El II retiro de Emaús Mujeres de La Asunción (La Vall) muestra la alegría y la gratitud de la vuelta al hogar del Padre
Se ha celebrado este fin de semana y se clausuró ayer con una Eucaristía
Este fin de semana, la Parroquia La Asunción de La Vall d’Uixó ha celebrado el II Retiro de Emaús Mujeres, un encuentro de fe y renovación espiritual en el que han participado 24 mujeres como caminantes y 30 como servidoras. Durante 48 horas, las asistentes han vivido una experiencia de gracia y conversión, marcada por el amor de Cristo.

El retiro concluyó ayer con una Eucaristía de clausura, presidida por el párroco de la Asunción, D. Marc Estela, y concelebrada por el párroco de San Jaime Apóstol de Oropesa del Mar, D. José Miguel Sala, a la que también asistieron familiares y amigos de las participantes.

La Misa coincidió con el Domingo Laetare o «domingo de la alegría», un día que en la tradición de la Iglesia invita a hacer una pausa en el camino cuaresmal para contemplar la luz y el gozo de la Pascua que se acerca. Y, sin duda, la alegría del encuentro con Cristo Resucitado se reflejaba en los rostros de las participantes, llenos de emoción y gratitud por lo vivido.

Reconciliación y misericordia

Durante la homilía, D. Marc Estela hizo una profunda reflexión sobre las lecturas del día, poniendo el acento «en la alegría que suscita la reconciliación y el regreso a casa del hijo pródigo», como hilo conductor. En este sentido, hizo hincapié en cómo a través de la fe, cada persona es llamada a salir de sus propias esclavitudes y caminar hacia la libertad que solo Dios puede dar. También destacó el mensaje de San Pablo mostrando a Dios como el gran reconciliador que nos invita a dejarnos transformar por su amor y a convertirnos, a su vez, en instrumentos de reconciliación para los demás.

Finalmente, puso de relieve la misericordia infinita de Dios, que siempre espera con los brazos abiertos a quien regresa a Él con un corazón sincero. “¡Bienvenidas, de vuelta a casa!”, expresó el sacerdote, haciendo hincapié en la «parábola del hijo pródigo» en la que se muestra el amor incondicional del Padre y que todas las mujeres que han vivido el retiro han experimentado, de un modo u otro, ese regreso al hogar del Padre.

Testimonios de transformación y fe renovada
Tras la celebración, varias participantes dieron testimonio de cómo este retiro ha supuesto para ellas un antes y un después en su camino de fe. Algunas expresaron cómo el amor de Cristo las ha sanado y fortalecido, mientras que otras compartieron que han sentido una revitalización de su relación con Dios, que se había apagado por las dificultades de la vida.




Emaús es un retiro concebido como un regalo personal e intransferible, cuya esencia radica en la experiencia vivida por cada participante. De ahí que su contenido no se revele previamente, sino que se invita a cada mujer a descubrirlo y experimentarlo por sí misma, tal como se expresó ayer antes de concluir la celebración por parte del equipo coordinador.

Este segundo retiro ha supuesto un nuevo paso en la consolidación de Emaús, tanto a nivel parroquial como diocesano, ofreciendo un espacio de encuentro con Jesucristo para todas aquellas mujeres que han sentido la llamada a vivirlo. A partir de ahora el cometido es ser testimonio ante el mundo de la alegría de ese encuentro.

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