“24 horas para el Señor”: un regalo de Dios para ti y para mí

Parece que no, pero en la calle no se escucha del todo bien. Cuando vamos caminando con alguien y hablamos, parece que nos tengan que gritar para poder entender. Y a veces intentamos hablar con nosotros mismos, pensar en cosas determinadas, y cuando nos damos cuenta, estamos pensando en otras muy distintas, que nada tienen que ver con lo que nuestra voluntad ha marcado. ¿Por qué si quiero pensar en lo que vamos a hacer mi familia y yo estas vacaciones de Pascua acabo pensando en la lista de la compra? ¿O cuando quiero pensar en lo que voy a jugar con mi hijo cuando llegue a casa acabo pensando en el trabajo que tengo que hacer mañana? Leer más

Llamada al hombre

La paradoja nórdica. Es un término acuñado por los sociólogos y psicólogos sociales para referirse al sorprendente nivel de violencia contra las mujeres en sociedades donde reina el mayor grado de igualdad. Los investigadores reconocen que no han encontrado aún respuestas a este fenómeno. Pero el gobierno sueco ya ha organizado un programa educativo para hombres jóvenes. Parece, pues, que no todo se soluciona con porcentajes paritarios, por importantes que sean. Parece que un factor esencial es el concepto que tenga de si mismo el varón. Y no es fácil, porque esa imagen se ha difuminado. Leer más

¿Por qué una nueva edición del Misal Romano?

El pasado 27 de enero, los sacerdotes de la Diócesis de Segorbe-Castellón tuvieron una formación permanente sobre Profundización Teológica en el Seminario Mater Dei, en la que se expuso, entre otras cosas, la III edición del Misal Romano, y que los sacerdotes comenzarán a emplear en las eucaristías a partir del I domingo de Cuaresma, el próximo 5 de marzo. Leer más

“Tuve hambre y me disteis de comer” (Mt 25,35)

Manos Unidas es la Asociación de la Iglesia Católica en España para la ayuda, promoción y desarrollo del Tercer Mundo, así como en la sensibilización de la población española. El segundo domingo del mes de febrero, Manos Unidas celebra todos los años la Campaña contra el Hambre y este año será el próximo domingo, 12 de febrero, una campaña que se enmarca dentro del trienio (2016-2018) en el que la Asociación Católica está trabajando para dar respuesta a las causas y problemas que provoca el hambre en el mundo.

“Manos Unidas es la Organización No Gubernamental (ONG) de lglesia Católica Española para la ayuda en los países en vías de desarrollo de voluntarios y seglar, así como una asociación pública de fieles”. Así es como lo explican Pilar Acín y Nieves Prieto, la Presidenta Delegada y la Responsable de Comunicación de Manos Unidas de Segorbe-Castellón. Leer más

“¿Qué sería del mundo si no existieran los religiosos?”

“En realidad, la vida consagrada está en el corazón mismo de la Iglesia como elemento decisivo para su misión, ya que «indica la naturaleza íntima de la vocación cristiana» y la aspiración de toda la Iglesia Esposa hacia la unión con el único Esposo”. San Juan Pablo II, ‘Vita Consecrata‘, 25 de marzo de 1996.

El próximo jueves, 2 de febrero, la Diócesis de Segorbe-Castellón estará de conmemoración por la Presentación del Señor y Día de la Vida Consagrada. Por este motivo, nuestro Obispo, don Casimiro López Llorente, presidirá la Santa Misa en la Concatedral a las 19 horas, a la que invita a todos los feligreses a participar en una fiesta tan importante para la Diócesis y la Iglesia.

Nuestra Diócesis lleva ya veinte años celebrando esta fecha, tan significativa para la Iglesia que diversos Papas se han preocupado en hablar y reflexionar sobre este tema. Tanto es así, que San Juan Pablo II decidió en marzo de 1996 convocar un Sínodo para profundizar en su significado y perspectivas, y afirma en su Exhortación apostólica Vita Consecrata: “La presencia universal de la vida consagrada y el carácter evangélico de su testimonio muestran con toda evidencia que no es una realidad aislada y marginal, sino que abarca a toda la Iglesia. Los Obispos en el Sínodo lo han confirmado muchas veces: «de re nostra agitur», «es algo que nos afecta»”. Leer más

El Papa Francisco: “¡Qué bueno es que los jóvenes sean «callejeros de la fe»!”

