Disposiciones de prevención para la celebración del culto público y tareas pastorales en la Diócesis de Segorbe-Castellón después del cese del estado de alarma

CASIMIRO LÓPEZ LLORENTE,

POR LA GRACIA DE DIOS Y DE LA SANTA SEDE APOSTÓLICA,

OBISPO DE SEGORBE-CASTELLÓN

 

El día 21 de junio concluyó el estado de alarma en España. Han sido meses de mucho sufrimiento y dolor por todos los fallecidos, los enfermos y sus familias. Toda la Diócesis ha rezado por ellos y lo seguirá haciendo.

 

Finalizado el estado de alarma, pero presente aún la pandemia del virus Covid-19 entre nosotros, es necesario que se sigan tomando medidas de precaución en la celebración del culto público y en otras actividades pastorales en nuestros templos y locales que eviten, en la medida de lo posible, el contagio y la transmisión de la enfermedad.

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#AhoraMásQueNunca: La delegación de Misiones se suma a la campaña del Papa para ayudar a la Iglesia misionera

El Papa Francisco ha querido estar cerca de los que más sufren las consecuencias de la pandemia del coronavirus, en los países más pobres, por lo que ha abierto un Fondo de Emergencia internacional a través de Obras Misionales Pontificias (OMP) con el objetivo de sostener la importantísima labor que realiza la Iglesia a través de los misioneros.

El Papa fue el primero en colaborar con esta campaña, que lleva por nombre “#AhoraMásQueNunca, Yo estoy con los misioneros”, para lo que ha aportado 750.000 $, y con la que se pretende llegar a cada una de las parroquias de los 1.111 Territorios en Misión.

Según José María Calderón, director de OMP España, “desgraciadamente la situación causada en España por el Covid-19 es terrible, en todos los aspectos, de muertos, de contagiados, de personal sanitario enfermo, de falta de material y de medios para trabajar con una cierta seguridad…”.

Pero la pandemia avanza en “países de África, Asia, Oceanía y América, que cuentan con muchos menos medios que nosotros, y en algunos sitios tienen unas graves dificultades para poder vivir el confinamiento, la disciplina a la hora de las relaciones, ¡la forma de vivir los duelos y los entierros! Por eso, los misioneros ya nos están dando la voz de alarma… ¡van a necesitar mucha oración y muchas ayudas por nuestra parte!”.

En estos territorios, la Iglesia hace un enorme trabajo de evangelización y promoción humana. De hecho, sostiene a 26.898 instituciones sociales (hospitales, dispensarios, residencias de ancianos, orfanatos…), y 119.200 escuelas. En los últimos 30 años, la Iglesia ha abierto en misiones una media de 2 instituciones sociales y 6 escuelas al día.

Todo este trabajo necesita apoyo económico, y lo recibe de forma habitual a través de Obras Misionales Pontificias, mediante campañas como el Domund. Pero en estas circunstancias que estamos viviendo hay peticiones de ayuda extraordinarias, y el Santo Padre ha pedido a los fieles y a las entidades de la Iglesia que tienen la posibilidad y lo desean, que contribuyan a este Fondo de Emergencia a través de las Obras Misionales Pontificias de cada país.

 Delegación diocesana de Misiones

La delegación diocesana de Misiones de Segorbe-Castellón se ha sumado a esta campaña con una aportación de 2000 €. El delegado diocesano, Salvador Prades, ha explicado que “aunque la incidencia de la pandemia no haya sido la misma aquí que en África, por ejemplo, es importante que no nos olvidemos de estos países, sobre todo porque, debido a las limitaciones económicas y a los sistemas sanitarios, este tipo de crisis se agravan en gran medida”. También es importante, añade, “que tengamos en cuenta la gran labor que realizan nuestros misioneros, siempre en primera línea, y a la que se añaden las complicaciones derivadas de la crisis del Covid-19”.

Cabe recordar que durante estos meses, la delegación ha ido enviando una ayuda a diferentes lugares de misión para colaborar con aquellas parroquias, proyectos, personas y familias más desfavorecidas y que peor lo están pasando en estos momentos. Así, a día de hoy ya se ha enviado un total de 9.000 € entre once Territorios en Misión en los que están varios misioneros de la diócesis.

