Restauran tres valiosos pergaminos de los siglos XV y XVI de la parroquia de Villahermosa

La parroquia de La Natividad de Nuestra Señora de Villahermosa del Río está de enhorabuena por la restauración de tres valiosos pergaminos de los siglos XV y XVI, provenientes de la primitiva iglesia (ubicada en La Muela) y que han sobrevivido hasta nuestros días a diversos actos bélicos, como la Guerra de Sucesión (1701-1713) y la Guerra Civil Española (1936-1939). A día de hoy son los documentos escritos más antiguos que posee Villahermosa del Río y pertenecen al patrimonio de la parroquia local.

El pasado sábado 28 de noviembre, el Obispo de la Diócesis de Segorbe-Castellón, D. Casimiro López Llorente; David Montolío, de la Delegación Diocesana de patrimonio; y el párroco del municipio, Héctor Gozalbo; tras la celebración de las confirmaciones presentaron los documentos en el interior de la parroquia. Los presentes pudieron comprobar el trabajo de recuperación de los mismos, hechos a base de pieles, de ovejas o terneros. “Los presentes textos en pergamino, censales y beneficios de los siglos XV y XVI, ahora rescatados del olvido y restaurados, confirman el gran legado de la Iglesia de Dios en el pueblo de Villahermosa del Río y son también fruto del testimonio de la labor de nuestras parroquias y de la diócesis en el mantenimiento de nuestro rico patrimonio histórico”, manifestaba David Montolío, de la Delegación Diocesana de Patrimonio de la Diócesis. Y añade: “Habiendo poseído un enorme legado documental y archivístico, conforme a la grandísima importancia que tuvo Villahermosa dentro del Arzobispado de Valencia (hasta 1.960) prácticamente todos sus fondos fueron destruidos o expoliados en la Guerra Civil Española. Sólo estos tres documentos han pervivido y debían ser restaurados. Nuestro agradecimiento al párroco por impulsar esta recuperación”.

“Este tipo de actuaciones demuestran el gran celo que han tenido nuestras parroquias en la conservación del patrimonio histórico y  los pergaminos que hoy presentamos constituyen una verdadera esencia de la historia de la comunidad de Villahermosa. Así como demuestra el importante trabajo de digitalización que estamos llevando a cabo en la Diócesis”, puntualizó el Obispo. D. Casimiro López Llorente.

Se trata de tres pergaminos de gran formato, completamente desconocidos para la historiografía y de un grandísimo valor histórico, dos de ellos relativos a los beneficios de los altares de San Esteban y San Lorenzo y al de San Juan y San Vicente. Escritos con tintas ferrogálicas, solución acuosa a partir de sales de hierro y ácidos gálico, tienen un tamaño de 69 x 40 cm, 40 x 63 cm y 42 x 70 cm, estando datados cronológicamente en 1474, 1505 y 1506.

PROCESO DE RECUPERACIÓN

La intervención ha sido llevada a cabo por la empresa Trestaller de Valencia, de amplio currículo en tratamiento de obras documentales en archivos de nuestra provincia eclesiástica, con el apoyo de la delegación de Patrimonio Cultural de la Diócesis y el patrocinio de la propia parroquia. La intervención ha consistido en la desinsectación y eliminación de hongos, fijación de tintas y policromías para garantizar la durabilidad del texto, aspirado y limpieza mecánica en seco, con estabilización higroscópica. Además, al estar muy deformados por el paso del tiempo y el plegado en el que fueron encontrados, como piel natural que son, se han eliminado las deformaciones y pliegues, restaurados los cortes y desgarros y hecho un tratamiento contra la humedad, siendo montados en una protección conservativa en passepartout con protección de Mylar transparente con filtro protector ultra violeta.

A partir de ahora los pergaminos estarán expuestos en el museo parroquial para todos aquellos historiadores o curiosos que quieran conocerlos de cerca.

Restauración de la talla románica de Sant Joan de Penyagolosa

El servicio de restauración de la Diputación de Castellón, gracias a un convenio con el Obispado, se va a encargar de la restauración de esta talla, que preside el altar mayor del santuario de Sant Joan de Penyagolosa, y que es propiedad de la parroquia de Vistabella del Maestrat.

La obra se encontraba necesitada de una intensa restauración, deteriorada por la carcoma, roturas y pérdidas de las capas de pintura, así como por diversas intervenciones y repintes antiguos que habían distorsionado la percepción original de la pieza.

Siendo anónimo su autor, se trata de una talla de madera policromada, de estilo románico, de entre finales del siglo XIII y el primer cuarto del siglo XIV, y de pequeño tamaño, pues mide 111 cm, por lo que es fácilmente transportable en procesiones y romerías.

