Sabores de trece países en la convivencia gastronómica de Migraciones

La cocina de trece países pudo saborearse en la Convivencia Gastronómica de este año, organizada por el Secretariado de Migraciones. Unas 130 personas se reunieron el domingo pasado en el Pinar del Grao de Castellón para compartir la comida típica de Perú, Colombia, Venezuela, Paraguay, Nigeria, R.D. Congo, Kenia, Mozambique, Madagascar, China, Malasia, India y España. Esta iniciativa pretende crear un espacio de conocimiento y valoración de los diversos colectivos que viven en la Diócesis.

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El desafío educativo

 

Queridos diocesanos:

El sábado, día 20, celebrábamos la Jornada preparatoria en nuestra Diócesis del Congreso Interdiocesano sobre educación, que tendrá lugar en Valencia el próximo mes de Octubre para todas las Diócesis de la Comunidad Valenciana. El Congreso bajo el lema: “La educación: un reto para la familia, la Iglesia y la sociedad”, está destinado a todos los interesados y preocupados por la educación de las nuevas generaciones, y en especial, a quienes estamos implicados en la hermosa tarea educativa, educandos y educadores;  a los padres, que son los “primeros y principales educadores de sus hijos” (GE, 3), así como a sacerdotes, catequistas, profesores, monitores de tiempo libre, entre otros. El Congreso tiene como finalidad reflexionar y sensibilizar sobre la educación hoy, sobre lo que es y significa educar, sus posibilidades y sus dificultades, sobre el modo de educar y sobre cómo complementarse para que la educación sea acorde y concorde en bien de nuestros hijos; queremos también mostrar la alegría de la tarea educativa, porque, pese a su dificultad, educar es amar.

Antes de nada, ¿qué es educar?. La educación no se puede limitar a la enseñanza o instrucción, a la adquisición de conocimientos o de habilidades. Educar –que viene de educere en latín– significa conducir a los educandos fuera de sí mismos para introducirlos en la realidad, hacia una plenitud que hace crecer a la persona. Ese proceso se nutre del encuentro de dos libertades, la del adulto y la del joven. Requiere la responsabilidad del educando, que ha de estar abierto a dejarse guiar al conocimiento de la realidad, y la del educador, que debe de estar dispuesto a darse a sí mismo. Por eso, los testigos auténticos, y no simples dispensadores de reglas o informaciones, son más necesarios que nunca. El testigo es el primero en vivir el camino que propone. Educar es, por lo tanto,  ayudar a alguien a ser per­sona; es ayudarle a descubrir e integrar su propia identidad como hombre o como mujer, a crecer en la libertad y en la responsabilidad basadas en la verdad, en el bien y en la belleza; es ayudarle a descubrir la razón de su ser en el mundo y el sentido de su existencia, para hacerle capaz de vivir en plenitud y con esperanza y de contribuir al bien de la comunidad y de la sociedad.

La tarea educativa nunca ha sido fácil. Sin embargo, la educación se ha convertido hoy en un verdadero problema. El papa Francisco habla del desafío educativo, como uno de  los fundamentales ante los que encuentran los padres, las familias -y el resto de los educadores-, que se hace más arduo y complejo por la realidad cultural actual y la gran influencia de los medios de comunicación y redes sociales (cf. AL, 84). El papa emérito, Benedicto XVI, acuño el término “emergencia educativa”,  para referirse a las dificultades que hoy encuentra todo educador a la hora de “transmitir a las nuevas generaciones los valores fundamentales de la existencia y de un correcto comportamiento” debido a la fractura inter-generacional, el relativismo, el subjetivismo y la exaltación de la autonomía absoluta de la persona. En este contexto es muy ardua una auténtica formación de la persona humana, que le capacite para orientarse en la vida, para encontrar motivos para el compromiso y para relacionarse con los demás de manera constructiva, sin huir ante la dificultad y las contradicciones. En esta situación tanto los educadores se ven muchas veces desbordados y fácilmente tentados a abdicar de sus deberes educativos. Sin embargo, cada día sentimos más la necesidad de ayudar a nuestros hijos para que desarrollen globalmente su personalidad, incluidos los valores humanos y espirituales.