La Diócesis se compromete con la Nueva Evangelización

El pasado mes de julio se llevó a cabo la IV Edición del Encuentro de Nueva Evangelización (ENE), en Salamanca, un evento que constituye actualmente una de las citas más influyentes para la Nueva Evangelización en España debido a su condición de punto de encuentro de distintas realidades eclesiales, tanto de laicos como de religiosos y sacerdotes, y a que mantiene durante el año redes de colaboración y espacios para compartir métodos, experiencias y proyectos.

Nuestra Diócesis, por su parte, también ha adquirido importantes compromisos con la evangelización. Ejemplo claro de ello es la reunión celebrada por el Consejo Presbiteral poco antes de finalizar el año 2016. Don Antonio Caja, párroco de San Francisco, en Castellón, habló sobre el movimiento Alpha, y Juan Carlos Vizoso sobre los Retiros de Emaús. Además, ya iniciado el nuevo año, el pasado jueves tuvo lugar un Encuentro de Nueva Evangelización en el Seminario Mater Dei. Al acto acudieron diferentes sacerdotes, convocados por la Vicaría de Pastoral. Durante la reunión, don Antonio expuso cómo se vivió el encuentro de Salamanca y lanzó diversas propuestas para motivar a los sacerdotes a abrirle las puertas y darle vida a la nueva evangelización. Leer más

Navidad, ¿somos conscientes?

Si nos tomamos en serio nuestras convicciones, en algún momento de nuestra vida deberíamos preguntarnos: “¿Qué es ser un verdadero cristiano?” o “¿En qué me diferencio yo, como cristiano, de los que no lo son?”.

La fuente a la que aconsejaría consultar para dar respuesta a estas preguntas es la Biblia. En los Hechos de los apóstoles – Hch 11, 26 – dice que fue en Antioquía donde los discípulos recibieron, por primera vez, el nombre de ‘cristianos’. El término ‘discípulo’ significa ‘aprendiz’, y si es cristiano revela que su maestro es Cristo. Por lo tanto, un cristiano no es sólo una persona que cree en Jesucristo, sino una que sigue y aprende de Él, lo que implica un esfuerzo por imitar el ejemplo de Cristo durante toda la vida. Leer más

¿Por qué Dios se hizo hombre?

REPORTAJE SOBRE EL MISTERIO DE LA ENCARNACIÓN

Queda una semana para la Navidad, día en que todo el mundo – de momento – celebra el nacimiento de Jesús. O lo que es lo mismo: que Dios, sin abandonar su condición divina, vino hace más de 2000 años al mundo hecho hombre.

A falta de una semana para celebrar la Nochebuena, ya adentrados plenamente en el Adviento y muy próximos a la Navidad –  fechas en las que los cristianos celebramos que Dios, un día, vino al mundo a través de la Inmaculada Concepción en el seno materno de la Virgen María – es interesante detenerse y preguntarse: ¿Por qué Dios, siendo Dios, iba a querer hacerse un hombre para sufrir?

En el Misterio de la Encarnación podemos comprender parte del amor que Dios nos tiene, ya que “en ninguna religión Dios se acerca tanto al hombre, y esto es verdaderamente impresionante si uno lo piensa detenidamente”, asegura José Antonio Morales, rector del Seminario Menor y profesor de Moral. “El ser humano o se siente incondicionalmente amado o sufre incondicionalmente. Dios se hace hombre para darle un sentido pleno de amor a nuestra vida”.

Ya el Concilio Vaticano II, en 1962, afirmó que “mediante la encarnación el Hijo de Dios se ha unido en cierto modo a todo hombre”. Más tarde, en 1979, la encíclica de San Juan Pablo II, “Redemptor hominis” habla sobre este tema, y asegura que todo hombre puede encontrar a Cristo, “para que pueda recorrer con cada uno el camino de la vida, con la potencia de la verdad acerca del hombre y del mundo, contenida en el misterio de la Encarnación y de la Redención, con la potencia del amor que irradia de ella”.