 Mascarillas, símbolo de apoyo

Gema García pertenece a la comunidad de Servidores del Evangelio de la Misericordia de Dios y es misionera en Togo. Ella se ha unido a esta iniciativa del Papa con el objetivo de visibilizar la labor que realizan los misioneros con los más pobres del planeta ante esta situación de pandemia.

Para ello se hizo con unas mascarillas fabricadas en un taller de Togo, que luego fueron enviadas a España. Ahora están sirviendo para mostrar la realidad de la misión en estos momentos de crisis sanitaria y social.

La Conferencia Episcopal organiza una Misa en homenaje a las víctimas del coronavirus

Como ya se hizo en la Diócesis a finales de junio, ayer, 6 de julio, la Conferencia Episcopal Española organizó una Misa funeral en la catedral de Sta. María la Real de la Almudena de Madrid por todos los fallecidos a causa de la pandemia. La Eucaristía estuvo presidida por el cardenal D.Carlos Osoro Sierra, arzobispo de Madrid y vicepresidente de la CEE y fue concelebrada por 35 obispos en total.

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Fondo Diocesano Covid-19 – Comisión seguimiento lunes 6 de julio

La Comisión del Fondo Covid-19 ha revisado nuevos casos presentados por los equipos de las Caritas Parroquiales en la reunión semanal. También se ha analizado la dificultad presentada por cada uno de ellos.

Las Cáritas parroquiales e inter-parroquiales que han presentado casos en esta ocasión han sido las de La Asunción de Vall d’Uixó, a través de la Interparroquial, La Parroquial de San Bartolomé de Onda y la Parroquial de San Francisco de Castellón.

Como es el caso en las últimas semanas, los conceptos aprobados han sido para pagos de alquiler, pagos de suministros (agua y gas) y para cubrir varios gastos de gafas.

El Obispo, D. Casimiro, preside en la Catedral de Segorbe el funeral por los sacerdotes y fieles fallecidos durante este tiempo de pandemia

“Nada ni nadie, ni tan siquiera la muerte, nos podrá separar del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús”

 

Esta mañana, la S. I. Catedral de Segorbe ha acogido el emotivo funeral por los dos sacerdotes diocesanos fallecidos durante este tiempo de pandemia, D. José Blasco Aguilar y D. Roque Herrero Marzo. Misa funeral que ha presidido nuestro Obispo, D. Casimiro López Llorente, acompañado de una veintena de sacerdotes, y que también se ha aplicado por todos los fieles fallecidos.

Han asistido varios familiares, que no pudieron participar en el funeral general celebrado el pasado 27 de junio en la Concatedral de Santa María de Castellón, y han estado acompañados por un gran número de fieles, dentro del aforo permitido, así como de la alcaldesa del municipio, Mª Carmen Climent, y de varios miembros de la corporación.

Casimiro ha comenzando con las palabras de San Pablo, indicando que “nada ni nadie, ni tan siquiera la muerte `nos podrá separar de amor de Dios manifestado en Cristo Jesús´ (Rom. 8, 39), muerto y resucitado para que todo el que crea en Él tenga vida eterna”. “Como dice el Segundo Libro de los Macabeos – ha continuado – es justo, es piadoso, orar por nuestros difuntos, y esta mañana lo hacemos por los dos sacerdotes fallecidos durante este tiempo, D. José Blasco Aguilar y D. Roque Herrero Marzo, pero también por todos los fallecidos durante este tiempo de pandemia, especialmente por aquellos que han sufrido la muerte a causa del coronavirus”.

El Obispo ha recordado a los dos presbíteros, D. José, canónigo emérito del Cabildo Catedral de Segorbe, y D. Roque, párroco emérito de Benassal, ambos fallecidos con cuatro días de diferencia, el 18 de abril el primero, y el 22 de abril el segundo, “nuestra oración agradecida a Dios Padre por el don de estos sacerdotes, pero también para que el Señor les conceda la paz y la vida eterna, junto a aquellos que han fallecido durante este tiempo”.

