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Decreto sobre las colectas de caridad

CASIMIRO LÓPEZ LLORENTE,

POR LA GRACIA DE DIOS Y DE LA SANTA SEDE APOSTÓLICA,

OBISPO DE SEGORBE-CASTELLÓN

 

Con el deseo de ayudar espiritual y materialmente al prójimo necesitado y de formar la conciencia de los católicos en la comunicación cristiana y eclesial de bienes, así como en la formación y compromiso de todos los fieles cristianos y comunidades eclesiales en el ejercicio de la caridad, nuestro predecesor y primer Obispo de la Diócesis de Segorbe-Castellón, Mons. José Pont i Gol, ofrecía a la nueva comunidad diocesana el 12 de mayo de 1962 la “Instrucción pastoral sobre Obras y Apostolado de la Caridad en la Diócesis” (BO Obispado nº. 1.328, mayo 1962, p. 190-ss). En ella se regulaban la Cáritas parroquial y las Asociaciones de caridad en las parroquias, su organización y su actividad, así como los medios para obtener los recursos económicos y su reparto con el fin de llevar a cabo la acción caritativa en las parroquias, en la Iglesia diocesana y en la Iglesia universal.

Las Cáritas y Asociaciones parroquiales de caridad debían atender en primer lugar a las necesidades de los pobres de su parroquia, pero también debían “colaborar en un amplio sentido de solidaria caridad en la ayuda de las necesidades permanentes o eventuales de los hermanos necesitados de la diócesis, de la nación y de cualquier parte del mundo”, a través de Caritas diocesana, nacional e internacional, respectivamente. Las organizaciones superiores -se decía- actúan de cajas de compensación para que las parroquias, diócesis o naciones afectadas por necesidades, reciban ayuda de las que están tan necesitadas; es decir, a través de la comunión de bienes. También preveía la creación de servicios de caridad en el plano interparroquial, que dieron más tarde lugar a la creación de nuestras cáritas interparroquiales.

Para llevar a cabo la comunión de bienes en la Iglesia, estableció la obligación de hacer en todas la iglesias la “Colecta de Caridad” los primeros domingos de mes así como la colecta extraordinaria del Día de la Caridad, el Corpus Christi. A la vez animaba a los fieles cristianos a hacerse socios de Cáritas parroquial con un donativo fijo al mes. La Instrucción establecía igualmente un modo de reparto de lo recogido en las parroquias por dichos conceptos.

Hoy existe una praxis muy dispar en nuestras parroquias e iglesias abiertas al culto público, tanto en la aplicación de lo establecido por Mons. Pont i Gol como en el reparto de los donativos recogidos. Han pasado casi sesenta años, se han ido creando Cáritas interparroquiales y arciprestales, han cambiado mucho las circunstancias así como las necesidades de las propias parroquias. Se hace pues necesaria una nueva regulación que mantenga vivo y promueva el compromiso de nuestras comunidades con los más pobres, la comunión de bienes, personal y comunitaria, y la unidad de acción en nuestra Iglesia diocesana.

Por todo ello, después de haber consultado al Consejo Episcopal, al Consejo Presbiteral y a Cáritas Diocesana, a tenor de las facultades que me otorga el derecho de la Iglesia (cf. cc. 391, 394, 222, 1254, 839 § 1, del CIC), por el presente,

DECRETO

  1. En todas las iglesias de la Diócesis de Segorbe-Castellón, abiertas al culto público, parroquiales o no, se llevará a cabo la Colecta de Caridad el primer domingo de cada mes en todas las Misas dominicales, incluidas las Misas de víspera, salvo cuando coincida con una colecta imperada o entre dos colectas imperadas y en el mes en que haya que realizar la colecta extraordinaria del Corpus Christi.

 

  1. Todos los años, el Día del Corpus Christi, debe celebrarse en todas las iglesias abiertas al culto público de la Diócesis con la máxima preparación y diligencia, la colecta extraordinaria del Día de Caridad.

 

  1. El resultado recogido por todos los conceptos citados, se repartirá de la siguiente manera:

Lo recolectado en las parroquias que no pertenecen a Cáritas interparroquiales o arciprestales, el 50% corresponde a Cáritas parroquial o a la parroquia para obras de caridad, si no hay Cárítas parroquial, y el 50% a Cáritas diocesana.

Lo recolectado en las parroquias que pertenecen a Cáritas interparroquiales o arciprestales, el  50% corresponde a Cáritas diocesana y el 50% corresponde a Cáritas interparroquial o arciprestal. El Consejo de Cáritas interparroquial o arciprestal acordará la forma de reparto entre las Cáritas parroquiales, del 50% que le corresponde.

Lo recolectado en iglesias o templos no parroquiales se ingresará en su totalidad en Cáritas diocesana, que enviará el 50% a las Cáritas interparroquiales o arciprestales en cuya demarcación esté la iglesia o templo no parroquial o a las Cáritas parroquiales, si éstas no pertenecen a Cáritas parroquiales o arciprestales.

  1. En todas las parroquias se llevará a cabo y se mantendrá viva una campaña que invite a los feligreses a hacerse socios de Cáritas diocesana con un donativo periódico. Todas las cuotas serán gestionadas por Cáritas diocesana que, trimestralmente, liquidará con las Cáritas parroquiales, interparroquiales o arciprestales, según se indica en el punto nº 3.

 

  1. Los donativos e ingresos procedentes de otras fuentes (tómbolas, rifas, etc.) corresponden a la entidad para la que se hagan los donativos o que lo organice.

La comunión de bienes pide que no se dediquen estos donativos o ingresos exclusivamente a cubrir las necesidades propias sino que se haga una aportación generosa a Cáritas diocesana, para atender a los más necesitados.

 

  1. No deben multiplicarse en las iglesias los cepillos de caridad, pero en todas debe haber, por lo menos, un cepillo con la inscripción “Cáritas” y los donativos recibidos están sujetos a la distribución establecida en el nº. 3.

Si existen en las iglesias cepillos propios de organizaciones específicas se destinarán a sus respectivos fines específicos, aconsejándose, no obstante, muy encarecidamente, la comunión de bienes, conforme se ha dicho en el nº 5.

 

  1. Las asociaciones eclesiales de caridad que tengan socios cotizantes propios podrán disponer libremente de sus cuotas. La comunión de bienes pide que también ellas apliquen la distribución de los fondos establecida en el nº 3 o que, al menos, hagan una aportación periódica a Cáritas Diocesana.

 

  1. Las colectas mensuales, los donativos de cepillos y otros donativos eventuales se liquidaran al final de cada trimestre en la respectiva Cáritas interparroquial o arciprestal, o en Cáritas diocesana. La colecta extraordinaria anual del Día del Corpus Christi se liquidará lo antes posible, lo más tarde en el plazo de un mes.

 

En la liquidación se comunicará la respectiva Administración de Cáritas la cantidad total de lo recaudado. De este total se entregara a la Cáritas interparroquial, arciprestal o diocesana el tanto por ciento establecido en el nº 3, quedando, en su caso, el resto a beneficio de Cáritas parroquial o, si no la hubiere, a beneficio de la parroquia para obras de caridad; en este caso, en la contabilidad parroquial deberá existir un concepto y un asiento con este fin. La distribución de lo recaudado deberá constar en la nota que se debe acompañar en la liquidación en la respectiva Administración, que dará acuse de recibo de la cantidad entregada.

 

  1. Las Cáritas parroquiales, siempre que no tengan previsto emprender algún proyecto, no pueden tener en caja o en cuenta bancaria una cantidad de dinero superior a su presupuesto anual. En este caso, liquidarán al final de cada año el excedente con la respectiva Administración de Cáritas interparroquial o arciprestal, o de Cáritas diocesana, según el tanto por ciento establecido en el n. 3.