El santo va vestido con túnica de plegado recto y rígido por debajo de la rodilla, descalzo y señalando con el dedo índice hacia arriba, y se le reconoce por la filacteria que porta en la mano izquierda, pues no presenta los atributos propios del Cordero o la pelliza corta de camello con que suele aparecer representado.

Responde a un esquema tradicional románico italo-bizantino que influyó fuertemente en el siglo XIII, que llegó tardíamente a las tierras valencianas recién conquistadas, pero donde se asentó con éxito.

Por otra parte, si la principal base de la economía de las poblaciones del interior de la Diócesis era la ganadería, no se hace difícil entender que en el contexto medieval se dedicaran espacios de culto al santo patrón de los peleteros, de los sastres, de los zurradores, talabarteros y sobre todo, de los cardadores de lana, pues porta normalmente el Cordero junto a él en la iconografía más tradicional, ya que era la ganadería ovina el principal brazo activador de recursos de la zona.

Restauración de la Ermita del Calvario de Nules

La Diócesis de Segorbe-Castellón, atenta a la conservación de su patrimonio, inicia por vía de urgencia, ante el inesperado colapso de la cubierta de la ermita del Calvario de Nules, los trabajos de recuperación de la misma.

La ermita del Calvario, ubicada junto al Barranco de la Serraleta, se encuentra en la parte posterior de la Residencia de ancianos “Virgen de la Soledad”. La ermita, construida a finales del siglo XVII, formaba parte del conjunto de antiguas estaciones del Vía Crucis destruido durante la guerra civil española, del que constituía la última estación. Esta ermita consta de fachada sencilla con puerta, óculo en el centro del hastial y remate de espadaña. Es un edificio sencillo uninave cubierto con bóveda de decoración esgrafiada y tejado a dos aguas, y por el flanco norte, lleva adosada la casa del ermitaño.

Hace un año se realizó, por parte de los técnicos del Obispado, un estudio fotográfico  e informe técnico del estado de la ermita, no apreciándose peligro inminente de derrumbe. Muy degradada en los últimos años, al encontrarse fuera de culto, la bóveda ha colapsado recientemente de manera repentina e imprevista. Ante la inesperada situación de derrumbe de la cubierta, la Diócesis está trabajando para la estabilización del edificio y la recuperación de los materiales originales para su reposición y restauración. Para ello también solicitará la colaboración de otras entidades y administraciones.

La revista cultural Yuste publica un estudio sobre el desconocido periodo barroco en Segorbe

Tras el gran impulso constructor del primer tercio del siglo XVII en Segorbe y poblaciones cercanas, la implantación del estilo barroco en la Diócesis era muy desconocido. Hasta la publicación del artículo en el último número de la revista Yuste, presentado el sábado pasado. Lo firman David Montolío y Ángel Albert, doctor en historia del arte y arquitecto diocesano, respectivamente, de la Delegación de Patrimonio, junto con el archivero municipal de la ciudad, Rafael Simón. El objetivo es “aportar a los investigadores informaciones documentales de un periodo artístico brillante en el que se generan edificaciones religiosas de un grandísimo calado histórico para nuestras comarcas”.

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El Museo de la Catedral recupera un caja de reliquias del siglo XVI

El Museo de la Catedral de Segorbe ha presentado recientemente un caja de reliquias de manufactura morisca del siglo XVI. Se trata de una de las más bellas piezas de artes figurativas conservadas en la institución diocesana. La restauración ha sido iniciativa de la Asociación Seo de Segorbe. Se realizó durante el año pasado, pero no se pudo presentar hasta ahora a causa de las limitaciones de la pandemia.

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En 2019 la Diócesis concluyó 34 intervenciones de mantenimiento de patrimonio, ahorro energético y apoyo pastoral

Durante el año pasado, 2019, se realizaron 34 obras en diversas parroquias de Segorbe-Castellón que supusieron una inversión total de 1.621.285,63 €. El 71% del presupuesto lo han sumido las propias parroquias y la administración diocesana, lo que muestra el interés del Obispado en mantener y rehabilitar el patrimonio, como ha declarado el ecónomo diocesano, Tico Gómez. Una parte destacable de la inversión se ha destinado a mejorar la eficiencia energética y a instalaciones al servicio de la pastoral.

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Recomendaciones sobre procedimientos de desinfección en bienes culturales con motivo de la reapertura de los templos

Ante la situación actual de crisis sanitaria por COVID19 y la próxima reapertura de los templos, de acuerdo con las disposiciones del Ministerio de Cultura y Deporte, a través de la Dirección General de Bellas Artes, la Delegación Diocesana de Patrimonio Cultural, hace las siguientes recomendaciones para la desinfección del Patrimonio Cultural:

 

  1. SOBRE INTERIORES DE BIENES INMUEBLES

En la medida de lo posible y en función de las circunstancias, evitar realizar labores de desinfección masiva en este tipo de elementos (no recomendándose realizar fumigaciones o pulverizaciones generalizadas dentro de los templos). Debe tenerse en cuenta que la mayoría de estos edificios y otros elementos de interés patrimonial, han estado cerrados y sin uso por las medidas de confinamiento y que, según establecen los científicos, la pervivencia del virus en los materiales es limitada en el tiempo pudiendo persistir en la superficie de ciertos materiales de seis a nueve días.

De manera generalizada para la desinfección los productos más eficaces utilizados de manera general son los siguientes: alcohol etílico (etanol), lejía (hipoclorito sódico) y peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) e incluso derivados del amonio cuaternario; sin embargo, estas soluciones son peligrosas para los materiales que componen el patrimonio cultural: piedra, ladrillo, cerámica, metales, vidrios, madera, pinturas y policromías, textiles, etc. Todas estas soluciones pueden dañar los materiales que forman parte de elementos patrimoniales, provocando daños de manera irreversible. De manera que nunca rocíe paredes con soluciones cloradas a base de lejía o con los productos mencionados, ni vaporice o nebulice estas soluciones en espacios interiores.

En cuanto a las actuaciones más recomendables en zonas interiores sin incidencia directa con bienes artísticos, es la pulverización controlada de Ozono, porque es el desinfectante y antiséptico que más destaca por ser altamente eficiente como bactericida, viricida y fungicida. Además, es inocuo con el medio ambiente e inofensivo para las personas. Esta actuación ha de hacerse por una empresa especializada. El Covid-19 en contacto con el ozono muere en cinco minutos.

Dentro de los templos para superficies que carezcan de valor histórico o artístico, se recomienda la limpieza mediante los siguientes medios:

  • Los suelos modernos de baldosas o mármoles pueden limpiarse con agua y jabón e incluso con agua y lejía sin superar el 0,5% que recomiendan las autoridades sanitarias (no aumentar la concentración porque no se gana en efectividad y aumentan otro tipo de problemas). Debe evitarse el contacto con paredes y otro tipo de superficies.
  • Los pavimentos antiguos y/o de madera se verán afectados por la lejía. Se debe utilizar jabón neutro (la mayoría de jabones ecológicos de limpieza que podemos encontrar en los comercios para estos usos lo son). Evitar lavavajillas, friegasuelos convencionales y humedecer en exceso formando charcos.
  • Sobre enseres y equipamiento diverso (sin interés histórico o artístico): barandillas, pomos, bancos de iglesia, pasamanos, vitrinas, puertas y mobiliario moderno. La limpieza/desinfección deberá ser más cuidadosa. Hay que tener especial interés en las zonas que puedan ser posibles focos de contagio, tales como puertas, bancos, reclinatorios, confesionarios, pilas de agua bendita, entre otros.

Utilizar paños de tela desechables o rollos de papel de cocina y el jabón neutro recomendado para pavimentos antiguos. Este producto viene en gel por lo que puede mezclarse con agua en una botella pulverización o spray. También se puede utilizar etanol disuelto al 70% en agua, así como otros productos desinfectantes libres de lejía.

  • Metales y cristales modernos. Pulverizar con la solución, dejar actuar un minuto y retirar con tela o papel humedecido en agua.
  • Elementos como muebles y puertas de madera. El alcohol o la lejía daña los acabados y barnices. Mojar con la solución jabonosa un paño o papel, limpiar la superficie y dejar actuar. Luego retirar los restos jabonosos con paños o papel humedecido en agua y desecharlos tras la operación, procurando no mojar en exceso.
  • Zonas museísticas. Cuando se abran al público se incluirán en los procedimientos de limpieza. De forma especial aquellas zonas que hayan podido ser tocadas por los visitantes, como superficies de exteriores, vitrinas, etc. Esta medida se recomienda mantenerla permanentemente, una vez se vuelva a la normalidad, para evitar la futura difusión de cualquier patógeno. No será necesario tomar ningún tipo de medida en el espacio interior de vitrinas ya que su acceso es restringido y sólo por el personal de cada parroquia.

Una vez efectuada la desinfección y limpieza de las zonas comunes favorecer siempre la ventilación de los espacios limpiados para evitar la acumulación de compuestos orgánicos volátiles (COVs) surgidos de la evaporación de las disoluciones desinfectantes. Esta operación se realizará principalmente por la seguridad y salud de las personas trabajadoras pero también por la correcta conservación del patrimonio cultural ya que la acumulación de COVs en espacios cerrados resulta dañina.

 

  1. SOBRE EXTERIORES DE BIENES INMUEBLES

En relación a la desinfección mediante pulverización de las zonas exteriores (espacios públicos) de los bienes inmuebles que se está desarrollando en muchos lugares, hay que estar alerta para que se evite rociar de manera directa los objetos o edificios de valor histórico-artístico, tales como portadas o imágenes que estén expuestas en la vía pública. En el entorno directo a estos bienes culturales (a menos de 1 metro de distancia, como aceras próximas o zócalos de edificios) se utilizará preferiblemente una disolución de etanol disuelto al 70% en agua proyectada a baja presión. Como indican las autoridades sanitarias, esta solución desinfectante resulta efectiva frente al virus y a su vez su pulverización resulta menos dañina que la de hipoclorito sódico (lejía) sobre materiales como la piedra, el ladrillo, la madera y el metal.

Los tratamientos desinfectantes se evitarán siempre en las proximidades de los bienes culturales policromados (por ejemplo portadas de iglesias) siendo mucho más recomendable mantener una línea perimetral de seguridad para evitar la aproximación y contacto directo de las personas. Nunca es recomendable tocar de manera directa los bienes culturales pero esta premisa, en una situación como la de ahora, es todavía más necesaria. Los virus sólo pueden desarrollarse en los seres vivos pero la permanencia de partículas víricas (provenientes del contacto directo o por la saliva) sobre las superficies puede suponer un foco de contagio. De esta forma también se evitará la necesidad de aplicar productos de limpieza o desinfección sobre los bienes culturales.

 

  1. SOBRE BIENES MUEBLES

SIEMPRE, antes de actuar sobre bienes muebles de interés histórico-artístico o declarados Bien de Interés Cultural, contactar con esta Delegación Diocesana de Patrimonio Cultural, para señalar así los criterios previos y la idoneidad de los profesionales señalados para la esterilización de los mismos, evitando así daños irreparables a los mismos.

  • NUNCA se debe realizar desinfecciones con productos corrosivos, virulentos ni agresivos, como la lejía o el amoniaco sobre los bienes muebles (esculturas, retablos, pintura, marcos y orfebrería). De igual modo, hay que evitar las pulverizaciones generales con otros productos o incluso agua con jabón, ya que pueden provocar alteraciones irreparables. Por lo general los productos de limpieza que se usan para desinfectar son derivados del cloro y provocan alteraciones sobre la materia base y con mucha probabilidad variaciones en la coloración, además de ser nocivo para la salud de las personas.
  • No intentar desinfectar una obra de arte, un elemento histórico o documental sin previa consulta a la delegación de patrimonio. Si se tiene la sospecha que algún elemento pueda estar contaminado, retírese a zonas no accesibles el tiempo recomendado (el virus no permanecerá en las superficies más de nueve días, eleve el periodo de cuarentena a 14 días si quiere estar más seguro). Esto es válido para orfebrería, libros y pequeños objetos. Los objetos que por su peso y/o tamaño no pueden ser retirados a un espacio no accesible, deben protegerse con barreras físicas para evitar el contacto.
  • Los vasos sagrados y otros elementos de orfebrería que se utilizan en la Eucaristía, se podrán desinfectar con una solución de alcohol a 70% o limpiándolos empleando un jabón neutro, secando bien toda la superficie al finalizar la limpieza. Se recomienda no utilizar en este periodo piezas significativas, de este modo evitamos una limpieza más incipiente sobre estos bienes. De igual modo estas indicaciones se hacen extensibles a los ornamentos litúrgicos textiles de mayor relevancia, para evitar tener que proceder a una desinfección que pueda alterar su estado. Es por ello, que se recomienda el uso de ornamentos sencillos, así como evitar el uso por diversos sacerdotes o ministros de la misma indumentaria.

 

  1. INDICACIONES SOBRE LA APLICACIÓN DE ESTAS RECOMENDACIONES.

Todos los procesos de limpieza y desinfección se realizarán siempre con los correspondientes EPIs que garanticen la seguridad de la persona. Es esencial conocer la naturaleza y composición de los productos a utilizar en la limpieza, así como del bien cultural sobre el que se van a aplicar, para valorar la compatibilidad de ambos. Se deben evitar mezclas de productos sin conocer de antemano su compatibilidad. Es el caso de la conocida reacción entre la lejía (hipoclorito sódico) y el amoniaco que genera vapores de elevada toxicidad. Ante cualquier duda con los procesos de limpieza y desinfección lo mejor es no aplicar ningún tratamiento, ya que se pueden generar daños irreversibles sobre el patrimonio cultural, y consultar con la Delegación de Patrimonio Cultural el proceso a seguir.

 

 

Castellón, a 3 de mayo de 2020

 

Hallan restos arqueológicos en la ermita de San Francisco Javier de Soneja

Las obras de rehabilitación de la ermita de San Francisco Javier de Soneja han sacado a la luz importantes restos y evidencias históricas de gran interés, y no sólo se están documentando las diferentes fases constructivas del edificio barroco, desde sus inicios a las diferentes reformas posteriores, de tiempos ilustrados hasta el S. XX, sino que también se ha descubierto la existencia en su subsuelo de un edificio tardoantiguo, posiblemente visigodo.

Cabe recordar que el edificio es obra de nueva planta, edificado a finales del S. XVII por influencia de los jesuitas en la comarca del Alto Palancia, y en el que actualmente se estaban realizando varios trabajos con el objetivo de reforzar su cimentación, de cambiar la pavimentación interior del edificio, así como de mejorar la de red de saneamiento.

Así, tras las prospecciones ordinarias de control y seguimiento arqueológico realizadas en el subsuelo del templo, se ha encontrado una estructura datada mil años antes del inicio de la construcción de la ermita, y con orientación norte-sur.

Los potentes muros de mampostería y argamasa de cal, junto con la presencia de fosas simples y múltiples, con cubierta de losas de piedra y enterramientos humanos en su interior, un pavimento central realizado en opus signinum (material de construcción utilizado en la antigua Roma) a modo de vía sacra, han permitido a los expertos acotar una primera cronología de alrededor de los siglos VI-VII.

Los investigadores, aún en pleno proceso de trabajos y estudios previos, se enfrentan a un gran edificio, posiblemente religioso, revocado de estucos y policromías interiores, que podría constituir casi con toda probabilidad una de las primeras construcciones conservadas, esencialmente dedicadas al culto cristiano en tierras de nuestra diócesis de Segorbe-Castellón.

Una exposición de Benlliure conmemora el 50º aniversario de la parroquia San Francisco de Asís de Vila-real

El pasado 30 de enero se inauguró, en El Convent, espai d’art, la exposición “Sant Francesc somiat per Benlliure”, una colección de 64 acuarelas que constituye uno de los más grandes tesoros que posee la provincia franciscana de la Inmaculada y que ahora ha llegado a Vila-real para conmemorar los 50 años de trayectoria de la parroquia San Francisco.

La temática de esta muestra del pintor valenciano Josep Benlliure es sobre los principales momentos de la vida del santo, y están cedidas por el santuario del Sant Esperit de Gilet. Las acuarelas estuvieron encargadas por la Tercera Orden Franciscana al pintor con motivo del 700 aniversario de la muerte de San Francisco de Asís, con las que se quería ilustrar la obra escrita por Antonio Torró y publicada en 1926, en la que se recogen los principales momentos de la vida espiritual del santo.

El prior de la comunidad franciscana de Vila-real, Francesc Costa, hizo hincapié en la importancia de la belleza e invitó a todo el público a disfrutar de esta joya, que se podrá visitar hasta el próximo 23 de febrero, en horario de jueves a domingo de 17,30 a 20,30 horas.

El acto de inauguración contó con la música y cantos del coro parroquial que, en esta ocasión ofreció un repertorio dedicado a San Francisco de Asís. Un vídeo conmemorativo de los 50 años de vida parroquial, con sus colectivos como actores protagonistas.

La Diócesis de Segorbe-Castellón sigue velando por el patrimonio espiritual y cultural de Sant Joan de Penyagolosa

Desde hace algunos meses el complejo del Santuario de Sant Joan de Penyagolosa permanece cerrado por haber cesado los últimos arrendatarios del restaurante y de la hospedería, y no poder garantizar el servicio que se venía ofreciendo a todos los que se acercaban a este emblemático lugar. El Obispado de Segorbe-Castellón, propietario del inmueble, está preocupado por el estado y el deterioro de algunas dependencias del complejo. Por esta razón y teniendo en cuenta su valor histórico y religioso, inició hace tiempo conversaciones con diversas instituciones públicas para la recuperación y puesta en valor de esta joya patrimonial religiosa, con el objetivo de buscar medios para restaurar y dinamizar todo el conjunto arquitectónico.

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