A continuación se ha dirigido a los familiares de los fallecidos, “un saludo a los familiares presentes que han perdido a sus seres queridos en este tiempo tan duro que tanto nos ha hecho sufrir a todos, ¿quién no sufre con aquellos que están sufriendo?, queridos familiares, recibid nuestra condolencia como Iglesia diocesana, nuestra cercanía, nuestra comunión en el dolor y también nuestra oración común al Padre Dios para que os consuele y os fortalezca en la esperanza”.

Los últimos momentos de Jesús en la cruz son “momentos que están transidos por tres palabras: angustia, confianza y resurrección”. Según Marcos, “Jesús, antes de morir clama al Padre: `Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?´” (Mc. 15, 34). “La angustia ante la muerte, a Él también, al Hijo de Dios, le encoge el corazón – ha continuado – y Lucas nos dirá que inmediatamente exclamó: `Padre en tus manos encomiendo mi espíritu´” (Lc. 23, 46). Así, “de la angustia pasa a la confianza filial con el Padre, porque sabe que no le abandonará, y poco después expiró, el cielo se oscureció, la tierra retembló y el velo del templo se rasgó”.

“Estos momentos de angustia quién más quién menos los ha vivido durante este tiempo”, ha recordado el Obispo, “estábamos sorprendidos, angustiados ante la magnitud que iba tomando la pandemia, tantos muertos, tantos contagiados, los hospitales desbordados, los médicos no daban abasto, había falta de medios, estábamos acongojados también por la incertidumbre de cómo iba a evolucionar, y también con el temor, que no miedo, porque el cristiano no tiene que tener miedo, de si nos podía afectar también a nosotros”.

Ante esta dura situación debemos actuar “sabiendo que Dios nunca nos abandona, como no abandonó a su Hijo en la cruz, si no que acogió esa ofrenda filial por el perdón de los pecados y lo resucitó”. “Mirando a Cristo ha de aflorar en el corazón de cada uno de nosotros la confianza en el Dios que nunca nos abandona, porque Dios es amor, nada ni nadie nos podrá separar del amor Dios manifestado en Cristo”.

D. Casimiro ha encomendado “a nuestros sacerdotes difuntos y a todos los que han muerto en este tiempo, y están muriendo todavía víctimas de la pandemia, para que el Buen Pastos les acoja y lleve hasta el banquete celestial, a Él le pedimos por los familiares que están sufriendo, para que les conceda el don del consuelo”.

“A todos ellos los ponemos en manos de la Virgen de la Cueva Santa, nuestra Patrona, para que como buena madre que supo estar al pie de la cruz sufriendo con el Hijo, también acompañe y lleve a los fieles difuntos al encuentro con el Padre Dios, Padre de la misericordia”, ha terminado.

 

Se clausura el Albergue Provisional Castalia, abierto durante el confinamiento

Con la finalización del estado de alarma, el domingo 21 de junio de 2020 se procedió al cierre del albergue provisional Castalia. Las personas que aún residían en estas instalaciones se han re-ubicado en otros recursos sociales, sobre todo de la propia Cáritas Diocesana: Centro Mare de Déu de Lledó y las viviendas residenciales de Cáritas.

El albergue provisional Castalia se puso en marcha por iniciativa del Ayuntamiento de Castellón y Cáritas Diocesana con la finalidad de que ninguna persona en situación de sin hogar quedara sin un lugar dónde pasar el confinamiento impuesto por las restricciones sanitarias del Covid-19.

Como testimonio de los momentos vividos en el Centro Castalia, los residentes quisieron plasmar sus vivencias en un emotivo vídeo. Desde Cáritas se ha manifestado el agradecimiento “a todas las personas que han contribuido a que este espacio físico se convirtiera en lugar de esperanza y puerta de nuevas oportunidades”.

