Escuela de oración para madres jóvenes

El viernes pasado se celebró la segunda sesión del curso de la Escuela de Oración para Madres Jóvenes. Esta iniciativa es un desarrollo del Proyecto Nazareth que desde hace cinco años organiza para madres solteras y sus hijos una semana de ocio, formación y espiritualidad en el Mater Dei durante el verano. De la última edición, dos madres decidieron bautizar a sus bebés.

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Primeros itinerarios Alpha en la Diócesis

Después de las jornadas de entrenamiento Alpha en julio pasado, dos parroquias ya han comenzado a aplicar este método de evangelización dirigido a personas alejadas de la fe. San Bartolomé y San Jaime de Nules, y San Francisco de Castellón han iniciado los primeros itinerarios Alpha con medio centenar de personas. La gran mayoría de los participantes son personas que están alejadas de la práctica religiosa y a las que se les ha invitado personalmente. Leer más

Orar por los difuntos

 

 Queridos diocesanos:

En unos días celebraremos el Día de los fieles difuntos. Nunca nuestra fe cristiana es tan consoladora como ante el misterio de la muerte. Al contrario de lo que propaga la fiesta pagana de Halloween, el creyente afronta el final de la existencia terrenal no con temor, sino con esperanza gracias a las palabras y la promesa de Jesús: “Yo soy la resurrección y la vida. Quien cree en mí, aunque haya muerto, vivirá”(Jn 11,25) . Por eso decimos en el Credo: “Creo en la resurrección de los muertos y en la vida del mundo futuro”. Estas verdades se expresan en las exequias de la Iglesia y en el cuidado por dar sepultura a nuestros difuntos. Sin embargo, hoy vemos, incluso entre los católicos, muchos malentendidos al respecto, que llevan a abandonar las prácticas establecidas por nuestra Iglesia. Quisiera mencionar dos de estas prácticas.

  1. Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha honrado la memoria de los difuntos y ha ofrecido sufragios en su favor, en particular el sacrifico eucarístico. El corazón del funeral de un cristiano ha sido siempre la celebración de la santa Misa, con los restos terrenales del fallecido presentes siempre que esto sea posible.

El objetivo principal de la Misa exequial es implorar la misericordia de Dios por el alma del difunto. Es doctrina de fe de la Iglesia que existe el purgatorio y que las almas que allí se encuentran pueden ser auxiliadas por nuestras oraciones. “Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque estén seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo” (CICa, 1030). La Misa es la oración más grande y poderosa que podemos ofrecer a Dios por nuestros difuntos; los vivos tenemos una obligación de caridad de ofrecerla por ellos. En la Misa de funeral damos además gracias a Dios por el don de la salvación otorgado por Cristo a los que fallecen, y pedimos el consuelo de la fe para los que sufren por su muerte. La presencia del cuerpo y los restos del fallecido en la iglesia, la casa de Dios, es un acto final para honrar a ese cuerpo que fue el Templo del Espíritu Santo en esta vida y será el cuerpo glorificado de un santo en la resurrección en el día final.

No celebrar la Misa de funeral por el difunto o limitarse a una celebración de la Palabra en el tanatorio -cuando se hace por comodidad o por razones económicas- es, cuando menos, una falta de caridad hacia el difunto. El funeral de un católico debe ser celebrado en la iglesia parroquial del fallecido y no en un tanatorio; porque es un miembro de la comunidad quien ha fallecido, y toda la comunidad debe sentirse concernida por su muerte y llamada a orar por ese hermano o hermana en la fe.

  1. El cuerpo de un bautizado es Templo del Espíritu Santo, tabernáculo viviente de Dios; en la eternidad, nuestros cuerpos compartirán la gloria de la Resurrección. Por ello, los católicos tratamos a los cuerpos de nuestros difuntos como algo sagrado, pues lo son. Deberíamos dar sepultura a nuestros difuntos, a ser posible, en suelo bendecido. Esto proporciona un espacio sagrado al cual los seres queridos pueden acudir para rezar por ellos. La Iglesia recomienda que se cumpla esta costumbre piadosa de sepultar los cuerpos de los fallecidos, aunque no prohíbe su cremación, a menos que ésta haya sido elegida por razones contrarias a la fe cristiana en la resurrección de los cuerpos.

Sin embargo, si se elige la cremación, sigue siendo obligada la sepultura de los restos en un lugar bendecido o su colocación en un columbario bendecido, tan pronto como sea posible después de la Misa de funeral. Están prohibidas las prácticas de esparcir las cenizas, hacerlas parte de una pieza de joyería, dividirlas entre los familiares para mantenerlas como recuerdo, o hacer otras cosas extrañas con ellas. Tales prácticas no dan honor al cuerpo y, de forma indirecta, son contrarias a nuestra fe en la resurrección de los muertos. Hay quienes dicen que quieren mantener las cenizas en su hogar para poder “sentirse cercanos” a sus seres queridos. Esto muestra un olvido o una falta de fe en la comunión de los santos, por la cual estamos espiritualmente unidos a los que han fallecido en el Señor.

La luz del Evangelio disipa la oscuridad de la muerte. No nos dejemos llevar por la atmósfera pagana que nos rodea, que rechaza la existencia del alma, la santidad del cuerpo, la misericordia de la Redención y la vida eterna con Dios en el cielo. Paguemos el amor que debemos a nuestros difuntos orando frecuentemente por su eterno descanso. Oremos por nuestros seres queridos y amigos ya fallecidos, especialmente en el Día de los fieles difuntos.

Con mi afecto y bendición,

+ Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón

La Diócesis presenta ante la Virgen de Fátima sus intenciones

Este fin de semana un centenar de fieles de la Diócesis, presididos por Mons. Casimiro López Llorente, ha peregrinado a Fátima con motivo del centenario de las apariciones de la Virgen María a los pastorcillos Francisco, Jacinta y Lucía. Los peregrinos llevaban consigo las intenciones de oración recogidas durante la celebración del 13 de mayo en la iglesia de San Agustín.

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Cinefórum sobre el hombre y la conversión

El domingo que viene, 29 de octubre, a las 18 hs, el espacio conocido como El Hogar de la Misericordia (Convento) de Nules acogerá la proyección de la película “Fátima, el último misterio” de Goya Producciones. Dos hermanos de los Heraldos del Evangelio estarán presentes para introducir el film y animar a un tiempo de reflexión sobre el mensaje de la Virgen a los pastorcillos de Fátima. Esta es la próxima sesión de un ciclo de cinefórum iniciado en la parroquia de San Bartolomé y San Jaime que pretende “tocar los corazones y suscitar la conversión ” según explica Gabriela Gorkin, coordinadora de la iniciativa junto con el Vicario P arroquial, D. Manuel Díaz.

 

La selección se hace desde criterios que tienen en cuenta la experiencia personal y realidades de la Iglesia que sufre en sus miembros necesidades materiales o espirituales. El objetivo es provocar la conversión a través del mensaje de las proyecciones y el testimonio de personas vinculadas con el tema tratado.

 

Las películas proyectadas

 

El ciclo fue inaugurado a finales de curso con Juan Manuel Cotelo, director de varias películas de temática religiosa. Con una periodicidad mensual, la película “Érase una vez la fe” acercó a la misión de Ayuda a la Iglesia Necesitada, con la asistencia de su Delegado para Levante. “A prueba de fuego” contó con el testimonio de un matrimonio  que dirige el Instituto Familiar Juan Blanco de Valencia, aportando una visión de esperanza y confianza en las crisis. En septiembre el tema fueron los cristianos perseguidos en Irak, y un colaborador del Instituto del Verbo Encarnado animó el debate tras la proyección de un documental.

 

El Apostolado de la Oración se reúne en su encuentro anual

El pasado 21 de octubre, las asociaciones diocesanas del Apostolado de la Oración realizaron su encuentro anual – la XVII edición – en la Diócesis de Segorbe-Castellón, en Alfondeguilla.

El encuentro dio comienzo a las 10:30h con la oración de los laudes, seguido de una Santa Misa presidida por D. Esteban Badenes, consiliario en Valencia, el párroco de San Jaime de Vila-real, D. Javier Aparici, y el párroco anfitrión del encuentro, D. Jaime Arenós, con la participación de monaguillos y el coro parroquial. Después se expuso el Santísimo y el consiliario del Apostolado en Valencia, D. Santiago Jesús Bohigues, dio una conferencia a los presentes en la que exhortó a los fieles a la devoción a la Eucaristía, a la adoración al Santísimo Sacramento y la devoción a María.

Una vez finalizada la comida fraterna en los salones parroquiales, se expuso el Santísimo de nuevo, se rezó el rosario y se realizó la procesión del Santísimo con la participación de los jóvenes de la parroquia.

75º aniversario de la bendición del Santísimo Cristo de las Mercedes

Del 18 al 21 de octubre, la Cofradía de la Santísima Trinidad de Segorbe conmemoró el 75º aniversario de la bendición del Santísimo Cristo de las Mercedes, con diversos actos que tuvieron lugar en la Iglesia de San Joaquín y Santa Ana.

Durante los tres primeros días se celebró la Eucaristía y el solemne Triduo al Santísimo Cristo de las Mercedes, presididos por prior de la cofradía, D. Federico Caudé. Además, los presentes pudieron ver en una de las pared de la capilla la placa ‘In memoriam’ de todos los calvarios y clavarias que han llevado la Santa imagen.

El viernes tuvo lugar el besamanos y el sábado una conferencia-concierto con la intervención de don Rafael Simón, archivero de la Cofradía y la orquesta de cámara de viento de la Unión Musical Santa Cecilia de Viver bajo la dirección de Juan Laffarga.

COPE Castellón celebra su 50 aniversario

La semana pasada COPE Castellón celebró su 50 aniversario con un acto en el Auditorio Municipal de Vila-real en el que conmemoró su nacimiento como Radio Popular de la Plana, fundada por Joan Soler. La primera emisión se realizó el 20 de octubre de 1967. En el evento se presentó un libro sobre la historia de este medio siglo y el próximo 3 de noviembre la emisora recibirá la Medalla de la Ciudad de Vila-real en reconocimiento a su servicio a la sociedad.

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Anunciar a Jesucristo vivo

Queridos diocesanos:

Este domingo, 22 de octubre, celebramos con toda la Iglesia católica la Jornada Mundial de las Misiones, el día del Domund. Cada año, esta Jornada es una ocasión privilegiada para que todos los integrantes del Pueblo de Dios tomemos conciencia de la permanente validez del mandato misionero de Jesús de hacer discípulos suyos a todos los pueblos (cf. Mt 28, 19). Aún son muchos los que no conocen a Jesucristo. El mandato y el compromiso misioneros valen para todos los bautizados; la misión atañe a todos y cada uno de los cristianos, a nuestra Iglesia, a las parroquias, y a las comunidades, movimientos y asociaciones eclesiales. Todos los miembros de la Iglesia estamos llamados a participar en la misión que el Señor nos ha confiado. La Iglesia es misionera por naturaleza; “si no lo fuera, no sería la Iglesia de Cristo, sino que sería sólo una asociación entre muchas otras, que terminaría rápidamente agotando su propósito y desapareciendo” nos dice el Papa Francisco.

El Mensaje del Papa nos recuerda que la misión es el corazón de la fe cristiana; y el lema de la Jornada nos invita a ser valientes porque la misión nos espera; una llamada urgente a compartir con el mundo entero la gracia del encuentro con Jesucristo.

Ante un mundo confundido por tantas ilusiones, herido por grandes frustraciones y desgarrado por numerosas guerras fratricidas,  hemos de seguir anunciando el Evangelio de Cristo, Camino, Verdad y Vida. Nuestra misión como cristianos y como Iglesia se funda en la fuerza transformadora del Evangelio. Nuestra misión no es propagar una ideología religiosa ni tampoco proponer una ética sublime. La misión de la Iglesia es anunciar y ofrecer a Jesucristo y el Evangelio. El Evangelio es la Buena Nueva porque contiene y ofrece una vida nueva: la vida de Cristo resucitado. Cuando se acoge esta vida nueva, comunicada por el Espíritu Santo, Cristo Jesús se convierte en Camino, Verdad y Vida de las personas; en Camino que invita a seguirlo con confianza y valor para experimentar así la Verdad y recibir su Vida, que es la plena comunión con Dios y germen de comunión con todos los hombres y la creación; una comunión que nos libera de toda forma de egoísmo y es fuente de creatividad en el amor. La vida nueva de Cristo Resucitado transforma el corazón de la personas, condición siempre indispensable para la trasformación de la relaciones personales y sociales, y de las estructuras injustas y de pecado. De este modo, el anuncio del Evangelio se convierte en palabra viva y eficaz que realiza lo que proclama.

La misión de la Iglesia y la misión de todo cristiano es llevar al encuentro personal y transformador con Jesucristo vivo. A través de nuestra misión, Jesucristo mismo sigue evangelizando, saliendo al encuentro, actuando y salvando. A través del anuncio del Evangelio, Jesús se convierte en contemporáneo nuestro, de modo que quienes lo acogen con fe y amor experimentan la fuerza transformadora de su Espíritu de Resucitado que fecunda lo humano y la creación. Su resurrección no es algo del pasado; entraña una fuerza de vida que ha penetrado el mundo para siempre como una fuerza imparable.  El mundo necesita el Evangelio de Jesucristo como algo esencial, nos dice el papa Francisco. “Cristo, a través de la Iglesia, continúa su misión de Buen Samaritano, curando las heridas sangrantes de la humanidad, y de Buen Pastor, buscando sin descanso a quienes se han perdido por caminos tortuosos y sin una meta”.

“Sé valiente, la misión te espera”, es el lema del Domund de este año. A cada uno de nosotros, por el bautismo, se nos ha confiado la misión de ser misioneros valientes de Jesucristo en medio de nuestra vida. Ser valiente significa salir de nuestra comodidad para encontrarnos con el otro y llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio; ser valiente es dejarme involucrar y comprometer; ser valiente es sentirme responsable de la misión y colaborar con la oración y económicamente; ser valiente es responder a la llamada a implicar mi vida en la evangelización universal. “Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo” (Evangelii gaudium, 273). No busquemos justificaciones fáciles para inhibirnos. Redoblemos, pues, nuestro compromiso con la misión y las misiones.

Con mi afecto y bendición,

+Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón

La propuesta de la Iglesia sobre educación. Mons. Cardenal Antonio Cañizares

El Arzobispo de Valencia, el cardenal Mons. Antonio Cañizares, ha concluido el Congreso de Educación con una conferencia en la que ha recordado el magisterio de la Iglesia en la que se justifica la labor educativa de ésta.

 

Recordando que la finalidad es la educación integral de la persona, ha especificado que ésta incluye la dimensión moral y religiosa, que abra al sentido de la vida y despierte y avive la realidad trascendente, de Dios. Igualmente debe atender al bien de la sociedad de la que el educando es miembro, por ello ha de capacitarlo para contribuir a su desarrollo y cumplir con sus deberes con ella.

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