Es preciso retomar la idea de la formación integral, como propone el papa Francisco en el capítulo 7 de la Exhortación Amoris laetitia. La formación integral podríamos describirla como el proceso continuo, permanente y participativo que busca desarrollar armónicamente todas y cada una de las dimensiones del ser humano -ética, espiritual, cognitiva, afectiva-sexual, estética, corporal, comunicativa y trascendente-, a fin de lograr su realización plena.  Todas estas capacidades deben responder a las preguntas más profundas del ser humano. A la vista de todos está la necesidad y la urgencia de ayudar a los niños, adolescentes y jóvenes a proyectar la vida según valores auténticos, que hagan referencia a una visión ‘alta’ del hombre. Para los cristianos, Jesús es el modelo educativo: sólo en Él se esclarece el misterio del hombre (cf. GS 22).

Con mi afecto y bendición,

+ Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón

Fiestas de Lledó, San Juan de Ávila y San Pascual

Relee las homilías que el Obispo,  Mons. Casimiro López Llorente, hizo en las fiestas de:

 

María, la Mare de Déu del Lledó.

“María es presencia de Dios y de su amor en nuestras vidas, en nuestros hogares, en nuestra Ciudad. Hoy nos acogemos de nuevo a su protección de Madre: a sus pies podemos acallar nuestras penas, en su regazo encontramos consuelo maternal y, bajo su protección y tras sus huellas, encontramos el aliento necesario para escuchar y seguir a su Hijo, para ser discípulos misioneros del Señor.”

 

San Juan de Ávila, patrono del clero secular.

“Animados por el espíritu de San Juan de Ávila deseamos manifestar hoy nuestra alegría en el seguimiento del Señor en el camino de nuestro ministerio presbiteral. Cantemos las misericordias del Señor; y con la Virgen María, proclamamos su grandeza por las maravillas que ha obrado en nosotros, por los testimonios de entrega y de santidad de tantos sacerdotes de nuestro presbiterio diocesano.”

 

San Pascual Baylón, patrono de la Diócesis y de la ciudad de Vila-real.

“Celebremos con verdadera fe y devoción a San Pascual. Hacerlo así implica mirar el presente y dejarnos interpelar por nuestro Patrono en nuestra condición de cristianos de hoy; significa preguntarnos por el grado de nuestro amor a Jesucristo, de nuestra fe y vida cristiana, por la transmisión de la fe a nuestros niños y jóvenes, por la vida cristiana de nuestras familias y por la fuerza evangelizadora de nuestras comunidades parroquiales, eclesiales y de nuestras cofradías.”

 

“Fui forastero y me recibiste…” (Mt 25, 35) – 400 años del Carisma Vicenciano

– “Hola, sor María. Muchísimas gracias por acogerme”. – “Bienvenido majo, esta es tu casa”. El pasado miércoles visité la Obra Social Marillac de las Hijas de la Caridad de Castellón, muy próximo a la Universidad Jaume I. En ese rato que estuve allí, llegó un desconocido para quedarse allí a vivir con ellas. Está enfermo, necesita cuidados y sobre todo, un hogar. Las Hijas de la Caridad lo acababan de acoger en ese mismo momento.

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La sección de Burriana de ANE celebra su 125 aniversario

El sábado pasado, 20 de mayo, se celebró el 125 aniversario de la sección de Burriana de la Adoración Nocturna Española (ANE), en la Basílica de El Salvador y acompañados por el resto de secciones de ANE de la Diócesis.

El Obispo, Mons. Casimiro López, durante la Misa que se llevó a cabo para celebrarlo, invitó a los adoradores a continuar orando al Señor, “para que Él nunca esté solo y las iglesias no permanezcan cerradas”. Además, añadió que de este modo se evitarían casos como el ocurrido la pasada semana en la parroquia de Teresa con la profanación de la Eucaristía.

