La liturgia, como celebración de la fe

Queridos diocesanos:

Con la alegría y la certeza de sabernos amados por Dios, acompañados por el Señor resucitado y alentados por el Espíritu Santo acabamos de comenzar un nuevo curso pastoral. Como Iglesia diocesana queremos seguir trabajando juntos “por una parroquia evangelizada y evangelizadora”, como reza nuestro Plan Pastoral. Este año nos centramos en su tercer objetivo; y, en concreto, en la Liturgia y la Iniciación cristiana, de la que ya traté algo en la última carta.  Fijémonos hoy en la primera.

El centro de la Liturgia es la Eucaristía en la que actúa Cristo mismo a través de su Iglesia y actualiza el misterio pascual, su muerte redentora y su resurrección vivificadora. También forman parte de la Liturgia los otros sacramentos, la Liturgia de las horas, las bendiciones, etc.

Leer más

Un nuevo curso pastoral

Queridos diocesanos:

Después de la pausa del verano, os saludo a todos en el Señor. Poco a poco se va poniendo en marcha un nuevo curso. También en nuestra Iglesia diocesana, en nuestras comunidades parroquiales y religiosas, movimientos, asociaciones y grupos nos disponemos a comenzar un nuevo curso pastoral al servicio de la misión evangelizadora que Jesús nos ha confiado. Esta misión es la que nos identifica como cristianos, como parroquias y comunidades cristianas, como Iglesia. Jesús nos sigue diciendo hoy: “Id y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado” (Mt 28,19-20). Leer más

Invitación del Obispo a la Jornada Diocesana de Inicio de Curso

A todo el Pueblo de Dios en Segorbe-Castellón:

sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y seglares

Amados hermanos y hermanas en el Señor Jesús:

Poco a poco se va poniendo en marcha un nuevo curso. También en nuestra Iglesia diocesana, en los servicios diocesanos, arciprestazgos, comunidades parroquiales y religiosas, movimientos, asociaciones y grupos nos disponemos a comenzar un nuevo curso pastoral al servicio de la misión evangelizadora que Jesús nos ha confiado. Esta misión es la que nos identifica como cristianos, como parroquias y comunidades cristianas y como Iglesia diocesana. Jesús nos sigue diciendo hoy: “Id y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado” (Mt 28,19-20).  Leer más

La Diócesis recoge las encuestas de los jóvenes

Hoy, 4 de septiembre, finaliza el plazo en el que los jóvenes de la Diócesis de Segorbe-Castellón pueden hacerle llegar al Obispo, Mons. Casimiro López, el formulario de preguntas que se les entregó antes de finalizar el pasado curso: “Tomad estas preguntas con todo el peso que tienen, que es el peso de vuestra existencia, de vuestra fe, de vuestra capacidad de amar y ser amados”, les aconsejó Mons. Casimiro López cuando les entregó el formulario de preguntas que ellos debían responder, y les animaba: “Ofrecedle a la Iglesia aquello en lo que queréis que la Iglesia, como Madre, os acompañe, ilumine o aconseje”.

Este cuestionario les fue entregado a los adolescentes junto al Documento Preparatorio para el Sínodo de jóvenes que el Papa ha convocado para el próximo año 2018, en el que se explaya en hablar sobre la importancia del discernimiento de los jóvenes sobre sus vocaciones. El delegado de Infancia y Juventud, don José Miguel Sala, explica que el Obispo y él han estado reuniéndose con los jóvenes de la Diócesis durante todo el curso para trabajar este documento y guiándoles en su camino de discernimiento sobre sus vocaciones.

De cara al curso que comienza, don José Miguel Sala desvela que se ha formado un Consejo de jóvenes que coordinará todas las actividades que se hagan en las diferentes parroquias de la Diócesis.

Comunicado del Obispado de Segorbe-Castellón por el atentado en Barcelona

El Obispo de Segorbe-Castellón, Mons. D. Casimiro López Llorente, junto con la comunidad católica de Segorbe-Castellón, manifiesta el dolor por los fallecidos y heridos del atentado terrorista perpetrado la tarde del 17 de agosto en las Ramblas de Barcelona. 

La Diócesis de Segorbe-Castellón rechaza y condena de la manera más absoluta toda manifestación de locura homicida, de odio, de terrorismo, de ataque contra la paz. Nada puede justificar hechos como éste.

Junto con toda la Iglesia eleva y pide oraciones a Dios por el eterno descanso de las víctimas mortales, por el consuelo de sus familiares y por el pronto restablecimiento de los heridos. Así mismo se solidariza con la población de Barcelona y pide orar a Dios por la paz en el mundo entero.

 

Castellón de la Plana, 17 de agosto de 2017.

Nombramientos y ceses en la Diócesis de Segorbe-Castellón

El Excmo. y Rvdmo. Mons. Casimiro López Llorente, Obispo de Segorbe-Castellón, con fecha 24 de julio de 2017, ha firmado los siguientes nombramientos. Los titulares de los ministerios parroquiales deberán tomar posesión canónica de los mismos o se incorporarán en el mes de septiembre lo más tardar el 17 de dicho mes.

Leer más

El tesoro escondido

Queridos diocesanos:

Nuestra sociedad occidental está en crisis. No se trata sólo de una crisis moral y de valores, o social, política e institucional, por grave que pueda ser. Se trata de un profundo cambio cultural. No estamos en una época de cambios sino en un verdadero “cambio de época”. Nuestro tiempo es como una “época de perplejidades”, es decir, de incertidumbres, confusiones y dudas. Más allá de todas estas crisis y en su raíz, hay una crisis que atraviesa el corazón de los hombres. Es una crisis radical, existencial, espiritual: una crisis que afecta al ser y a la existencia misma, a su sentido, a su validez, a su orientación fundamental.