 

El presente decreto entra en vigor el día uno de diciembre de este año. Publíquese en el Boletín Oficial y en la página web de nuestro Obispado y envíese a los sacerdotes.

Dado en Castellón de la Plana, a once de noviembre del Año del Señor de dos mil veinte, fiesta de San Martín de Tours.

 

+ Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón

 

Doy fe

Ángel E. Cumbicos Ortega

Canciller-Secretario General

La Acción Católica General celebra la asamblea diocesana de inicio de curso

Esta mañana, en el Seminario Mater Dei, en Castellón, se ha celebrado la Asamblea de Acción Católica General (ACG) de la diócesis de Segorbe-Castellón, a la que han podido asistir cincuenta personas.

Tras la celebración de la Eucaristía se ha procedido a la renovación de la Comisión Diocesana, en la que se ha elegido y nombrado a la nueva presidenta, Mamen Salvador, que toma el relevo de Javier Vicente, que ha estado al frente de ACG los últimos cuatro años.

Posteriormente, los asistentes han recibido la visita del Obispo, D. Casimiro López Llorente, que ha recordado el objetivo del curso pastoral, al que siempre se acoge ACG, la caridad y la justicia social. “La espiritualidad se cultiva desde su fuente, que es el amor de Dios, sin eso no seríamos transmisores de aquel que está en la fuente de todo”.

“Hay que ir a la fuente constantemente”, ha continuado, o corremos el riesgo de secarnos, porque “de ahí brota nuestro amor a Dios y nuestro amor al prójimo, con toda serie de obras, como la limosna, el cuidado de los enfermos o de los más desfavorecidos”.

“La caridad nos lleva a la justicia”, ha recordado, y es “lo que da unidad a todo lo que podemos hacer, a nuestra tarea como cristianos y como Iglesia, hacer presencia de Dios que es amor, para que su amor llegue a todos, y transforme los corazones y a la sociedad, y se vaya implantando el Reino de Dios”.

Al final del encuentro, D. Casimiro ha felicitado a la nueva presidenta, “no te faltará el apoyo de los miembros del movimiento, de tu predecesor, del Obispo y del Señor”. “No nos apropiemos de la viña del Señor”, ha dicho, “nosotros solo somos trabajadores en ella”, y lo importante es que “los frutos no sean agraces, si no que sean buenos (…) por el bien del Reino de Dios, que ha de ser implantado en nuestros corazones, entre nosotros y en nuestra sociedad”.

La Diócesis de Segorbe-Castellón inaugura un curso centrado en la caridad y la justicia social

Curso de la segunda ola del Covid-19, de las mascarillas y de la distancia de prevención. Pero para la Diócesis de Segorbe-Castellón, y precisamente en este contexto de crisis sanitaria, económica y moral, también será el curso de la caridad y del compromiso con la justicia social. Esta mañana se ha celebrado la jornada de apertura de curso pastoral en el Seminario Mater Dei (Castellón). En la Eucaristía inaugural,  el Obispo, D. Casimiro López Llorente, afirmaba: “La semilla que el Señor nos pide que sembremos, de un modo especial este año, es la del amor y la justicia (…) Las obras de amor serán el signo de credibilidad de nuestro amor a Dios”.

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La caridad y la justicia en la comunidad cristiana

Queridos diocesanos:

Nos disponemos a iniciar un nuevo curso pastoral con la ya acostumbrada Jornada diocesana; será el próximo 19 de septiembre, por la mañana, en nuestro Seminario diocesano Mater Dei. Lo hacemos en momentos de incertidumbre y de mucha preocupación ante la pandemia del Covid-19. En esta situación ponemos nuestra confianza en el amor de Dios, manifestado en Jesucristo, del que nada ni nadie nos podrá separar (cf. Rom 8,39). Sabemos, con la certeza que nos da la fe, que el Señor resucitado está presente y actuante por la fuerza del Espíritu Santo en medio de nosotros. Dios nos ama y nunca abandona a la humanidad ni la barca de su Iglesia.