A Morales le gusta comparar la encarnación de Dios con ese amor de un novio por su novia, que “se la tiene que jugar” y “camelar” hablándole al corazón. “Cristo es ese novio que quiere ofrecernos el amor incondicional que la novia – que somos todos nosotros – en el fondo de nuestro corazón deseamos”. Dios quiere sacarnos de ese sufrimiento que experimentamos al pensar que estamos solos y destinados a una vida absurda, sin sentido, sin una razón de amor que pueda ser definitivo, “una vida sin ese amor incondicional que, de hecho, todos anhelamos”, confiesa José Antonio.

En el hecho de que Dios haya querido hacerse hombre, queda más claro para todos que Dios es un Dios que nos busca, que ya no es alguien que quede como demasiado por encima de la persona, demasiado lejano y superior. “Dios, al tener un cuerpo humano, nos ha manifestado a través de sus gestos, palabras, y todo cuanto hizo, que cualquier ser humano que tiene el amor de Dios en su corazón puede superar el miedo a todo lo malo que pueda haber en nuestras vidas”, explica el rector del seminario, “persecución, traición, hambre, soledad, rechazo, dificultades de todo tipo, incluida la propia muerte”.

En el Dios que se ha hecho hombre entendemos cómo debe vivir un verdadero cristiano para ser feliz. Es como si Dios hubiera querido sufrir todo lo que una persona pueda sufrir en su condición humana “para que nadie pueda pensar que Dios no nos entiende cuando sufrimos, y comprender mejor su amor hacia nosotros, que nos sostiene en medio de esos sufrimientos”, aclara Morales.

Por su parte, el Catecismo de la Iglesia Católica explica que este acontecimiento admirable – la encarnación del Hijo de Dios – ha tenido lugar por cuatro motivos. “En primer lugar, y ante todo, para lograr nuestra salvación“, apunta Héctor Calvo, párroco de Figueroles, “para reconciliarnos con Dios y devolvernos a la amistad con Él, ya que la perdimos tras el pecado original, pero que recuperamos gracias a la ofrenda que Jesús hizo de su propia vida en la cruz”. En segundo lugar, para darnos a conocer el amor de Dios: “tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito para que todo el que cree en Él no perezca, sino que tenga vida eterna”, recuerda el párroco sobre las palabras de la Escritura. En tercer lugar, para darnos ejemplo de santidad, enseñándonos cómo vivir si queremos agradar a Dios y amarle con obras, “poniendo nuestra atención en seguir sus enseñanzas y conocer bien su vida, su modo de comportarse cara a Dios y a los demás y aprendiendo de Él”, apostilla Héctor. Y en cuarto lugar, que Jesús ha venido para hacernos hijos de Dios: por su muerte y resurrección “podemos invocarle como verdaderos hijos suyos, llamándole Padre Nuestro, siendo todos nosotros hermanos”, concluye Calvo.

 

A SU IMAGEN Y SEMEJANZA

Ya desde la creación del mundo y a través de este Misterio de la Encarnación, ha querido hacer al hombre a su imagen y semejanza. El Concilio indica esto precisamente, cuando, hablando de tal semejanza, recuerda que «el hombre es en la tierra la única criatura que Dios ha querido para sí misma». “El hombre tal como ha sido «querido» por Dios, tal como Él lo ha «elegido» eternamente, es el hombre «más concreto», el «más real»; éste es el hombre, en toda la plenitud del misterio, del que se ha hecho partícipe en Jesucristo, misterio del cual se hace partícipe cada uno de los cuatro mil millones de hombres vivientes sobre nuestro planeta, desde el momento en que es concebido en el seno de la madre”, proclama el santo en la encíclica.

Por eso mismo, Dios ha querido meterse en nuestra historia como uno de nosotros, “naciendo de una madre, como cada uno de nosotros, creciendo en el seno de una familia para que nos ayude a percibir la importancia de la familia que Dios nos regala y aprendamos valores tan importantes como la obediencia por amor a los padres, el perdón, el agradecimiento, el compartir lo que tenemos y el pensar en los demás”, revela José Antonio Morales.

Cristo es la referencia de la vida de cualquier cristiano, y unidos a Él podemos ofrecer nuestra vida como Él hizo. “El amor es la fuerza que mueve el corazón del ser humano, pero sólo en Dios hecho hombre ese amor transmite toda su infinita e inagotable fuerza”, concluye Morales.