Memoria de la Pastoral Penitenciaria: poniendo corazón en los fríos muros de las prisiones

Como cada año, el Departamento de Pastoral Penitenciaria ha hecho pública la memoria sobre su trabajo en las cárceles españolas. Un informe que se presenta como un homenaje y recuerdo a los 162 capellanes de prisiones y a los 2.560 voluntarios y voluntarias de Pastoral Penitenciaria que colaboran “para hacer de la cárcel un lugar más justo y humano, un espacio donde se encarne el Evangelio de Jesús”, señala el sacerdote mercedario Florencio Roselló, capellán de prisión en la diócesis y Director del Departamento de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española.

En esta memoria está recogida toda la realidad penitenciaria en España, incluidas las 2 de nuestra diócesis de Segorbe-Castellón, Castellón I y Castellón II (Albocàsser), y refleja toda la solidaridad, el compromiso, la inversión de tiempo y dinero de la Iglesia, que hacen que las personas que están en prisión sean más personas y crean en un futuro con mucha esperanza. Tal y como se indica en su introducción, «detrás de cada dato hay una hombre preso, una mujer presa, que ha participado en una actividad, que ha rezado, que ha salido de permiso, que ha recibido un paquete de ropa, que ha recibido un dinero en peculio». «Como proyecto de Dios, la Pastoral Penitenciaria cree – que estos hombres y mujeres – tienen futuro, que merecen una oportunidad».

Entre los programas que se desarrollan dentro de las prisiones de la diócesis se encuentran los del área religiosa, como las catequesis, la celebración de la Eucaristía, un taller de Biblia, así como de valores o de parábolas. Otros programas desarrollados son los del área social, como un taller de resolución de conflictos, de asesoría laboral, de costura, o un programa de seguimiento y preparación para la salida a los Pisos de Acogida. En relación al área jurídica se realizan recursos de permiso y clasificaciones, que posteriormente se llevan a los juzgados.

Una vez los presos salen de la cárcel, los capellanes y voluntarios siguen trabajando con ellos en los Pisos de Acogida, tanto en el de hombres como en el de mujeres, pero también realizan una importantísima labor visitando a los presos enfermos en el hospital, o llevando a cabo una coordinación con los abogados en temas de asesoramiento y orientación, entre muchas otras acciones.

Cabe recordar que desde el inicio del confinamiento a causa del Covid-19, los capellanes y voluntarios realizaron la “operación mascarillas”, elaborando más 1.700 unidades para que los internos pudieran estar más protegidos.

El Grao de Castellón celebra San Pedro pese a la pandemia

Pese a la suspensión de los actos de las fiestas del Grao de Castellón en honor a San Pedro, ayer se pudo celebrar la Misa, a la que asistieron los graueros hasta completar el aforo permitido, y en la que también participó la reina de las fiestas junto a varios representantes del ayuntamiento, de la comisión de fiestas y de Capitanía Marítima.

Se organizó por la Cofradía de Pescadores, quienes controlaron el aforo, el acceso de los fieles con mascarillas y facilitándoles gel, y estuvo presidida por el párroco, Abert Arrufat, en una celebración sin procesión ni ofrenda.

En la homilía, el párroco destacó que “a pesar de todo este tiempo de pandemia y de confinamiento, lo que celebramos es la vida”, invitando también “a repensar el significado de la celebración de las fiestas, una celebración que nace de dentro, junto a los vecinos del Grao y junto a los seres queridos, siendo lo más importante el amor de Dios y el amor a Jesús”.

El Obispo, D. Casimiro, presidirá el sábado el funeral por los sacerdotes y por los fieles fallecidos durante este tiempo

Será el sábado, 4 de julio, a las 11:00h. en la S.I. Catedral de Segorbe

El Obispo, D. Casimiro López Llorente, presidirá el funeral por los dos sacerdotes diocesanos fallecidos durante este tiempo de pandemia, D. José Blasco Aguilar, canónigo emérito del Cabildo Catedral de Segorbe, y D. Roque Herrero Marzo, párroco emérito de Benasal.

Esta Misa funeral también se aplicará por todos los fieles fallecidos, y a la que están invitados los familiares que no pudieron participar en el funeral general, celebrado en la Concatedral de Santa María de Castellón el pasado sábado, 27 de junio.