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Constancia Silvestre, Hermana de la Consolación en Burkina Faso: “mi misión es ser instrumento de la misericordia y consolación de Dios para los que sufren”

Constancia A. Silvestre Navarro es Hermana de Nuestra Señora de la Consolación. Nació el año 1957 en Burriana, y ha vivido su fe en la parroquia de El Salvador. Hizo la Primera Profesión el 10 de julio de 1983, y es misionera en África desde hace 31 años.

Recorrido misionero por África Occidental

El recorrido de la Hermana Constancia por África Occidental es tan extenso como apasionante. En 1989 fue enviada a Safané (Burkina Faso), donde trabajó en la Misión junto al equipo de sacerdotes que había allí, entre ellos el delegado diocesano de Misiones, Salvador Prades. En 1998 fue enviada a Atakpamé (Togo) para la fundación de una comunidad religiosa.

En 2006 su destino fue Ouagadougou, capital y principal ciudad de Burkina Faso, como Maestra de Novicias, hasta que en el 2012 volvió a Atakpamé como responsable del Centro Médico Social “Notre Dame de la Consolation”. Hasta que en 2018 llegó a su destino actual, de nuevo la ciudad de Ouagadougou, en esta ocasión a la comunidad de la Casa de la Viceprovincia de África, donde reside la Superiora Viceprovincial, la hermana Zama Viviane Koussoubé.

Su misión en Burkina Faso

Aquí soy la responsable de la comunidad, y desde hace un año, responsable de una Escuela Infantil que tenemos en el mismo recinto. Como veis, he estado 31 años entre Burkina faso y Togo, y todos estos años con funciones y responsabilidades diferentes, pero con la misma misión, ser instrumento de la misericordia y consolación de Dios para nuestros hermanos que sufren; especialmente en la evangelización ad gentes, en la promoción de las jóvenes sin recursos, acción social, promoción de la salud… escuchando, acompañando, acogiendo, curando, enseñando, educando, viviendo entre los hermanos.

Coronavirus: La situación del país

En marzo se puso en contacto conmigo el delegado de Misiones, Salva Prades, pero desde entonces la situación ha cambiado, gracias a Dios, aunque tenemos que seguir estando en alerta porque el respeto a las medidas para detener la propagación del virus no es siempre una prioridad.

La situación en el país, según las últimas estadísticas publicadas del Ministerio de la Salud, (30 de mayo) son: 883 casos confirmados, 741 personas curadas y 53 fallecidos. Los nuevos casos, desde hace una semana están disminuyendo, incluso hay días que no hemos tenido ningún contagio. La pandemia ha tocado solo a 13 ciudades.

Actualmente siguen cerradas las fronteras y el aeropuerto, y el toque de queda se levantó el miércoles pasado, 3 de junio, en las zonas que fue instaurado por el Covid-19. En las otras zonas del país, donde lleva mucho tiempo instaurado por cuestión de seguridad, no se ha levantado; los ataques terroristas siguen siendo una de nuestras grandes preocupaciones, yo diría la mayor debido al número de muertes y desplazados.

El 5 de mayo comenzó el trasporte de pasajeros, solo durante el día por el toque de queda, y con ello se terminó la cuarentena en la que estábamos las ciudades con casos confirmados. Las mascarillas son obligatorias, así como las otras medidas para impedir la propagación.

El 11 de mayo, algunas universidades y escuelas superiores reanudaron las clases, donde el efectivo es menor, y el 27 de mayo se dio por validado el año escolar 2019-2020 para preescolar, primaria, secundaria y liceo, que no tienen que pasar un examen de estado.

Reapertura del culto en las iglesias

El 20 de mayo, vísperas de la fiesta de la Ascensión, ya se pudo celebrar la Eucaristía con público y se abrieron las parroquias guardando todas las medidas prescritas por el gobierno para impedir la propagación de la enfermedad, el distanciamiento ha hecho que tengan que aumentar el número de Misas los domingos, porque gracias a Dios las Iglesias están llenas.

“En mayo mataron a mi vicario pensando que yo celebraba la Misa”

Desde hace dos años, Cáritas Española sostiene un proyecto de desarrollo en tres diócesis del norte de Burkina Faso: Kaya, Dori y Ouaihgouya. En 2019 se renueva la colaboración, pero con una nueva perspectiva impuesta por la situación del país: se tienen que abandonar las cooperativas, el desarrollo de cultivos sostenibles, los pozos de agua… para centrarse en la asistencia humanitaria. A causa de la violencia terrorista, se calcula que hay unos 300.000 desplazados internos en el país africano.

Es el caso de la comunidad cristiana de la parroquia del beato Isidore Bakanja, en Dablo, al norte del país. El 12 de mayo unos 20 terroristas llegaron al pueblo para matar al cura. Al llegar a la iglesia vieron al vicario celebrando la Misa, y lo asesinaron a sangre fría junto con cinco feligreses. Esta mañana lo explicaba el párroco, Olivier Lompo, en una charla organizada por Cooperación Internacional de Cáritas en Castellón.

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Cooperación internacional de Cáritas presenta un proyecto nacional de apoyo a la población desplazada de Burkina Faso

Miles de personas huyen en Burkina Faso de la violencia terrorista. De este modo, se quedan sin ningún recurso y se convierten en personas desplazadas. Un lugar de paso para esta población es la carretera de Dablo, en la Diócesis de Kaya. Para aportar algún remedio a la situación de estas familias, Cáritas española ha iniciado un proyecto de cooperación.

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