También y precisamente en esta situación de crisis sanitaria, con sus graves consecuencias económicas, laborales, sociales y políticas, nos apremia el amor de Cristo que nos llama a evangelizar. Hoy como ayer, el Señor Jesús nos envía a anunciar, celebrar, vivir y testimoniar con alegría y esperanza la buena Noticia del amor de Dios; y con mayor compromiso, si cabe, en estos momentos de especial dificultad. Esta misión es lo que nos identifica como cristianos, como parroquias y comunidades cristianas, y como Iglesia diocesana.

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El Obispo invita a la Jornada Diocesana de Apertura del Curso Pastoral que combinará el modo presencial y telemático

El sábado 19 de septiembre se celebrará la Jornada Diocesana de Apertura del Curso Pastoral. Con este motivo, el Obispo ha enviado una carta en la que presenta el evento e invita a participar. Este año sin embargo, debido a las medidas sanitarias de prevención, el formato será mixto: presencial para una representación de las realidades eclesiales, y telemático para todo el que quiera seguirla a través del canal diocesano de Youtube. D. Casimiro López Llorente asegura que en este curso, que no está exento de incertidumbres, “el Señor nos llama a retomar con fuerza renovada la misión evangelizadora, que Él nos ha confiado”.

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Segorbe concluye sus fiestas con una exhortación del Obispo a vivir el amor

Han sido unas fiestas especiales. Los segorbinos han aceptado entre tristeza y resignación la suspensión de muchos actos de las celebraciones patronales, en particular la entrada de toros y caballos. Pero este año han sobresalido de modo especial lo que es el origen y corazón: la fe y la presencia maternal y protectora de la Virgen María bajo las advocaciones de la Esperanza, Loreto y la Cueva Santa. Por ello D. Casimiro López Llorente ha vuelto a repetir con convencimiento en la Misa del domingo, que concluía esta semana: “¡La Virgen está aquí! Y no nos deja”.

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EL REPORTAJE DEL DOMINGO. La Caridad y la Justicia guiarán este curso pastoral diocesano

“Nos disponemos para iniciar un nuevo curso pastoral en momentos de incertidumbre, porque desconocemos cómo evolucionará la pandemia del Covid-19 en los próximos meses”. Así comienza su escrito el Obispo, D. Casimiro López Llorente, en la introducción a la programación diocesana 2020-21. Sin embargo, enseguida se apresura a añadir: “También y precisamente en esta situación de crisis sanitaria, con sus graves consecuencias económicas, laborales, sociales y políticas, nos apremia el amor de Cristo que nos llama a evangelizar“.

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El Obispo inaugura las fiestas de Segorbe anunciando un recorrido por la esperanza, la fe y la caridad

La celebración de la Virgen de la Esperanza, que abre las fiestas de la ciudad de Segorbe, se trasladó ayer, miércoles 2 de septiembre, a la Catedral. La procesión, Misa y bendición del agua en la ermita se tuvieron que suspender por razones de prudencia sanitaria. Sin embargo, “la Virgen está aquí. Como estaba en Caná y a los pies de la Cruz, también hoy está aquí con nosotros”, aseguraba el Obispo en la homilía de la Eucaristía. D. Casimiro López Llorente anunció que aprovechará las tres celebraciones de estas fiestas dedicadas a las advocaciones de la Esperanza, Loreto y la Cueva Santa, para presentar las virtudes de la esperanza, la fe y la caridad.

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La Iglesia al servicio de los más necesitados: Presentación de la Memoria de Cáritas Diocesana 2019

“Sentado a la mesa con ellos” (Lc 24,18) es la propuesta que nos hace la Conferencia Episcopal Española y Cáritas con motivo del DÍA DE LA CARIDAD.

Nos invitan a todos los cristianos, en particular a cuantos trabajamos en la acción caritativa y social, a encontrarnos con Él en el camino y a sentarnos a comer a su mesa, para que, unidos a Él, nos convirtamos en testigos de la fe, forjadores de esperanza, promotores de fraternidad y constructores de solidaridad en medio de esta situación tan dolorosa que estamos atravesando.

Con motivo de la Solemnidad del Corpus Christi, Día de Caridad, el próximo 14 de junio, los obispos nos dicen que el Señor nos llama constantemente a ser discípulos misioneros, a salir a los caminos y encrucijadas de la historia para convocar a todos, especialmente a los desesperanzados, a los pobres y excluidos, a los que experimentan la violencia y la persecución, y a los que habitan en las diferentes periferias de nuestro mundo.

Este año celebramos una Semana de la Caridad atípica, marcada por una pandemia mundial que nos ha obligado a cambiar nuestros hábitos, nuestra forma de sentir, de relacionarnos, pero que no nos ha hecho olvidar ni por un segundo la llamada que nos hace el Señor a “soñar con un mundo mejor”. Este año la programación de la Semana será toda on-line a través de nuestra web y redes sociales. Os animamos a seguirla y replicarla en vuestros medios sociales, porque #CadaGestoCuenta y el compromiso de todos y todas, mejora el mundo.

Memoria de Cáritas Diocesana 2019

La transparencia es un elemento capital en Cáritas y, por ello, cada año presentan los resultados, fruto de la labor de las personas que la conforman, unidos con el objetivo común de proteger, servir, amar y defender la dignidad de los más vulnerables.

Ese compromiso ha llevado a atender y acompañar a 14.536 participantes (un 17% más que el pasado año) y 25.537 (un 7% más) personas beneficiarias.

Los datos indican que la pobreza y la vulnerabilidad social siguen creciendo, incluso entre aquellos que han encontrado un puesto de trabajo. Se intensifica la cronificación estructural, porque la exclusión o el riesgo de sufrirla se hereda de padres hijos y se mantiene en el tiempo. No es fácil salir de la pobreza. Además, los pobres son “cada vez más pobres”, es decir aumenta la brecha entre ricos y pobres. Se produce una “espiral de pobreza” en la que un factor alimenta a otro y hace que cada vez sea más difícil extraer a esa familia del espacio de la exclusión al espacio de la integración.

El perfil que llega a Cáritas es el de familias o personas que viven en hogares donde no entra ningún salario por empleo o éste es precario, jóvenes y menores de familias en exclusión social, personas drogodependientes, enfermos crónicos, personas en situación de sin hogar, personas mayores, inmigrantes (detectando durante el 2019 un aumento de familias procedentes de países de Latinoamérica -Venezuela, Honduras y Colombia-; estas personas duplican el riesgo de pobreza y de exclusión social como resultado de un marco legal que dificulta su acceso al trabajo, lo que dificulta afrontar los gastos básicos como la vivienda, la alimentación o el vestido).

Preocupa también el tiempo de acompañamiento de las personas que acuden a nuestras Cáritas. Como ejemplo, el 52% de las mujeres acompañadas en los proyectos de mujer, permanecen una media de 3 años en nuestros recursos. Son familias cuyas condiciones de vida han sufrido dificultades en diferentes dimensiones (empleo, vivienda, salud, relaciones sociales, etc.) que necesitan acciones integrales en varias de las dimensiones afectadas, lo que explica que los acompañamientos se prolonguen en el tiempo y sean cada vez más intensos.

Un mercado laboral complejo y unos precios elevados de acceso a la vivienda que provocan la exclusión residencial, impide a las familias de la “sociedad expulsada”, pero también algunas familias de la “sociedad insegura”, salir del pozo

Como fruto de esta realidad, Cáritas Diocesana ha dedicado el 84% de sus recursos a los proyectos de Acogida y Acompañamiento para atender las necesidades básicas y de promoción de una población expulsada que acumula una gran cantidad de dificultades y problemas, intentando frenar que la espiral de la exclusión siga expulsando a estas personas de la sociedad.

En esta respuesta juegan un papel decisivo todos y cada uno de los voluntarios que hacen posible toda esta actividad al igual que los colaboradores, donantes y empresas convencidas del valor de la dimensión social de su generosidad. Gracias a estos gestos fraternos podemos estar cerca de quien más lo necesita en cada momento, defendiendo sus derechos en las tres áreas fundamentales del desarrollo: necesidades básicas, sentido de la vida y participación social.

Esta memoria es un sincero agradecimiento a quienes, de una forma u otra, colaboran y trabajan en favor de los más necesitados de una sociedad que TODOS debemos mejorar.

Memoria Cáritas Comunidad Valenciana 2019

Los datos de 2019  de Cáritas en la Comunidad Valenciana, Alicante, Castellón y Valencia, son:

DATOS

NÚMERO Cáritas Parroquiales

684

PARTICIPANTES

49.025

BENEFICIARIOS

118.150

INVERSIÓN

12.040.013

Memoria COVID-19

Desde el interior de la tempestad provocada por la pandemia de la COVID-19, Cáritas Diocesana, Iglesia al servicio de los más necesitados, ha seguido trabajando en el límite de sus posibilidades y de su capacidad para estar junto a las familias más vulnerables. Una vez más la crisis no ha sido igual para todos, los más frágiles se han visto más afectados. Pérdida de empleo por ERTE o por la paralización de la economía alternativa debido a la cuarentena, ha desplazado a muchas familias a los márgenes. La falta de alimentos, las dificultades para pagar los alquileres, la convivencia, la soledad, el ensanchamiento de la brecha educativa y digital, los problemas de salud…, completan la mirada sobre el impacto que esta crisis ha traído a las familias acompañadas por Cáritas. Se ha duplicado el número de personas atendidas en las acogidas, en dos meses y medio se han atendido a la mitad de las personas acogidas en todo el año 2019. El 90% de las personas atendidas en fase COVID, necesitaban ayuda urgente para la alimentación. Y el 35% han sido personas que nunca habían sido atendidas por Cáritas.

Un total de 8.478 personas acogidas en las Cáritas de toda la diócesis, 609 personas atendidas en el servicio de empleo, 161 personas atendidas en albergues y viviendas tuteladas, 7.679 comidas preparadas para llevar. Entre las cifras también cabe destacar que 36 personas han encontrado un empleo en los nichos laborales aflorados por la emergencia y más de 90 personas han contactado con Cáritas para hacer voluntariado en estos meses tan duros. No debemos olvidar la creación, a iniciativa de la Diócesis, de un Fondo ante el Covid-19, destinado a prestar ayuda a las Cáritas parroquiales, arciprestales o interparroquiales cuando éstas no pueden cubrir con fondos propios las peticiones de personas o familias necesitadas (alimentos, suministros, vivienda, comedores, medicamentos…).

Colecta y rendición de cuentas. Tenemos retos por delante que no podemos abordar solos

El Día de Caridad es la jornada en la que Cáritas solicita la colaboración económica de la comunidad cristiana, para sostener su actividad socio-caritativa. Por ello, todas las colectas del día del Corpus, como también las de los primeros domingos de mes, se destinan a las más de 97 Cáritas Parroquiales, 6 Cáritas Interparroquiales y a Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón.

Y en este ejercicio de transparencia, las diferentes Cáritas rinden cuentas ante sus comunidades informando del destino de la colaboración económica recibida y de su gestión en la acogida y el acompañamiento a las personas necesitadas, para que vean reconocidos sus derechos y puedan vivir con dignidad.

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