Mons. Casimiro también invitó a los adoradores a que, a través del encuentro con el Señor, “se manifieste el amor de Cristo a través de las obras”, y les habló de la humildad “que nos lleva a las buenas obras”, como recordó también en la Santa Misa Pontifical el día de San Pascual Bailón, patrón de la Diócesis.

Programa El Faro sobre el I Congreso Interdiocesano de Educación

La pasada semana, el programa El Faro, de Mediterráneo Tv, dedicó uno de sus programas a hablar sobre el I Congreso Interdiocesano de Educación que se celebrará el próximo mes de octubre, los días 20 y 21, en Valencia. Nunca antes se había organizado un Congreso así y las tres diócesis se unieron para hablar sobre ello y animaron a todos, especialmente a los padres y a la comunidad educativa, a participar en este encuentro que abordará este tema, la educación, uno de los más fundamentales en la sociedad actual.

Además, a modo de preparación, este mes de mayo han organizado la fase diocesana, que la Diócesis de Segorbe-Castellón celebró el pasado sábado en el Mater Dei.

Ver el programa El Faro aquí.

 

Nueva cubierta para la iglesia de Torralba del Pinar

Este mes han comenzado las obras de sustitución de la cubierta de la iglesia parroquial de la Transfiguración, en Torralba del Pinar. Durante los tres meses previstos de la intervención, la celebración dominical se ha trasladado al Club de Jubilados. D. Juan Gil, carmelita párroco, constata que las obras van a buen ritmo y piensa que para la fiesta patronal, el 6 de agosto, se podrá volver al templo. Leer más

“Es momento que cada uno se plantee su papel ante el reto de la educación”

Fase diocesana del Congreso de Educación

Mons. Casimiro López Llorente, acompañado por el Cardenal Arzobispo de Valencia, D. Antonio Cañizares, ha presidido este sábado la fase diocesana del Congreso Interdiocesano de Educación que se celebrará en octubre en la capital del Turia. Bajo el lema “La educación: un reto para la familia, la Iglesia y la sociedad”, se ha expuesto un modelo educativo que no se limita a la formación utilitarista, sino que busca “enseñar el arte de vivir como personas”. El Obispo ha concluido el acto asegurando que “es momento que cada uno se plantee el papel que debe jugar ante el reto de la educación”.

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La Pascua del Enfermo

Queridos diocesanos:

 

Este VI Domingo de Pascua, la Iglesia en España y nuestra Iglesia diocesana celebra la Pascua del Enfermo. El Señor Resucitado nos llama a atender a los enfermos, pero también a responder a los desafíos actuales de la salud. El Papa Francisco alerta sobre las consecuencias para la salud, generadas por las agresiones al medio ambiente, la falta de una ética ecológica integral, en cuyo centro debe estar la persona, y la falta de atención a los riesgos medioambientales. Consecuencias que se convierten en enfermedades y sufrimiento, especialmente para los más pobres (cf. LS.20,21,29,183).

Hemos de redoblar nuestro compromiso con el cuidado de la creación, con el medio ambiente y con la dignidad de la persona humana. El dolor y la enfermedad, sin embargo, formarán siempre parte del misterio del hombre en la tierra; son propios de nuestra condición humana, finita y limitada. Es justo luchar contra la enfermedad, porque la salud es un don de Dios. Es obligado trabajar contra la degradación medioambiental, provocada por el ser humano, y causa de muchas enfermedades. Pero es muy importante también saber ver el plan de Dios cuando el sufrimiento y la enfermedad llaman a nuestra puerta. Y es propio del cristiano dirigirse a Dios en la enfermedad para pedirle la salud del cuerpo y del espíritu, y no dejar nunca de esperar en la vida eterna, inmortal y gloriosa, cuyo camino ha abierto Jesús, con su muerte y resurrección, y que ha prometido a los que creen y confían en Él.

La clave para leer nuestra propia existencia, especialmente en la enfermedad, es la cruz y la resurrección del Señor. Jesús, el Hijo de Dios, acogió nuestra finitud y debilidad humanas, asumiéndolas sobre si en el misterio de la cruz y haciendo de ellas camino de resurrección. Desde entonces, el sufrimiento tiene una posibilidad de sentido. Desde hace dos mil años, la cruz brilla como suprema manifestación del amor que Dios siente por nosotros y nunca nos abandona: Dios acoge la entrega de su Hijo en la Cruz por amor a la toda la humanidad y lo resucita a la Vida gloriosa de Dios. Quien sabe acoger la cruz en su vida y se entrega a Dios como Jesús, experimenta cómo el dolor, iluminado por la fe, se transforma en fuente de gracia, de esperanza y de salvación.

Ante las preguntas más profundas y personales del ser humano, como preguntas por el sentido de la vida, de la enfermedad y del futuro más allá de la muerte, ¿podemos confiar en algo o en alguien? La Pascua del Enfermo nos invita a mirar a Cristo. “De la paradoja de la cruz brota la respuesta a nuestros interrogantes más inquietantes. Cristo sufre por nosotros: toma sobre sí el sufrimiento de todos y lo redime. Cristo sufre con nosotros, dándonos la posibilidad de compartir con El nuestros padecimientos. Unido al sufrimiento de Cristo, el sufrimiento humano se transforma en medio de salvación. El dolor y la muerte, si son acogidos con fe, se convierten en puerta para entrar en el misterio del sufrimiento redentor del Señor. Un sufrimiento que no puede quitar la paz y la felicidad, porque está iluminado por el fulgor de la resurrección” (San Juan Pablo II).      Dirijamos nuestra mirada a Jesucristo. Nuestra alegría pascual se basa en el amor infinito que Dios Padre nos muestra y nos comunica en la cruz y resurrección de su Hijo; un amor que quiere transformar y renovar nuestras vidas, para caminar según el plan de Dios creador y salvador, que nos ha confía el cuidado de la creación, y nos llama a participar de su propia vida; un amor que quiere iluminar nuestra existencia, también en el dolor, en la enfermedad y en la muerte. Sólo en Jesucristo encuentra reposo nuestro corazón inquieto y turbado. El es la verdadera paz que nada ni nadie pueden ofrecer.

La Pascua del Enfermo nos invita a acoger la presencia sanadora de Cristo en su Iglesia para que llegue a todos y, en especial, a los más pobres y necesitados. Así lo entienden las Hijas de la Caridad, que celebran este año el IV Centenario de su fundación:  ellas están presentes desde hace años en nuestra Diócesis en el campo de la salud, de la enseñanza y de la caridad. Siguiendo el carisma de Vicente de Paul y Luisa de Marillac quieren servir a Jesucristo en la persona de los pobres, marginados y enfermos con espíritu de humildad, sencillez y caridad. Les felicitamos y les encomendamos a la protección de María, la Virgen de la Medalla Milagrosa. Bajo su protección ponemos también a todos los enfermos, a sus familias y a sus cuidadores.

Con mi afecto y bendición,

+ Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón.

Consagración del Carmen del Grao de Burriana al Corazón Inmaculado

En la fiesta de la Virgen de Fátima, 60 adultos y 200 niños de la parroquia de Ntra. Sra. del Carmen del Grao de Burriana se consagraron al Inmaculado Corazón de María. Se han estado preparando desde octubre pasado con un equipo de los Heraldos del Evangelio que mensualmente organizaba una jornada catequética. El párroco, D. Antonio Losas, esperaba que esta iniciativa ayude a fundamentar la vida de la comunidad parroquial en los pilares de la Eucaristía y la Virgen. Y el resultado es que los adultos se seguirán encontrando para orar y renovar su consagración.

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