Leer más

Gratitud a nuestros abuelos

Queridos diocesanos:

En la festividad de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María, el día 26 de julio, se viene celebrando “El día de los abuelos”. Os invito a tener en este día un recuerdo muy especial para los abuelos: es una fecha muy apropiada para recordar a nuestros abuelos y mostrarles nuestro afecto, reconocimiento y gratitud. Es un día propicio para rendir nuestro homenaje a tantos hombres y mujeres que juegan un papel tan importante en nuestras vidas, sobre todo en esta época que nos ha tocado vivir. Ellos nos recuerdan que la familia sigue siendo de lo más grande que tenemos: ella es la base y el cimiento de nuestra sociedad. Debería ser un día para una sincera acción de gracias por su sencillo y valioso testimonio. Leer más

Vientres de alquiler

Queridos diocesanos:

Los vientres de alquiler o maternidad subrogada han saltado de nuevo a la actualidad al haberse presentado en el Parlamento una propuesta de ley para su legalización y regulación. Por razones de espacio me centraré en lo fundamental.

Se habla de vientres de alquiler -maternidad subrogada o sustitutiva-, cuando una mujer alquila o cede su vientre a terceros para gestar un bebé, que puede tener con ella lazos genéticos o no, por el que va a recibir una compensación económica o de otro tipo. Una vez nacido, el bebé ha de ser entregado a quien o quienes lo encargaron, quienes serán sus padres legales. ¿Qué decir de esta cuestión? Leer más

Responsabilidad y prudencia en el tráfico

Queridos diocesanos:

Cada primer domingo de julio y cercana la fiesta de San Cristóbal celebramos la Jornada de Responsabilidad en el tráfico. Es una invitación a reflexionar sobre el significado y la importancia de la conducción, así como sobre la urgente necesidad de esmerar nuestra prudencia y responsabilidad en el tráfico. No podemos ignorar que nuestras imprudencias pueden causar desgracias a otras personas. A este respecto, el Concilio Vaticano II, en la Constitución Apostólica Gaudium et Spes, dice: “Algunos subestiman ciertas normas de la vida social, por ejemplo, las referentes a las normas de vialidad, sin preocuparse de que su descuido pone en peligro la vida propia y la vida del prójimo”.

Circular en automóvil, motocicleta o bicicleta, o transitar a pie por la carretera o la calle, es un derecho legítimo, y, la mayoría de las veces, una necesidad. El vehículo es un instrumento de trabajo para muchos y de esparcimiento para otros. En estos días de verano, millones de personas se desplazan de un lugar a otro para iniciar sus vacaciones o regresar de ellas; no olvidemos tampoco a los millones que diariamente lo hacen por motivos laborales y sociales. La conducción se ha convertido en un hecho habitual en nuestra vida cotidiana. Los desplazamientos de un lugar a otro tan frecuentes y tan propios de la vida moderna son expresión de la vida como viaje y como camino.. Cuando nos ponemos en camino, tenemos la esperanza de llegar felizmente a nuestro destino. Pero esto, por desgracia, no siempre sucede así.

Viajar en automóvil, en moto o en bicicleta, o desplazarse a pie es una acción humana. Pero esa acción, buena en sí y que persigue también un fin bueno, se ve afectada para mal, si no se respetan las normas de la circulación y de la convivencia; no hacerlo pone en juego las vidas y los bienes de otras personas, incluidos los propios. Y de todos ellos, evidentemente, es responsable el hombre.

El factor humano lo abarca todo. La vialidad supone la existencia de tres importantes elementos: el hombre, el vehículo y la vía sea la carretera o la calle. Sin embargo, el ámbito humano lo abarca todo, ya que el estado de las carreteras, las condiciones mecánicas del vehículo y el cumplimiento de las normas de circulación dependen de la actuación humana. En este sentido, la atención debe centrarse, sobre todo, en educar la conciencia cívica y moral de quienes circulan o transitan. Es cierto que el número total de accidentes y de víctimas mortales ha descendido notablemente. Con todo, es preciso redoblar los esfuerzos, por parte de cada uno y desde todas las instancias públicas y privadas, para seguir reduciendo dichas cifras hasta donde sea posible. Salvar una sola vida humana bien merece la pena.

Conducir quiere decir ‘convivir’. Esto pide de todos los implicados hacer que la carretera y la calle sea más humana. Conducir un vehículo o transitar por la calle es, en el fondo, una manera de relacionarse, de acercarse y de integrarse en una comunidad de personas. Esto supone, sobre todo en el conductor, ser dueño de sí mismo, prudencia, responsabilidad, espíritu de servicio, conocimiento y observancia de las normas del código de circulación y disponibilidad para prestar una ayuda desinteresada a los que la necesitan, dando ejemplo de caridad. Conducir quiere decir también controlarse y dominarse, no dejarse llevar por los impulsos.

La actitud al volante debería ser de atención y prudencia. La mayor parte de los accidentes son provocados precisamente por la falta de atención y por imprudencia. Por eso la prudencia es una de las virtudes más necesarias e importantes en relación con la circulación. Esta virtud exige un margen adecuado de precauciones para afrontar los imprevistos que se pueden presentar en cualquier ocasión. Desde luego, no se comporta según la prudencia el que se distrae al volante con el móvil, el que conduce a una velocidad excesiva, el que descuida el mantenimiento de vehículo, el que conduce bajo los efectos del alcohol o de las drogas. Redoblemos nuestros esfuerzos y nuestro sentido de responsabilidad y de prudencia como conductores y también como peatones.

Con mi afecto y bendición,

+ Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón